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jueves, 22 de julio de 2010

Pasado / Presente / Futuro

El otro día, Rocketmail me estaba ayudando con unas cosas que tenía que hacer.
Entre pláticas irrelevantes y comentarios pendejos, me dijo algo que poco después descubriría por mí mismo:
"Has cambiado mucho últimamente"

Normalmente la tacharía de loca, y le diría que está mal, y que la única verdad incuestionable es la que yo diga; pero cuando Rocketmail me dice algo, la escucho; porque por alguna razón, cuando esa mujer abre la boca, yo termino alcanzando alguna epifanía.
Es tremendamente molesto.

Vislumbrando una ligera crisis personal en el futuro cercano, yo le pregunté "¿Cambiado cómo?"

"Pues... no sé, antes decías muchas más pendejadas, eras como todo feliz y valemadres. Mira lo que escribías antes, por ejemplo. Eras un amargado total, pero daba mucha risa", me dijo.

"Ahá", le contesté.

"Y últimamente estás como mucho más emotivo. Como todo pseudo-profundo. Ha cambiado mucho tu estilo de escribir. Digo, seguramente es mejor, pero antes tenías frases más cool", agregó.

"Pues vete al diablo", fue mi respuesta.

En fin, cambié el tema antes de que la mujer siguiera comparándome conmigo mismo, porque si existe una persona en el mundo a la que jamás voy a poder ganarle, es a mí. Simplemente soy demasiado sexy.

Y el día de hoy, por fin me tomé el tiempo de leer algo de lo que escribía antes.
Fuck me in the ass and call me doctor Brown; Rocketmail tenía razón.

Antes escribía mucho más cagado.
Con el tiempo me he vuelto todo emo y ridículo.

Antes me quejaba de los pinches chinos culeros y su obsesión por conquistar el mundo.
Ahora sólo paso el tiempo cuestionándome qué diablos sigue, y hacia dónde me está llevando la vida.

Antes dedicaba posts enteros a odiar a la gente gorda y fea, y a insultar a todo el mundo.
Ahora sólo me quejo de lo raro que se siente enfrentar el mundo real, y salir de mi burbuja.

Antes me esforzaba en encontrar formas de hacer a los demás sentirse estúpidos.
Ahora mi atención se concentra en tratar de acoplarme a las estúpidas circunstancias que la estúpida vida me cambia cada estúpido tercer día.

Ha sido un año lleno de cambios, y me he tenido que enfrentar a muchas cosas que nunca vi venir. Aparentemente no soy tan Nostradamusesco como mis vaticinios me hicieron creer.

Evidentemente, mi forma de escribir ha sido afectada por todas estas cosas.
Supongo que realmente nunca me había puesto a pensar en eso... muchas gracias, Rocketmail.

En fin, debrayo.

Mi punto era que ahora que me di cuenta de lo emo que me estoy volviendo, voy a tratar de hacer mi mejor esfuerzo por no dejar que mi mariconez afecte lo que escribo.
Voy a tratar de regresar a ser el Dexter amargado y quejumbroso de antes.

Digo, nunca he dejado de odiar a los chinos, pero creo que ya llevaba un buen rato sin decir cuánto los odio.
La respuesta es mucho.

Voy a seguir tratando de definir exáctamente quién diablos soy, y qué carajo tengo que hacer ahora que ya tengo un pie puesto en la vida real; pero también voy a tratar de no dejar de ser quien era antes.
Sí, eso sí tuvo sentido. Léanlo tres veces de corrido y verán.

No le voy a dar gusto a Rocketmail; no señor.



PD: Te adoro, Rocketmail.

jueves, 6 de mayo de 2010

De... ¿nada?

Impresionante.
El día que jamás pensé que llegaría, llegó.

Vaya, pensé que moriría mucho antes de ver llegar este momento. Es... menos reconfortante de lo que pensé que sería.

Por primera vez en mi vida; no tengo nada de qué quejarme.

Odd, right?

Y eso me pone en una disyuntiva, porque siempre he dependido en mi (hasta ayer) inagotable habilidad de quejarme de todo y de todos, para poder escribir en este blog; después de todo, se supone que era una forma de catársis.
And now, nothing. Emptyness.

¿De qué necesitaría hacer catársis si no hay nada particularmente malo o dramático en mi vida?
¿De qué puedo quejarme si por primera vez en Dios sabe cuánto tiempo, todo marcha sobre ruedas?
Me siento... desnudo. Siento que alguien se robó mis superpoderes.
Me siento como Batman sin su anillo de fuerza.

Necesito quejarme de algo, o si no, mi cabeza explotará.

¿Quejarme de que la gente es estúpida?
¿Para qué? Todo el mundo lo sabe. Y si no lo sabe, es porque es parte de la gente estúpida.

¿Quejarme de los chinos?
No gracias, ya tengo suficiente teniendo que aguantar su estúpido olor a ginseng y su mirada conspiratoria como para además dedicarles más tiempo quejándome acerca de ellos. No merecen mi tiempo, pinches chinos culeros.

¿Quejarme del calor?
No. Todo el mundo se está quejando, ya no tiene gracia.
Mejor me quejo del frío y así al menos confundo a una o dos personas.

¡No tengo nada de qué quejarme!
¡¿Qué le pasa a mi vida?!

Odio esto, lo odio. Es como si de repente estuviera madurando y viendo las cosas en una luz diferente.
No quiero madurar; madurar es para gente adulta.

Supongo que si todo falla, siempre podré quejarme acerca de no tener nada sobre qué quejarme.
Un recurso un tanto barato, pero en la guerra y la literatura, todo se vale.

Odio no poder quejarme de las cosas.
Sí, vayamos con eso.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Una antología

Ayer, viendo algunos posts viejos, me di cuenta de algo.

En serio odio a los chinos culeros.

Así que, por eso, y en honor a la tremenda pitiza (dígase, una putiza proporcionada con el pito) que nos metieron los chinos en las olimpiadas; les dejo a ustedes, queridos lectores imaginarios, una lista de algunas menciones que he hecho de los chinos culeros a través de los años (o meses, o posts, o como se diga).

Que nuestro señor Jesús Cristo nos bendiga a todos.


Paréntesis para mis seres queridos del presente: si muero mañana, quiero que me cremen, y que lleven mis cenizas al aeropuerto; esperen a que un chino culero se descuide, y metan la bolsita que contiene mis restos a su maleta. Dejen pasar un par de minutos, y después griten: "¡El chino culero tiene una bolsa con anthrax!"
Del post: Otra de zombies.

Después de otro rato, aparecieron unas chinas culeras, volando por los cielos, rodeadas de lucecitas. Eso significa que han desarrollado la tecnología para volar, y también la tecnología para prender lucecitas alrededor suyo.
Eso no parecerá muy impresionante, pero, ¿se imaginan el día en que ustedes estén tranquilamente reposando las aglutinantes en algún parque o algo así, y de repente una sombra enorme cubra el cielo, y haya un olor a ginseng que sea demasiado penetrante para ignorar; y cuando voltéen hacia arriba, vean a millones de chinos iluminados con foquitos, dispuestos a descender sobre ustedes con toda la furia que han acumulado tras años y años de tener que estudiar las técnicas de Sun Tzu?
Del post: Bienvenidos al fin del mundo.

Piensen, hace unos 10 años, nadie veía esos mini-supers de cosas japonesas y orientales (los lugares donde venden las porquerías para hacer sushi); es más, ni siquiera escuchabas tantas cosas sobre sushi.
Ese es el primer paso de su conquista mundial. Primero establecen franquicias de cosas japonesas (que me gusta llamar franquicias de la muerte), después se roban todo el arroz del planeta, y después usan ese arroz para crear una super máquina asesina de seres humanos sin genes chinos.
Del post: Aspiraciones internacionales.

Si fueron unos hijísimos de puta, asesinos, violadores, vendedores de elotes, Abos, secuestradores, Pejes, estafadores, mafiosos, o chinos, entonces, sean ustedes bienvenidos al infierno de los chinos.
Del post: El Afterlife.

¿Han escuchado de la escasez de arroz?Ahora, en Estados Unidos, ya no te venden más de 4 paquetes de arroz, porque ya no hay suficiente.
¿Y saben por qué?
Por culpa de los Chinos.
Su economía ha mejorado tanto, que ya no están confinados a tener que comer una mísera taza de arroz por día, ahora pueden comer todo el que se les pegue la gana.
Un poco extraño, porque si yo tuviera suficiente dinero como para salir del paradigma que ha esclavizado a mi gente por tantos siglos, lo usaría en comer algo nuevo, en lugar de simplemente comer mayor cantidad de comida estereotípica; pero meh, por eso yo soy un ser humano y ellos sólo son chinos.
Del post: Les dije que iba a pasar.

Y posteo acerca de esto porque cualquier victoria que tengamos sobre China, por pequeña e irrelevante que sea, nos compra un poco de tiempo.Un poco de tiempo antes de que todos seamos obligados a hablar Mandarín, a riesgo de ser sometidos a un proceso de sodomía con piñas si no lo hacemos.
Del post: El orgullo de ser mexicano.

Además, si tomamos en cuenta que soy un poco racista, tendría que poner mis condiciones antes de degustar un plato de nalga.
1. No chinos. Bajo ningún motivo estoy dispuesto a que mi comida sepa a ginseng. Es más, dicen que comer (o lamer) a un chino, hace que cuando mueras te pudras en el infierno de los chinos. Ni madres.
Del post: Faux pas social.

"Querido mundo: Soy gay. Atte. Ernest H."
"A quién corresponda: Mi esposa quiere matarme y esconder la evidencia. K. Cobain"
"Hola a todos. Vamos a conquistarlos en poco tiempo y no hay nada que puedan hacer. C. Hina"
Del post: Recuerdos de mi cobardía.

O, caso contrario, tenemos al chino loco que mató un chingo de gente en una escuela el año pasado. Uh... no me acuerdo como se llamaba.Seguro era algo como Fu Tan Chen o Ti Pou Ren.
No veo la necesidad de matar más gente si ya te vas a matar tú.
Pero claro, era chino, así que estaba resentido.
Del post: El arte de terminar con una vida.

De hecho, creo que los pandas son los únicos seres provenientes de China que no me rompen las bolas.
Ellos y el Sr. Miyagi, pero ya discutimos eso.
El caso, es que los pobres pandas se están extinguiendo, y estoy seguro de que es culpa de los chinos.
De alguna forma deben de estarlos matando para usar su piel en la fabricación de tenis baratos; y su grasa para alimentar a los 3 trillones de hijos que tienen; y sus ojos para fabricar muñecos vudú y matar a la reencarnación de Cristo; y su cola para exprimir el uranio que necesitan para construir las bombas termo-nucleares-químico-virales que usarán para matar gatitos bebé.
Ya saben cómo son esos chinos.
Del post: Osos adorables.

Este año, las olimpiadas van a ser en Beijing, y seguro todas las medallas se las van a llevar los chinos.
Las medallas están hechas en China, por cierto.
Y si deciden hacer trampa, nadie se va a dar cuenta.
Digamos que a la mitad del maratón, el chino Hi Yan Xiang se cansa, lo único que debe hacer es quitarse el número, esperar a llegar a un área no muy concurrida, y dárselo al chino Ha Fu Tin.
¿Quién carajos se va a dar cuenta? Nadie.
¿Quién carajos puede distinguir a un chino de otro chino? Nadie.

Y entre todas esas joyas cinematográficas, ha habido varias películas chinas; la más memorable es "El huésped".
Este DVD nos relata la historia de un chino tarado que tira como 100 litros de cloroformo al río Tian Fa Chuchu (no me acuerdo del nombre, pues), y entonces un monstruo mitad pescado, mitad iguana, mitad rana, mitad verde, mitad baboso y mitad chino aparece.
Durante toda la película, vemos como el monstruo chino se come a alrededor de 30 personas.
Obviamente todos asumen que el monstruo es malo y deciden matarlo.
La moraleja de la historia es que el verdadero criminal es el ser humano, con su falta de respeto hacia los ríos con nombres estúpidos.
Bueno, la neta no sé, porque cortamos la película a la mitad para jugar Wii.
Pero es que era absurdo, un monstruo mata a 30 chinos y le arman un desmadrote.
No mamen.
30 chinos no es nada, su país tiene como 3 000 000 000 de chinos.
Carajo, si yo fuera a China, me quitara un zapato y lo aventara, seguramente mataría como a 45 chinos.
Ambos extractos del post: El infierno de los chinos.


Y sí, hay varios más, pero básicamente, esa es mi antología de odio hacia los chinos edición 2008.
Una vez más, les pido a todos ustedes que hagan su parte por combatir la invasión inminente de los chinos culeros.

Este mensaje representa las opiniones de un sólo individuo, y no las de algún partido político.

viernes, 8 de agosto de 2008

Bienvenidos al fin del mundo

Hoy me desperté a una hora inhumanamente temprana, porque tenía que ver la inauguración de las olimpiadas.
Pensé que iba a ser una de esas veces en que según yo me levantaba a ver un programa, prendía la tele, me tapaba con mis cobijitas, caía profundamente dormido, y cuando volvía a abrir los ojos, el programa ya había terminado y ahora estaba viendo una película de negros; pero no, esta vez sí me pude mantener despierto.
Albricias para mí.

La inauguración empezó a las 7 de la mañana, entonces yo me levanté a las 6 50 para tener tiempo de prender la tele y ponerme cómodo antes de que todo el desmadre comenzara.
A las 6 59 yo ya estaba a punto de sucumbir a las delicias del sueño, pero entonces apareció en la pantalla una imagen que me aterró hasta los huesos:
2008 malditos chinos con tambores.

Después del shock inicial de ver tantos instrumentos del diablo juntos (yo digo los chinos; los tambores no son diabólicos), me di cuenta de que cuando los orientales golpeaban su tamborcito, éste se prendía.
Ahí fue cuando pensé: "¡putas madres! ¡qué bonito se ve!"
Después empezaron a hacer figuras con los tambores prendidos, como una tabla gimnástica pero mil veces más impresionante; y después empezaron a hacer una cuenta regresiva.
3...
2...
1...
Felicidades, estamos jodidos.

Todo fue estúpidamente coordinado. Los malditos chinos son más precisos que robots quirúrgicos, y tienen más tecnología. Por Dios, su alberca se llama "El cubo de agua".
¡El fucking cubo de agua!
Es un maldito cubo iluminado con luces ultra-impresionantes, y con agua.

No hay forma de que podamos ganarles el día que decidan que ya quieren conquistar el mundo.
Es más, el día que las maquinas se rebelen y las profecías Asimovienses se vuelvan realidad; no tenemos nada que temer, porque los chinos van a ganar.
Bueno, nosotros sí tenemos mucho de que temer, porque las máquinas nos van a matar con una facilidad sorprendente; pero los chinos van a acabar ganando la guerra.

Pero debrayo. Siguiendo con la inauguración:

Después siguió una banda de guerra, pero con chinos gordos vestidos de marinerito. En ese momento yo dije: "Jeje, miren a los chinos gordos".
Después me sentí muy tonto, porque no había nadie en mi cuarto y estaba hablando sólo; pero después me acostumbraría, porque durante la ceremonia hubo muchos momentos en que hablé conmigo mismo, normalmente para decir "carajo, estamos jodidos".

Después de otro rato, aparecieron unas chinas culeras, volando por los cielos, rodeadas de lucecitas. Eso significa que han desarrollado la tecnología para volar, y también la tecnología para prender lucecitas alrededor suyo.

Eso no parecerá muy impresionante, pero, ¿se imaginan el día en que ustedes estén tranquilamente reposando las aglutinantes en algún parque o algo así, y de repente una sombra enorme cubra el cielo, y haya un olor a ginseng que sea demasiado penetrante para ignorar; y cuando voltéen hacia arriba, vean a millones de chinos iluminados con foquitos, dispuestos a descender sobre ustedes con toda la furia que han acumulado tras años y años de tener que estudiar las técnicas de Sun Tzu?

Y es que tienen toda una cultura de siglos y siglos de guerra. Todo se remonta a los tiempos de los 3 reinos, cuando la dinastía Wu, liderada por Cao Cao y Sima Yi se enfrentaba a la dinastía de Wei, con sus generales Sun Quan y Guan Hai; y también la dinastía Shu, con Lu Fei, Guan Yu y Zhang Fei.

Y no, no estoy inventando nada de esto.
¿Saben por qué sé tanto?
Porque decidí que era buena idea aprender un poco sobre los chinos para conocer sus tácticas de la muerte, antes de que sea demasiado tarde.
Digo, de todos modos estamos jodidos, pero al menos podemos ser cultos jodidos, ¿no?

Debrayo de nuevo.
Después salieron más y más tablas gimnásticas, cada una más sorprendente que la anterior, y también con más tecnología.
Supongo que era su forma de decir: "Miren, cuando queramos, podemos matarlos con nuestras artes marciales perfectamente coordinadas; o también con nuestra ultra-tecnología de punta, no se preocupen; tomaremos un café y decidiremos la forma en la que los queremos acabar. Pero miren que bonitas tablas gimnásticas hacemos."
Para estos entonces, yo ya estaba muy muy asustado.

Y después de todo ese despliegue de fanfarronería asiática, por fin salieron los atletas a desfilar. Y llegué a una conclusión que el comité olímpico debería de seguir para hacer las cosas menos tediosas:
A partir de las proximas olimpiadas, los atletas sólo deberan desfilar si su delegación es importante.
Está de la fregada tener que ver a 43 países desconocidos, a uno conocido, a 21 desconocidos, a dos conocidos, etcétera.
Por eso el maldito desfile es tan aburrido. Ni siquiera sabía que hubieran tantos países.
Por eso, a partir del 2012, alguien debería de agrupar a todos esos países en una sóla delegación llamada "Países piteros". Bolivia incluída.

Después, yo ya estaba muy aburrido, así que deje de poner atención, porque un chino estaba dando un discurso en chino.
Justo cuando pensé que la cosa sería eterna, por fin llegaron los relevos finales del cucurucho olímpico; y entonces fue cuando pasó lo peor:
Le pasaron el cucurucho a un chino, y éste empezó a volar hasta el pebetero.

Los malditos chinos pueden volar, con fuego en las manos.

Estamos profunda y completamente jodidos.

Bienvenidos al fin del mundo.

jueves, 31 de julio de 2008

Aspiraciones internacionales

Como todo un caballerito de la alta sociedad, orgullo de Carreño, junior en potencia y connoisseur de la cultura mundial; tengo ganas de viajar por los 7 continentes.
Sin embargo, como todo un chico clasemediero, estudiante pobretón, carente de trabajo y deudor de Banamex por los próximos 12 meses; no tengo los medios para hacerlo.

Es más, admito, tristemente, que sólo conozco un continente. A que no adivinan cuál.

Pero, armándome de un optimismo muy poco característico de mí; decidí que no hay pedo, que no es necesario viajar por todo el mundo para cultivarme. Es más, se las pongo más fácil:

En México hay todo lo que se necesita para conocer los 7 continentes.
Y sí, para los escépticos, sí hay siete continentes, créanme, investigué en Wikipedia.

Regresando al tema; en México lindo y querido tenemos todo lo necesario para poder decir que ya vimos la mayor parte de lo que el planeta nos tiene que ofrecer.

Empecemos:

Norte América:
Duh, México está en Norte América, creo que por default ya tenemos este continente. Felicidades compatriotas, lo logramos.

Sudamérica:
Nadie pone en duda que México tiene una cultura (y una economía) que se asemeja mucho más a los países de América del sur que a los del norte. Digo, es un hecho lamentable, pero es la puritita verda'. Y como van las cosas, pronto estaremos aún peor. Ya no más salir de Guatemala para entrar a Guatepeor, ahora será salir de Guatemala para venir al DF.

África:
Cuando pensamos en África, ¿en qué es en lo que pensamos primero?
Uh huh, en negros. O bueno, al menos así pienso yo.
Y creo que en mis 21 años de vida mexicana, he visto a varios negros por ahí. Es más, el cura de mi prepa era negro.
Eso demuestra que somos exactamente iguales que África.

Asia:
Con todo el dolor de mi corazón, tengo que decir que estoy convencido de que en unos cuantos años, los chinos culeros de mierda van a conquistar nuestro país, y de hecho ya lo están haciendo.
Piensen, hace unos 10 años, nadie veía esos mini-supers de cosas japonesas y orientales (los lugares donde venden las porquerías para hacer sushi); es más, ni siquiera escuchabas tantas cosas sobre sushi.
Ese es el primer paso de su conquista mundial. Primero establecen franquicias de cosas japonesas (que me gusta llamar franquicias de la muerte), después se roban todo el arroz del planeta, y después usan ese arroz para crear una super máquina asesina de seres humanos sin genes chinos.
Dios sabe que si alguien tiene la tecnología para destruirnos a todos con arroz, son los chinos. Chinos, japoneses, todos son exactamente iguales.
Pero debrayo; el caso es que ya conozco Asia porque ya conozco a unos cuantos chinos, y si conoces a uno, los conoces a todos.
Y ya van a empezar las olimpiadas, eso hace que la experiencia sea todavía más asiática.

Oceanía:
Los nuevos edificios se parecen cada vez más a la Opera House de Sydney, es decir, en una búsqueda de estilos arquitectónicos vanguardistas, cada vez se están construyendo edificios más ridículos.
También, hace mucho mucho tiempo, en mi casa vivió un tipo que antes había vivido en Nueva Zelanda. Nos contó un par de historias acerca de su tiempo allá, así que eso me hace conocer el continente.
Además, casi lloro cuando se murió Steve Irwin. Eso significa que me identifico tanto con la cultura australiana que soy capaz de sentir empatía.
Y vi las caricaturas de los kanguros con guantes de box, así que practicamente soy de Oceanía.

Europa:
Ah, he aquí el más difícil de los continentes, porque todos sabemos que Europa es el más culto y el más avanzado, así que si quiero comparar a México con esos países, voy a tener que hacer algo que se me da muy bien: sacarme datos del trasero.
Sacarme datos del trasero y esperar que tengan sentido.
Sí, lectores imaginarios, estando en México ya no necesitamos ir a Europa, porque ya conocemos muchas cosas que hay allá.

Por ejemplo, los castillos y las catedrales, tan famosas en el viejo continente.
Pues, ¿saben qué?
Aquí tenemos el castillo de Chapultepec (que alguna vez fue habitado por nuestro propio emperador europeo, por tanto es legítimo).
Y tenemos muchas Catedrales. Supongo.

Y aún mejor, ¿quién necesita las góndolas de Venecia?
Nosotros tenemos las trajineras, muéranse de envidia, Europeos engreídos.

¿Y el Coliseo?
Nos quedamos con el Azteca, gracias.

¿Mucha marihuana en Amsterdam?
Pfft, novatos, vayan a Coyoacán y verán que nosotros ganamos.

Y nadie necesita su mediocre cerveza alemana, nosotros tenemos una cerveza todavía mejor (o eso dicen los expertos).
Y tal vez ustedes tengan su Oktoberfest, pero nosotros tenemos el día de la raza, que también es en octubre. ¿Lo ven? Somos exactamente iguales a ustedes.

Ah, y hablamos español, ¿saben que otro país hace eso?
Exacto, un país EUROPEO. Puntos para México.

Eso demuestra que si conoces México, conoces la experiencia Europea.

Antártida:
Uh... una vez fui al zoológico y vi a unos pingüinos.
Honestamente, lo único que hay en la Antártida son pingüinos, así que ya vi todo lo que había que ver.


Así que, lectores imaginarios, como pueden notar, ya conozco los siete continentes... en cierta forma.
¿No me admiran mucho más ahora que saben lo culto y versado que soy?
Yo sé que sí.
Chicas lindas en edad fértil, no desesperen, mi club de fans está a punto de abrir sus puertas.

domingo, 27 de abril de 2008

Les dije que iba a pasar.

Señores, les tengo dos noticias; una buena y una mala.

La buena es que todos estamos sanos y salvos.
La mala, es que, como se los había advertido, los chinos ya empezaron a atorarnos a todos.

Y ahora no es simplemente una paranoia mía, ahora estoy respaldado por CNN, ABC, NBC, CBS y ABO.

¿Han escuchado de la escasez de arroz?
Ahora, en Estados Unidos, ya no te venden más de 4 paquetes de arroz, porque ya no hay suficiente.

¿Y saben por qué?
Por culpa de los Chinos.

Su economía ha mejorado tanto, que ya no están confinados a tener que comer una mísera taza de arroz por día, ahora pueden comer todo el que se les pegue la gana.

Un poco extraño, porque si yo tuviera suficiente dinero como para salir del paradigma que ha esclavizado a mi gente por tantos siglos, lo usaría en comer algo nuevo, en lugar de simplemente comer mayor cantidad de comida estereotípica; pero meh, por eso yo soy un ser humano y ellos sólo son chinos.

Bueno, y lo que pasa, es que ahora que se dedican a tragar y a tragar, han hecho que el resto del mundo no tenga suficiente arroz.

Carajo, ya sabía yo que más temprano que tarde iban a empezar a matarnos a todos. Aparentemente su plan actual consiste en matarnos de hambre.

Primero, el arroz, después los frijoles, y por último, las rebanadas de plátano.

Por eso, lectores imaginarios, les digo que deben escucharme y hacerme caso; ya ignoraron todas mis advertencias de que los chinos iban a afectar nuestra vida; ahora por favor, escúchenme, es nuestra última oportunidad.

Lo que tienen que hacer es correr a su super más cercano y comprar todas las bolsas de arroz que puedan, antes de que la escasez afecte a nuestro querido país.

Una vez que tengan suficientes bolsitas de a kilo, mójenlas con gasolina, y cuando vean a un chino en la calle, préndale fuego al arroz y aviéntenselo.

También aplica con emos y reggaetoneros.

Enjuagar y repetir.

martes, 22 de abril de 2008

Oops... my bad

Bueno, lectores imaginarios, siempre he creído que es mejor ir directo al grano en cuestiones delicadas, así que no me voy a ir con rodeos:

Dr House es mi nuevo programa favorito.

Su sarcasmo y talento lo convierten en todo un modelo a seguir.
Abajo los emos, arriba los Dr House.

Pero en fin, pasando a otro delicado tema.

Les quería pedir una disculpa por la falta de posts en este überlog; creanme que no es por falta de interés, sino por carencia de tiempo.

Últimamente me he encontrado en una espiral de trabajos en equipo, aniversarios inminentes, manualidades obligatorias y viejitas culeras; y no he tenido el tiempo necesario para escribir un post que valga la pena.

En serio, lo lamento mucho, yo sé que unas cuantas personas disfrutaban de leer mis comentarios quejosos, y a lo mejor ya se habían acostumbrado a verlos con cierta periodicidad.

Si he afectado la rutina ociosa de alguien, acepten mis más sinceras disculpas, y por favor, no duden en llamar al departamento de atención a clientes para que una de nuestras operadoras les otorgue unos carnevales que podrán hacer válidos en cualquier tienda de autoservicio del grupo Soriana, de cualquiera de los 2 estados de la república Mexicana dónde la promoción sea aplicable; incluyendo Colima.

No no, en serio, les prometo que en cuanto deje de tener que hacer presupuestos y flowcharts para marcas de ropa imaginarias, y en cuanto pase la batalla de Puebla (día que me tiene sumamente preocupado); este überlog regresará a la normalidad.

Eso no significa que no vaya a haber posts nuevos hasta que mi vida regrese a su modorra característica; pero sí significa que habrá menor número de entradas bloggeras, y tal vez sean un poco más cortas.

Es como si hubieramos pasado de un negro a un asiático.
Más cortas, más delgadas y más flácidas. Así serán algunas de las cosas que publique en este überlog.

Sin más por el momento, agradezco de antemano las atenciones recibidas a este documento, poniéndome de ustedes de la manera más atenta.

Atte:
La gerencia.

Ningún chino fue lastimado en la creación de este post, aunque muchos deberían de haberlo sido.

jueves, 17 de abril de 2008

El orgullo de ser Mexicano

Pocas veces me siento orgulloso de ser nativo de un país tercermundista, corrupto, contaminado y carente de chicas lindas; pero hoy es uno de esos días en que el orgullo llena mi pecho e infla mis pulmones.

¿Por qué?
Porque le ganamos a los pinches chinos culeros.

Digo, de todos modos nos van a conquistar, y van a matar a todo nuestro ganado mientras torturan a nuestras mujeres, niños y ancianos, pero hoy no; y hoy, les partimos la madre en futbol.

¿O fue ayer?
No me acuerdo, la verdad no me interesa el futbol.

En realidad ni siquiera sabía que habíamos jugado contra China hasta hoy en la mañana, que un compañero me dijo "¿Viste el partido?" y yo le dije "No, me caga el futbol", y entonces él me dijo "Ah" y yo le contesté "Sí".
Después hubo un silencio incómodo y me di cuenta de que había herido sus sentimientos al no darle por su lado (en formas no sexuales), y entonces le dije "Bueno bueno ya, dime quién jugó" y el me respondió "No, ya no quiero" y yo le dije "Vete al diablo".

Después, leí la primera plana de La Jornada, y decía que le habíamos ganado a China, 1-0, con un gol de Aquiéncarajosleimporta en el primer tiempo.

Y posteo acerca de esto porque cualquier victoria que tengamos sobre China, por pequeña e irrelevante que sea, nos compra un poco de tiempo.
Un poco de tiempo antes de que todos seamos obligados a hablar Mandarín, a riesgo de ser sometidos a un proceso de sodomía con piñas si no lo hacemos.

Regocíjense, lectores imaginarios, somos ligeramente más que mediocres en futbol.

¡Yei!

martes, 12 de febrero de 2008

El infierno de los chinos

Hace poco, rolando las calles de esta transitada urbe con una amiga; un chino se me atravesó y me hizo perder el equilibrio.

Después del obligatorio comentario de "Pinche chino de mierda", mi amiga me dijo que últimamente había visto a muchos más chinos invadiendo la ciudad.

Y es cierto, cada vez hay más chinos, por todos lados.

Los chinos son como una plaga. Los reto, lectores imaginarios, a que miren alrededor suyo en este preciso momento, y cuenten cuántas cosas hechas en China tienen a la mano.
Seguro fueron más de 20, ¿verdad?

Uh huh, todo es parte de su plan para conquistar el mundo y lavarnos la mente, convirtiéndonos a nosotros también en chinos.
Como zombies, pero con menos estilo, y un lengüaje más ridículo.

En serio, yo lo encuentro preocupante.

Este año, las olimpiadas van a ser en Beijing, y seguro todas las medallas se las van a llevar los chinos.
Las medallas están hechas en China, por cierto.

Y si deciden hacer trampa, nadie se va a dar cuenta.
Digamos que a la mitad del maratón, el chino Hi Yan Xiang se cansa, lo único que debe hacer es quitarse el número, esperar a llegar a un área no muy concurrida, y dárselo al chino Ha Fu Tin.
¿Quién carajos se va a dar cuenta? Nadie.
¿Quién carajos puede distinguir a un chino de otro chino? Nadie.

Además, cada vez nos llegan más películas de terror hechas en China.

Sí, ustedes podrán decirme que en realidad las películas de terror son japonesas, pero honestamente, ¿cuál es la diferencia?, los chinos y los japoneses son básicamente lo mismo.

Los dos tenían dragones (para el regocijo de Claudia).
Los dos tienen ojos rasgados.
Los dos hablan idiomas incomprensibles.
Los dos tienen pelo negro.
Los dos son potencias mundiales.
Los dos me cagan la madre.

Pero ya me alejé de mi punto, el caso es que, en mis recientes visitas a Tepito, he adquirido películas de calidad dudosa.
Títulos clásicos del cine de terror, como por ejemplo: "El feroz ataque de los hombres lobo", "La enterradora 2: Unrated", "Experimento en tortura", "El payaso poseído", "Gag" y "Los torcidos dedos del diablo".
No, no estoy inventando los nombres.

Y entre todas esas joyas cinematográficas, ha habido varias películas chinas; la más memorable es "El huésped".
Este DVD nos relata la historia de un chino tarado que tira como 100 litros de cloroformo al río Tian Fa Chuchu (no me acuerdo del nombre, pues), y entonces un monstruo mitad pescado, mitad iguana, mitad rana, mitad verde, mitad baboso y mitad chino aparece.
Durante toda la película, vemos como el monstruo chino se come a alrededor de 30 personas.
Obviamente todos asumen que el monstruo es malo y deciden matarlo.

La moraleja de la historia es que el verdadero criminal es el ser humano, con su falta de respeto hacia los ríos con nombres estúpidos, y que todos debemos de darle la mano a nuestro prójimo y tratar de poner nuestro granito de arena para hacer de China un lugar mejor.

Bueno, la neta no sé, porque cortamos la película a la mitad para jugar Wii.
Pero es que era absurdo, un monstruo mata a 30 chinos y le arman un desmadrote.
No mamen.

30 chinos no es nada, su país tiene como 3 000 000 000 de chinos.
Carajo, si yo fuera a China, me quitara un zapato y lo aventara, seguramente mataría como a 45 chinos.

Es más, pienso que tantos chinos mueren anualmente en accidentes improbables, que ya no hay sitio suficiente en el infierno.
Si existe justicia divina, debe de haber un infierno chino.

A Dante Alighieri le faltó mencionar la existencia del infierno chino.

Es un lugar aún más feo que el infierno normal:

La maquinaria tiene peor calidad.
En vez de oler a azufre huele a ginseng y demás raíces piteras.
En vez de haber miles de almas paganas sufriendo por toda la eternidad, hay billones de pseudo-almas creando maquila barata por toda la eternidad.
En vez de tener que sufrir hambre interminable, hay que comer cerdo agridulce hasta que se te reviente el estómago; y una vez que por fin revienta, entonces te lo sustituyen por un estómago nuevo, que le quitan al chino de junto.
En vez de que se escuchen los gritos de agonía de todos los que están ahí, lo único que se escucha es chino, todo el tiempo, sin pausa.

En realidad es un sitio horrible, dirigido por Lu Si Pher.

Pero ya, creo que me he quejado suficiente.

Después de todo, China también nos ha dado cosas buenas, como por ejemplo al Sr. Miyagi, el sushi, los samurais, el Tibet, los Power Rangers. Final Fantasy, Hello Kitty y todos los juegos de Nintendo.

Post made in China.