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jueves, 2 de mayo de 2013

De peticiones pendejas

¿Por qué las cosas malas le pasan a la gente inocente?

El día de ayer, me encontraba yo detrás de mi computadora, haciendo cosas que tal vez (o tal vez no) estuvieran relacionadas con encontrar la cura contra el cáncer, o tal vez (o tal vez no) fueran ver videos de perritos siendo adorables.
Independientemente de en qué gasto mi tiempo libre, el caso es que estaba muy en paz, sin molestar a nadie y sin meterme en cosas que no me importan.

De pronto y sin previo aviso, me llegó un mensaje de Facebook y el messenger se abrió de golpe en mi monitor, interrumpiendo mis videos de perri--- mi cura contra el cáncer.

"Dexter, ¿me ayudas con dos likes?", decía el mensaje que perturbó mi paz.
Well, fuck you very much.

Cuando vi el nombre de la persona que me mandó el ruego por unos likes, descubrí que era una grandísima pendeja de mi prepa.
Una grandísima pendeja con la cual no he hablado en más de 8 años.

¿Qué chingados pretenden, gente?
¿Creen que está chido no hablar con alguien por 8 años y de repente pedirles un favor, así nomás, sin siquiera saludar primero?

Don't get me wrong, tengo absolutamente cero interés en hablar con esta tipa, porque pues nunca me pareció la crayola más brillante de la caja, pero aún así, really?

Digo, tal vez estoy chapado a la antigua, pero si vas a pedir un favor, ¿no es de simple y sencilla buena educación el SALUDAR antes de ir de enchinchoso? (fun fact: acabo de descubrir que amo decir enchinchoso)

Anyway, por puro morbo entré a ver qué era lo que hacía que mi conocida se viera reducida a ponerse de rodillas y a mendigar likes a personas con las cuales no tendría contacto bajo circunstancias normales.

Sorpresa sorpresa, era un estúpido concurso de madres e hijos para ganarse una apestosa sesión fotográfica.
Fue entonces cuando recordé que mi conocida era una estúpida madre soltera que, hasta donde tengo entendido, ni siquiera sabe quién es el padre de su horrendo hijo.

No sólo contaminó el mundo trayendo a la vida otro niño más, sino que ahora además contamina las redes sociales mendigando puntos imaginarios para ganar un premio pitero.
Seriously, ¡¿una sesión fotográfica?!; ¿como para qué chingados le puede servir eso a alguien?

Aparte su engendro tiene como 1 año, a esa edad todos los niños son exáctamente iguales; si tanto quiere unas fotos, podría robarse las fotos de cualquier niño feo y decir que es el suyo; nadie notaría la diferencia.
O al menos a nadie le va a importar lo suficiente como para decir lo contrario.

Además, ¿no les parece sumamente triste el tener que andar rogándole a los demás para que te den likes y puedas ganar un concurso?
Si no les alcanza para una sesión fotográfica, NO HAGAN UNA SESIÓN FOTOGRÁFICA, tan simple y tan sencillo.
En México ya tenemos a suficientes personas pidiendo dinero en la calle como para además tener que soportar que también en internet anden de pedinches.

"Pero Dexter, ¡fotos gratis!", escucho que me dicen algunas de ustedes, probablemente las madres solteras y tontas.
No, ni mergas, esas fotos no son gratis; ustedes están pagándolas con su dignidad y auto-respeto. Now it's all gone, here's your free pictures, you pathetic little bitch. GTFO.

Don't get me wrong, no tengo nada en contra de las madres solteras; simplemente pienso que no es justo que por el simple hecho de que ellas no hayan sabido proteger su útero, los demás tengamos que sufrir las consecuencias de sus malas decisiones.

En fin, para no hacerles el cuento largo, creo que es momento de sacarle una conclusión a todo esto.

MORALEJA DE LA HISTORIA:
Espero que mi conocida y su hijo se mueran o algo.

Fin.

lunes, 19 de noviembre de 2012

El buen fin

¿Alguien tendría la gentileza de explicarme cuál es la parte del "Buen" en el Buen Fin?
En mi experiencia personal (basada en mis agudos poderes observacionales), estos días deberán de llamarse "Muchapinchegente fin"
Lamentablemente, ese nombre no tenía el mismo pegue mercadológico que Buen Fin, así que las brillantes mentes publicitarias se quedaron con la versión que miente.

Seriously, ¿en qué momento nos reproducimos de tal manera que ahora la ciudad se convirtió en un caldo de gente tonta y apestosa?
I mean, don't get me wrong, la gente siempre ha sido tonta y apestosa, pero recuerdo que cuando yo era niño al menos no había TANTA gente.

Y además, es como si la promesa de unas míseras ofertas (que además están chafísimas. Face it, people, we don't live in the iunaiteds) hubieran hecho que todos salieran de sus casas/madrigueras/abo y se hubieran reunido en todos los lugares donde les fuera posible molestarme y ponerme de mal humor.
Es en serio, a veces pienso que el Buen Fin es una consíración que el gobierno de Calderón se sacó de la manga para hacerme emputar.

¿Cómo es posible que la gente sea tan tonta y ocupe tanto espacio?
¿Cómo es posible que su pura presencia me complique la vida y me arruine la existencia?

No sé si el Buen Fin haya podido reactivar la economía, pero lo que sí reactivó es mi voluntad de volverme un asesino en serie.

Sure, tal vez estos 3 días hayan sido una gran oportunidad para ahorrarte 150 pesos en una tele de más de 60,000; ¿pero realmente vale la pena tener que viajar entre mares de gente y tener que soportar horas de cola?
¿Acaso su tiempo vale tan poco?
Por supuesto que vale tan poco.

Fuck you all very much, yo no me sumo a sus pendejadas; yo voy a comprar las cosas cuando se me pegue la gana y no cuando un montón de publicistas me digan que debo comprar.

¿Les cuento un secreto?
Los publicistas mentimos.
Para eso estudiamos 4 años: para saber cómo mentir y manipular a la gente tonta, y hacer que hagan lo que nosotros queramos que hagan.

So, si inventas un término como "Buen Fin" y le pones una carita feliz al logo; la gente va a ir a comprar todos los productos que te sobran en el inventario.
Oh, y otra cosa, ¿ven ese 20% de descuento en la tele que compraron?
Bad news; 3 días antes del Buen Fin le subimos 30% al precio de la tele, para después bajarle el 20% y hacer que ustedes crean que ahorraron.
Felicidades, son unos idiotas.

Agh, cómo odio a la gente.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Sacándose una chichi pa' cotorrear

Hace rato, pendejeando por las internetz, estaba leyendo una noticia que decía que en Australia una maestra de universidad era el centro de una controversia muy pendeja, porque resulta que la pendeja hizo una pendejada, y ahora tiene que lidiar con las pendejas consecuencias.

La muy estúpida es maestra de una materia ridícula llamada "estudios de sexo" o una cosa así, y básicamente se dedica a enseñarle feminismo a las jóvenes e impresionables mentes de los estudiantes australianos.
En lo personal, el feminismo me parece algo sumamente idiota (igual de idiota que el machismo), pero bueno.

El caso es que por algun motivo, a la maestra le pareció buena idea llevar a su bebé a la clase, y mientras estaba exponiendo algún tema imbécil de que las mujeres son superiores a los hombres, el bebé se puso a llorar. Resulta que tenía hambre, porque pues así son los bebés: hambreados, ruidosos, inútiles, molestos, y siempre llenos de vómito.

En vez de enseñarle a su molesto engendro que uno no siempre consigue lo que quiere en el momento que quiere, la profesora decidió darle de comer a la mitad de su clase.
¿Acaso sacó un biberón de su portafolio?
Hell no.

La muy marrana se sacó una chichi, y empezó a amamantar a su inútil bebé enfrente de todos sus alumnos.
He ahí el objetivo de la controversia.

Algunos alumnos se quejaron (con toda la razón), porque pues no chinguen, ¿a quién le interesa ver un grotesco seno caido a la mitad de una clase? Nadie quiere ver a una cuarentona alimentar a su estúpido bulto que usa pañales.
Otros tantos, que se autonombran "lactivistas" (no estoy inventando ese estúpido nombre, lo juro por todo lo que considero sagrado) defendieron a la tarada, diciendo que amamantar es el acto más natural del mundo y que nadie debería de juzgarla.

En mi muy personal opinión, amamantar a un bebé en público es una de las cosas más gatas que una mujer puede hacer. Es de PÉSIMO gusto y debería de ser castigado con la muerte tanto de la mujer como del hijo (lo del hijo es sólo un bonus, porque pues mientras menos bebés haya en el mundo, mejor)

Sure, amamantar a un engendro es algo sumamente natural; pero ¿saben qué también es natural? Las flatulencias.
Si andarse pedorreando en la cara de las personas no es socialmente bien visto, entonces no entiendo por qué sacarse leche de las chichis debería de ser diferente.

También cagar es lo más natural del mundo y no ven a la gente cagando en las calles sólo porque pueden, ¿o sí?

En este mundo existen cosas que sencillamente son de mal gusto, y amamantar en público es una de ellas. Para eso existen los baños, o los salones privados, o los clósets de intendencia, o los ya mátense y dejen de someter a los demás a tener que soportar sus pendejadas.

Recuerdo que un día yo estaba en el metro cuando de repente se sube una María con un bebé horrendo.
De la nada y a la mitad del vagón, la María se saca una cucamonga y empieza a darle de comer a su horrible bulto llorón.
Fue SUMAMENTE incómodo para todos los que estábamos cerca y me dieron ganas de gritarle algo, pero entonces noté que la pobre mujer ni siquiera tenía zapatos.
Pasé el resto del viaje esperando que cuando ella se bajara, pisara un vidrio, le diera gangrena y se muriera. En mi fantasía, el niño también se moría, porque cuando la mamá moría gangrenada, un oso llegaba y se comía al bebé.
Después el oso era muy feliz y empezaba a bailar mientras usaba un sombrero de copa.

Fue una de las mejores fantasías que he tenido en el metro.

En conclusión, si van a amamantar en público, más les vale ser una supermodelo sueca, y más les vale no ser egoistas y compartir la comida de su hijo con todos los presentes.

viernes, 22 de junio de 2012

De bullying

(Este post es traído hasta ustedes desde mi nueva y flamante laptop, la cual pagué enteramente con mi propio dinero, razón por la cual ahora soy más pobre que el intelecto de Adal Ramones, pero ésa es otra historia)

Hace un par de días, pendejeando por internet, me encontré con la triste historia de un niño de 8 años (muy probablemente puto) que decidió suicidarse (por puto) porque en su escuela un montón de niños malos le decían puto.
Esto causó toda una enorme discusión acerca de cómo el bullying ha llegado a extremos tan... extremos, que la juventud de hoy prefiere suicidarse antes de soportar que se burlen de ellos.

Sinceramente, qué putos.
Qué bueno que ese niño esté muerto. No porque sea gay, sino porque es un pinche cobarde.
¿Qué clase de persona decide tomar la ruta fácil y acabar con todo en vez de tener los huevos de enfrentar sus problemas?
La humanidad no necesita esa clase de personas en el mundo. Mientras más gente se suicide por razones estúpidas, mejor.

¿En qué momento la sociedad se empezó a volver tan marica?

El bullying no es algo nuevo, y creo que TODOS hemos pasado por algo parecido.
I mean, si estuviste en primaria, la gente se burló de ti.
That's a fact, Jack.*

Sin embargo, antes la gente no se suicidaba sólo porque les decían gay, o cuatro ojos, o gordo, o flaco, o nerd, o alto, o chaparro, o loquesea.

Hell, a mí también me bully-aban mucho cuando era niño, porque pues era chaparrito, nerd, usaba lentes, y mis calificaciones eran buenas.
¿Acaso me suicidé por culpa de los comentarios que me hicieron? Estoy bastante seguro de que no, no lo hice.

Eventualmente me di cuenta de que sí, soy chaparrito, pero carajo, soy estúpidamente guapo.
Antes usaba lentes de armazón porque no me quedaba de otra, ahora lo hago porque, puta madre, qué bien me veo con lentes.

Soy hermoso, simpático, creativo, talentoso, inteligente, fantabuloso y burbujeante; ¿por qué carajo habría de hacerle caso a los pendejos que quieren opinar de mi persona?

En cierta forma, las burlas que recibí de niño me hicieron exprimir todas mis inseguridades, y ahora, tiempo después, lo único que me queda es un destilado de awesomeness.
Siendo sinceros, soy bastante genial.

En mis tiempos, la gente aprendía a vivir con el bullying y también aprendíamos a superarlo. Lo llamábamos formar carácter. 
 
En cambio, hoy en día estamos creando una sociedad de personas maricas y cobardes, y les estamos dando la razón.
Estamos esforzándonos en ser políticamente correctos TODO EL TIEMPO en lugar de educar a los niños para que aprendan a crear una imagen de si mismos que no dependa de lo que los demás piensen.
En vez de crear personas fuertes, les estamos diciendo que está bien ser maricas y débiles.

Así que, por lo que a mí respecta, ojalá esos pinches niños cobardes se sigan suicidando; así dejan de robarle oxígeno a personas tan increíbles como yo.

Rot in hell, puto.

*Pido disculpas si su nombre no es Jack. Soy pésimo recordando nombres.

martes, 14 de junio de 2011

Denuncia ciudadana

El día de hoy vengo hasta ustedes para hablarles del PÉSIMO servicio que da la mensajería Estafeta.
En caso de que ustedes no quieran leer todo el choro, les ofrezco una sinopsis:

No contraten Estafeta. Es un reverendo asco. Nunca respetan sus garantías de envío, el servicio a clientes es una porquería, y los paquetes se pierden al azar.
Usen DHL, FedEx o UPS.
Cualquiera de esas tres son muchísimo mejores, y ni siquiera son más caras.



Ahora, si quieren leer toda la historia de por qué estoy convencido de que Estafeta es el peor servicio de mensajería, hela aquí:

En mi corta y sensual vida, he tenido solamente dos experiencias con Estafeta.
Las dos han sido una mierda.

La primera vez, me enviaron un paquete desde Monterrey, con la garantía de que en 2 días hábiles llegaría a mi casa.
Era martes, entonces asumí que para el jueves ya tendría mi paquete.

¿Saben cuándo me llegó?
El miércoles de la otra semana.

Resulta que Estafeta olvidó registrar el paquete en cuanto llegó, entonces lo registró hasta el miércoles en la mañana (a pesar de que el servicio fue contratado el martes al mediodía).
Como ya les dió hueva mandarlo el mismo miércoles, decidieron enviarlo hasta el jueves, lo cual significaría que me llegaría el sábado.

Ah, pero claro, los huevones no trabajan en fin de semana, y resulta que ese lunes era día libre porque el siguiente sábado sería día oficial, así que lo recorrieron para tomarse el San Lunes.

En teoría, me tendría que llegar el martes; pero resulta que no. El martes en la noche chequé la página de internet para rastrear mi paquete, y resulta que no lo entregaron porque "había difícultades técnicas en mi ruta", lo cual interpreté como un "nos dio hueva trabajar"

Por fin, mi paquete llegó hasta el miércoles en la tarde-noche.
No recibí ni siquiera una disculpa por la tardanza de casi una semana, y me dijeron que a pesar de que mi paquete tenía garantía para ser entregado el jueves pasado, las circunstancias lo impidieron.
Ni siquiera se dignaron a darme una explicación.

Evidentemente, odié a Estafeta con toda mi alma, y decidí no volver a contratarlos.

Eso fue hasta hace un par de semanas, y contra mi voluntad.
He aquí mi segunda y (aún peor) experiencia con Estafeta.

Verán, hace poco yo compré un artículo que tenían que mandarme desde Tamaulipas, y el vendedor siempre usaba Estafeta.
Hablé con él y le dije que usara cualquier otra mensajería, que yo pagaba la diferencia, pero que necesitaba que mi paquete me llegara pronto, y no confiaba en Estafeta.

El vendedor me dijo que usaría Estafeta, porque ya tenía trato con ellos.
Debí de negarme, porque en su reputación de MercadoLibre, mucha gente se quejaba de que Estafeta era un asco y su pedido llegaba tarde.

Sea como sea, no encontré a ningún otro vendedor que tuviera lo que yo estaba buscando, así que accedí a que se usara Estafeta.
Gran gran error.

Sea como sea, le pedí al vendedor que lo enviara en calidad de urgente, para que me llegara en un día hábil.
Un día hábil: ésa es la garantía que te ofrece Estafeta.

Mi paquete fue mandado un miércoles a la 1 de la tarde, y el vendedor me mandó mi código de rastreo.
Curiosamente, en la página de Estafeta ese número me aparecía como "aún no se tienen datos del envío"

Pasó todo el miércoles y nada.
Pasó todo el jueves y nada.
Hasta el viernes, resultó que mi paquete sí había sido enviado.

Yo podría desconfiar del vendedor, y decir que no me lo envió hasta el viernes; pero eso no tendría sentido, porque me dio mi número de guía desde el miércoles.
Eso significa que a los huevones de Estafeta no se les pegó la gana de registrar mi paquete hasta 2 días después de que fue entregado; a pesar de tener garantía de entrega en un día hábil, por su calidad de URGENTE.

El viernes en la noche, por fin subieron algunos datos a la página de rastreo, aunque los subieron con el culo, porque faltaban como las tres cuartas partes de los datos normales.

Todo el fin de semana no supe nada, pero el sitio de internet decía que el paquete estaba en tiempo para ser entregado el lunes (osea, ayer)

Pasó el lunes, y no llego ni madres.
Ni siquiera habían actualizado la página para decir dónde estaba mi paquete. Sólo decía que seguía en tiempo para cumplir su garantía y entregármelo el lunes (ignorando el hecho de que debería de haberme llegado desde el jueves, según su garantía de urgencia)

Enojado y confundido, marqué al número de atención a clientes, donde me contestó un conmutador que no me dio la opción de comunicarme con un operador.
Después de 10 minutos de checar menús, por fin logré ser transferido.

Pasé otros 15 minutos oyendo musiquita pésima y escuchando cómo una grabación me decía que mi llamada era muy importante.
Eventualmente, me contestó una persona.

Le conté mi situación, y me dijo que esperara, que iba a tratar de rastrear mi paquete con el número de rastreo que le proporcioné en no menos de 3 ocasiones.

Otros 5 minutos de espera.

La operadora regresó, y me dijo que mi paquete se había perdido, que no tenían ni idea de dónde estaba, pero que no había llegado a la ciudad de México.
Me preguntó si quería levantar una orden oficial de rastreo, a lo cual obviamente dije que sí.

Ah, pero resulta que no podía, porque sólo el remitente podía levantar la orden. Me pidió que me comunicara con mi remitente y le informara de la situación.
Le dije que mi remitente ahorita estaba en Estados Unidos, y no podría hacer nada.

La operadora me dijo que ni modo, que no había nada que hacer, y que mi paquete estaba perdido.
Le empecé a reclamar que entonces por qué ofrecían una garantía de entrega urgente si no la pensaban respetar; muy groseramente me contestó que ella no podía hacer nada porque ellos sólo eran un Call Center.

Tremendamente enojado pero tratando de mantener la calma, le pedí que entonces me comunicara con alguien que pudiera ayudarme.
Me dijo que no podía comunicarme con nadie.

Sintiéndome tremendamente impotente, me metí a la página de Estafeta, tratando de encontrar algún tipo de contacto con la empresa.
Lo único que ofrecían, era una forma online para presentar quejas y sugerencias.
La llené, explicando toda mi situación.

Cuando la traté de mandar, no se pudo, porque el sistema estaba roto y nadie se había dado cuenta.

No hay forma de presentarle quejas a Estafeta, a pesar de que ellos te están ofreciendo un PÉSIMO servicio.
Les vale madres.

Como pude, me comuniqué con la persona que me había vendido el paquete, y le expliqué qué pedo. Me dijo que ahorita ya no podía hacer nada, pero que al otro día iba a hablar a la oficina de Estafeta donde mandó el paquete.

Ese mismo día, a las 11 de la noche, mi paquete apareció. Se les había olvidado en San Luis Potosí, a los grandísimos pendejos.

El día de hoy, me marcó el tipo que me había vendido el paquete, y me dijo que ya se había peleado con Estafeta, y que le habían dicho que mi paquete tuvo un problema en aduana (curioso, porque mi paquete nunca pasó por aduana) y que se había retrasado; pero que sin falta me llegaría hoy. (cuando me tuvo que haber llegado desde el jueves pasado, según su GARANTÍA)

¿Creen que me llegó hoy?
No, no lo hizo.

Hace rato chequé la página de rastreo, y decía que a la 1 de la tarde habían llevado el paquete a mi casa y que resulta que en mi casa no me conocían, y entonces no lo entregaron.
Le hablé a mi mamá a ver si eso era cierto, y me dijo que por supuesto que no era cierto; que había estado toda la mañana al pendiente de Estafeta, y que nunca vino nadie.

Los pinches idiotas de Estafeta dijeron eso sólo para no entregar mi paquete, porque les dio hueva siquiera ir a mi casa A HACER SU TRABAJO, POR EL CUAL YO ESTOY PAGANDO (y que no es nada barato, además)

Por lo que pareció la milésima vez en dos días, hablé al servicio a clientes de Estafeta, y les conté la situación (después de 15 minutos de espera para que me transfirieran con un operador, claro)

Me dijeron que en efecto, que en mi casa dijeron que no me conocían, y que ahora el paquete regresaría a la central de Diossabedónde para esperar a ver qué pedo.

Por supuesto, ellos no me avisaron nada. Si yo no hubiera estado chingando y marcando, jamás me enteraría de nada.

Ahora, el siguiente paso, era confirmar mis datos para que intentaran volver a mandármelo de 24 a 48 horas, o si no quería eso, podría levantar un reporte para que en vez de mi casa, lo mandaran a una oficina de Estafeta y yo lo pasara a recoger, pero también tendrían que pasar de 24 a 48 horas para que se les pegara la gana mandarlo a una de sus oficinas.

Les dije que ya no confiaba en su servicio de mierda, que mejor quería recogerlo personalmente en una oficina, lo cual es ridículo, porque yo no tendría que tomar tiempo de mi día para ir por mi paquete, cuando estoy pagando para que me llegue a mi casa.
Ése es su servicio. Éso es lo que te venden.
Éso es lo que NO CUMPLEN.

Preferí tomarme el esfuerzo de ir personalmente por mi paquete, en lugar de esperar otra semana a ver si de casualidad sí me lo llevaban, o si se inventaban otro pretexto estúpido.

El operador me dijo que no podía levantar el reporte hasta que el paquete llegara a la central, después de las 6 de la tarde.

Quise golpear a alguien, pero no lo hice porque soy muy guapo.

Hace una hora, volví a llamar para levantar el reporte.
Sí, por fin mi paquete ya estaba en su central, pero como ya se habían ido todos (resulta que se van a las 6 de la tarde), mi paquete no podría ser enviado a ninguna oficina el día de mañana, porque pues... no levanté una orden antes.
Le dije que no lo hice porque ELLOS ME DIJERON QUE NO SE PODÍA LEVANTAR UNA ORDEN ANTES.

El operador me dijo que él no podía hacer nada por mí, mas que levantar un reporte para que mañana en la tarde lo procesaran, y mi paquete saliera hacia una oficina de Estafeta hasta el jueves en la mañana, donde yo tendría que pasar personalmente a recogerlo.

Y en eso estamos ahorita.

El envío que debió de haberme llegado el jueves pasado (porque contraté servicio urgente), me va a llegar el próximo jueves (aunque en realidad no me llegará, porque yo tengo que ir por él)

Su garantía de un día hábil no sirve de un carajo, porque el paquete llega cuando se les pega su chingada gana. Y eso es si es que llega, porque de repente lo pierden a lo estúpido.

Y aquí estoy, lectores imaginarios, escribiéndoles todo esto.
¿Para qué?

Para que si algún día ustedes tienen que contratar un servicio de mensajería, contraten CUALQUIER OTRO que no sea Estafeta.
Estafeta me ha dado las peores dos experiencias que una empresa me ha dado en toda mi vida.

Y éso es sólo porque nada más la he usado dos veces.
Seguro si la hubiera usado cuatro, me hubiera dado cuatro pésimas experiencias.

Heme aquí, un ciudadano cualquiera, diciéndoles que si pueden, eviten a toda costa usar Estafeta.
Es una porquería.

No se hagan esto a ustedes mismos.
Contraten a FedEx, o a UPS, o a DHL. Me lo agradecerán cuando sus envíos lleguen a tiempo y bien.

Y si pueden, corran la voz.
No podemos permitir que una empresa así siga ofreciendo un servicio tan malo.

Tal vez si suficiente gente empieza a contratar a sus competidores, se den cuenta de que tienen que ofrecer un mejor servicio.

Estafeta: Vete a la chingada. Apestas.

lunes, 28 de marzo de 2011

Sorpresa sorpresa, es otra queja del Ninja Peruano

El sábado me invitaron a un baby shower.
Un fucking baby shower.

Evidentemente no fui porque... pues porque la última vez que chequé, todavía tenía testículos; y el puro hecho de tener testículos me hace imposible asistir a un baby shower.

De hecho, el único hombre que debería de ir a una de esas cosas, es el padre del feto. Y eso es porque está contractualmente obligado.
Claro que si encuentra algún buen pretexto para faltar, y por buen pretexto me refiero a algo como "qué hueva, vieja", entonces está perdonado.

Sea como sea, el caso es que fui invitado, lo cual me hizo sentir tremendamente viejo. El hecho de que mis amigos estén empezando a tener hijos me parece algo muy freaky.
Soy demasiado jóven como para tener amigos con hijos.

La invitación al baby shower tenía una cosa que me pareció particularmente mindfuckeante. Decía "mesa de regalos en Liverpool"

WTF?
WTF??
¿Mesa de regalos?
Si esto fuera MSN, aquí es donde pondría una cara de asco y de indignación.

Lectores imaginarios, debo confesarles que en esta vida, pocas cosas me parecen más ñeras que las mesas de regalos.
La necesidad de la gente de andar de pedinche por la vida me parece una mentada de madre.

Al menos antes era como "si quieres regalarme algo, chido, regálame lo que quieras"; pero hoy en día hasta te dicen qué chingados les tienes que regalar.
Y la sociedad está tan jodida que te hacen sentir culpable si no les compras algo. Es como si fuera tu obligación.

¿Por qué chingados voy a tener que gastar MI dinero si TÚ fuiste la que no pudo proteger su útero?
Tu incapacidad de cuidar tus óvulos no es culpa mía, no tengo por qué regalarte nada.
Lo que hiciste no fue una gracia: vas a traer a un niño al mundo. Los niños son apestosos, tontos, pegajosos, inútiles, y siempre están vomitando encima de la gente.
Muchas gracias, lo que el mundo necesita es un bulto vomitón más.

¿En serio esperas que recompense tu falta de planeación familiar?

Me caga la gente pedinche, me caga.
Si no tienes dinero como para comprarle todo lo necesario a un bebé, no tengas un bebé. It's really quite simple.

Y en las bodas aplica igual: si no te alcanza para casarte y empezar una vida matrimonial, no te cases y empieces una vida matrimonial.
Las mesas de regalos son una mentada de madre.
Una. Mentada. De. Madre.

El día que yo me case, voy a dejar muy en claro que NO quiero regalos. Si los estoy invitando a mi boda es porque son importantes para mí y quiero que estén conmigo ese día; no porque necesite un sillón o un juego de sartenes.

Chinguen a su madre, mesas de regalos, chinguen a su madre.


PD: Muerte a los baby showers.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Decepcionante

Yo sé que todo el tiempo lo digo, y también sé que he estado consciente de ello durante la mayor parte de mi vida; pero tengo que decirlo de nuevo:
La gente es sumamente idiota.

No sé qué esté pasando últimamente, pero por alguna razón, recientemente me he ido decepcionando más y más de la enorme mayoría de la humanidad.
En serio, es como si se esforzaran en encontrar nuevas formas de ser imbéciles.
Cada. Vez. Más. Imbéciles.

Tal vez sea que las redes sociales le han dado a la gente la oportunidad de hacer más evidente la imbecilidad que siempre han tenido latente; pero sea como sea, es sumamente triste darse cuenta de la poquísima capacidad de sinapsis que existe en sus pequeños y tristes cerebritos.

Abrir Facebook y encontrarte con millones de faltas de ortografía (ortografía básica, además) es algo que provoca decepción y tristeza.
¿Por qué alguien dejaría que su nombre estuviera relacionado con faltas ortográficas que cualquier niño de primaria podría detectar?
¿Se han dado cuenta de eso, estúpidas personas?
¿Sabían que junto a sus mensajitos ridículos y mal escritos, está su nombre?

He pensado seriamente en cerrar mi cuenta de Facebook sólo para evitar tener que sentir cierto golpe en el estómago cada vez que me doy cuenta de que gente cercana a mí es igual de idiota que la mayoría de la humanidad.
Bueno, supongo que es lógico... después de todo, no sería la mayoría si hubieran muchas excepciones.

Y después, tenemos Twitter.
La gente sigue asumiendo que su vida es interesante, y que nos interesa saber cada detalle de su ridícula rutina. Asumen que al informarnos que están en un café o que van a entrar al cine; llenan un vacío de información que nos tenía mordiéndonos las uñas.
Then again, no se puede esperar más de la gente.

Pero Twitter está trayendo consigo un fenómeno que nunca antes había existido:
Humanizar a las celebridades.

Antes, los famosos, los rockeros, los actores, etcétera; estaban en un plano inalcanzable para el común de las personas.
Eran seres misteriosos, y sólo podíamos asumir lo interesantes que eran.
Ahora, como cualquiera puede seguirlos en Twitter, cualquiera puede darse cuenta de que escriben la misma clase de estupideces que el resto del mundo.
Y con las mismas pendejas faltas de ortografía.

Las celebridades han perdido el aire de misticismo para pasar a ser parte de la enorme parte de la humanidad que comparte ese ligero retraso mental.

En serio, es como si no existieran suficientes formas de probarle al mundo lo idiotas que son, y entonces tuvieran que buscar NUEVAS formas de mostrarnos a todos que deberíamos de darles un trofeo por haber aprendido a amarrarse las agujetas.

Hitler no estaba tan equivocado con lo del genocidio masivo... simplemente apuntó bajo.
No hay que matar a los judíos nada más: hay que acabar con toda la humanidad.

martes, 30 de noviembre de 2010

Molestias de la vida cotidiana

¿Han notado cómo las personas suelen tener una forma muy característica de caminar?
Es curioso notar como hasta en los detallitos más insignificantes, se puede reconocer a una persona.

Yo, por ejemplo, normalmente camino con una mano en la bolsa, porque nunca he sabido cómo demonios evitar que mis brazos se agiten exageradamente. Creo que simplemente tienen vida propia.

Otra característica que define mi maneta de caminar, es que suelo ir rápido.
Se aplican restricciones, claro.

Usualmente, cuando tengo un destino en particular, camino bastante rápido, porque en mi casa siempre nos enseñaron a ser absurdamente puntuales.
La molestia de ser puntual en un país en el que la puntualidad es virtualmente inexistente es tema de otro post; pero créanme, es molesto.

En fin.
El punto es que caminar a una velocidad decente sólo me ha provocado darme cuenta de algo tremendamente rompebolas: la gente suele caminar estúpidamente lento.

Si ustedes han tenido que viajar en metro, o si alguna vez han caminado en la calle, no me dejarán mentir: la gente no sabe caminar.

No sólo caminan lentísimo, sino que se ponen a medio pasillo para estorbarle a todo el mundo.
Diría que lo hacen a propósito, pero la verdad es que probablemente son tan estúpidos que no se dan cuenta.

Todavía si estuvieran menos gordos, igual y podrías rodearlos; pero normalmente son gordos y apestosos, así que tienes que quedarte caminando atrás de ellos, tratando de encontrar una forma de rebasarlos.

Y cuando no son gordos, son señoras con carreolas, que estorban el triple.
Si quieren tener hijos y perpetuar su fealdad, adelante; pero háganos un favor al resto del mundo: no saquen a pasear a su horrible descendencia.
Debería de ser ilegal sacar a la calle a niños menores de 7 años.

Es sumamente desesperante tener prisa, y no poder avanzar por culpa de la típica gorda pendeja que va modorrosamente por el mundo, pensando que no existe nadie más allá afuera.
Aunque probablemente sea bueno, porque si supieran que habemos más personas, tal vez querrían comernos.
Cada vez que las veo caminar, prácticamente escucho la música de Hitchcock en el fondo.

¿Saben qué es lo que no entiendo?
La forma en la que se indignan cuando les preguntas si de casualidad no quieren caminar más lento y estorbar más.

El otro día me encontré a una gorda parada a la mitad de un pasillo del metro, justo en la hora en que había más gente.
La tipa estaba parada ahí, como idiota, checando algo en su bolsa.
Evidentemente, le estorbaba a medio mundo.

Cuando pasé junto a ella, le dije "oiga, ¿no le gustaría ir a pararse justo frente a la taquilla? digo, seguro ahí podría estorbar todavía más"
La gorda tuvo el descaro de indignarse y amenazarme con llamar a la policía. O bueno, a los ridículos policías del metro.

Cuando le hice notar que para hacer eso tendría que moverse y dejar de estorbarle a todos, nada más me enseñó uno de sus dedos, y después se fue.

Pero hey, al menos logré que se moviera.

Soy lo máximo.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Una vez más, a nadie le importa

Originalmente, el post del día de hoy iba a ser sobre las diferentes etapas por las que pasa la gente cuando le rompen el corazón.
Sin embargo, desde hace un par de semanas, mi inbox ha sido invadido por un tipo de mails muy particular, y como hoy me llegó uno más, decidí escribir sobre eso.

Si ustedes viven en México, entonces estarán enterados de que en unos cuantos días (o semanas, no lo sé), se llevará a cabo el ya tradicional Teletón.

Para los que no vivan en México, permítanme explicarles:
El Teletón es un evento anual en el que la tele abierta se vuelve aún más pendeja que de costumbre, y cancela su pésima programación usual para dar lugar a un show que dura como 2 ó 3 días, en el que un montón de pseudo-artistas y pseudo-presentadores chillan y lloran para rogarle a la gente que donen dinero para niños tarados.

Aparentemente los niños tarados necesitan dinero para... no sé, algo. Centros de rehabilitación, juegos mecánicos, bebidas alcoholicas; no sé, y no me importa.

El caso es que durante los meses previos al Teletón, toda la tele se llena de anuncios que tratan de apelar a la sensibilidad y a la culpa; y las calles se llenan de gente pidiéndote dinero para el evento pitero.
Es absurdamente molesto.

Pues bien, regresando:

Mi inbox se ha visto invadido por muchos mails referentes al Teletón.
Algunos de ellos tratan de explicarme que todo es una estafa para que las televisoras y las grandes compañías puedan deducir impuestos, y me piden que no done dinero porque sólo estaré ayudando a perpetuar el robo.
Otros mails me dicen que los niños tarados en realidad sí necesitan mi ayuda, y como el gobierno del país es tan pitero que no les ofrece atención médica, el Teletón es el único medio que tienen para llegar a... ser menos tarados, o lo que sea.

Diversos y variados mails me han llegado, todos tratando de exhortarme a algún tipo de acción.

Y el día de hoy, me llegó uno más.
Esta vez, era una tipa quejándose de la gente que se queja del Teletón, y diciendo que ella dona cada año, no para deducir impuestos, sino porque aparentemente se moja cada vez que dona dinero, y se siente superior al resto de la gente porque, ¡qué diablos, ella dona 100 pesos al año, está revolucionando al país!
Uh huh, el mail empezó siendo un regaño para la gente que no ayuda y se queja, y terminó siendo un escrito masturbatorio explicándonos cómo ella sí es hija de Dios y está donando dinero porque es una excelente persona.

Evidentemente, esta mujer jamás ha escuchado que si ayudas a una buena causa, debes de hacerlo discretamente y por convicción, en lugar de hacerlo para presumir que tú sí donas dinero y de esa forma pedir involutariamente la aprobación de las personas a las cuales realmente NO les importa un carajo lo que hagas o dejes de hacer con tu vida, con tu dinero, y con tu culo.

Verán, lectores imaginarios, aquí está el punto de todo el post:

Si tú crees que el Teletón es una estafa, no dones dinero. Realmente no me importa un carajo.
Si tú crees que el Teletón sí ayuda a la gente, entonces dona dinero. Realmente tampoco me importa un carajo.
Si vas a donar dinero, por favor no nos digas a todos que donaste dinero, porque sólo terminas sonando como un hipster pendejo, pretencioso, e inseguro. Realmente no me importa un carajo si donaste o no.

Sea cual sea la situación, escribir mails hablando acerca del Teletón sólo va a servir para llenar de basura la bandeja de entrada de las personas lo suficientemente desdichadas como para ser parte de tu lista de contactos.

Si es una estafa o no, es irrelevante: el caso es que existe y no va a dejar de existir; independientemente de que sea bueno o malo.

A. Nadie. Le. Importa. Su. Opinión. Moralista.
Dejen de tratar de decirnos cómo pensar, muchas gracias.

Atte:
El chico guapo que marca como correo no deseado todas y cada una de las pendejadas Teletonescas que le mandan.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Muchos problemas

El día de ayer estaba hablando con Rocketmail.
Normalmente nuestras pláticas están llenas de referencias musicales, comentarios Harry-Potterezcos, y demás ocio citadino al azar; pero esta vez fue diferente.

Rocketmail estaba quejándose conmigo.

Si en mi curriculum pudiera poner "Kleenex humano certificado", lo haría, porque la verdad es que una de mis mayores cualidades es mi capacidad para escuchar a los demás, volverme empático, y darles consejos útiles.
Soy todo un profesional, y además mi tarifa se mide en tazas de café. Es una ganga.

Rocketmail estaba contándome sus problemas de diversas índoles, y yo la escuchaba mientras ponía mi hermosa cara de alguien que es muy atento y escucha a los demás.
Fuck, pero qué guapo soy.

Evidentemente, como suele pasar con ese tipo de pláticas, terminamos hablando de asuntos amorosos.
No sé por qué, pero parece ser que una vez que la plática empieza a ponerse intensa, siempre termina siendo sobre asuntos amorosos.

Largo rato después, Rocketmail había terminado de contarme todo lo que me tenía que contar, y yo seguía siendo igual de desgarradoramente guapo que siempre.
Lamentablemente, la gripa me tenía tan jodido que no pude aconsejar a Rocketmail acerca de su situación, así que simplemente asentí y trate de ser comprensivo y lindo.

"En fin... te preguntaría cómo vas con tu novia, pero la verdad no estoy de humor para escuchar acerca de tu relación perfecta", me dijo Rocketmail.

Por alguna razón, me sentí ofendido por ese comentario.
¿Acaso ella pensaba que mi vida era perfecta?
¿Acaso esperaba que no me quejara de algo?
¿Acaso pensaba que podía ganarme?

Oh no, no señor. Nadie puede ganarme. Ni siquiera si se trata de una conversación acerca de quién es más miserable. Debo ganar, siempre.

"¡Hey, eso no es justo, mi novia y yo tenemos nuestros problemas!", le dije.
"¿Sí?, ¿como qué?, ¿ver quién empieza la guerra de cosquillas?"

Su comentario me dio risa, pero no iba a dejar que me ganara, así que pensé rápido y le respondí:

"Pues por ejemplo, hoy nos íbamos a ver, pero al final no pudo, porque tuvo que ir con su familia a algún lado"

Rocketmail se quedó callada. Su silencio, evidentemente significaba "no mames".

"Espera, espera, seguro tenemos algún problema más grave, déjame pensar...", le dije.
"Fuck you, me caes mal", me contestó ella.

Estuve a punto de abrir la boca para decirle otro de nuestros problemas, pero "voy a ir a comer a su casa y no sé si debo llevar una botella de vino blanco o tinto" no sonaba como un argumento convincente.

Bien jugado, Rocketmail, bien jugado.
Tú ganas esta vez.

Felicidades, tu vida apesta más que la mía.

viernes, 19 de noviembre de 2010

De suerte en el amor

Durante el transcurso de mi no-tan-larga vida, he llegado a darme cuenta de que los asuntos amorosos suelen ser los que más problemas le provocan a la gente.
Incluyéndome, por supuesto.

La televisión, las películas, los libros, y un sin fin de medios lavamentes, nos han grabado la idea de que las relaciones deben de ser color de rosa, llenas de flores y osos de peluche, besos bajo la luna, y demás cosas que, lamentablemente, no siempre pueden llevarse a la práctica.

En los cuentos de hadas, a pesar de que tal vez en algún momento de la historia hay corazones rotos, unas cuantas páginas después todo se arreglará solo:
El dragón será asesinado, la bruja perecerá aplastada bajo una casa que le tiró encima un tornado, y la bella muchacha se casará con el príncipe metrosexual.
Culpo a estos estúpidos relatos de que yo siempre espere un "felices para siempre" en todas mis relaciones.

Mientras tanto, en el mundo real, donde no existen grillos parlanchines ni los lobos feroces; las cosas son un poco más complicadas.

Cualquier persona que me conozca podrá decirles que mi suerte en el amor no ha sido especialmente buena.
Mis historias románticas han tenido desenlaces más bien tristes.

Jodidamente, los finales de mis relaciones suelen ser las cosas que más recuerdo.
Desde despedidas no-tan-malas junto a puertas de coches, hasta funerales tremendamente deprimentes: ustedes lo nombran, y probablemente yo lo haya vivido.

¿Cortar por MSN? Check.
¿Dramas en aeropuertos? Check.
¿Peleas ruidosas que incluyen quemaduras de cigarros? Check.
¿Break-ups estando en pelotas? Check
¿Citar a José José para explicar por qué las cosas deben terminar? Double check.

Por alguna razón, mi vida está más llena de drama adolescente que una temporada de Gossip Girl.

Cada vez que termino una relación, pasó enormes cantidades de tiempo meditando las cosas y tratando de descubrir qué pasó, en qué me equivoqué, y cómo podía haber evitado todo
.
En mi mente, justifico tanto pensamiento masoquista diciéndome que necesito averiguar todo esto para mejorar y crecer como persona, y que las mismas cosas no me vuelvan a pasar.

Después de varias semanas de revivir los conflictos y tratar de llegar a conclusiones, me da hueva seguir pensando en lo mismo, y termino concluyendo que todo fue culpa de la otra persona; y normalmente lo es.
Cuando no se mueren, deciden tirarse a las drogas, o irse a vivir al extranjero, o convertirse en personas deprimidas y bipolares.
Siendo sinceros, tengo la tendencia a andar con mujeres muy locas.

La verdad es que la razón por la que mis cuentos no terminan con un "felices por siempre", es que yo insisto en ignorar a la princesa para empezar a andar con la bruja.

Ya me cansé de escribir cuentos de hadas.
Ahora quiero escribir un cuento de ángeles. De ángeles y galletas.

Total, las hadas ni siquiera existen.


Este post sin sentido fue traído hasta ustedes cortesía de las alucinaciones causadas por antigripales.
Te odio, gripa.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Las pendejadas de la fe

El día de hoy venía caminando por la calle, mentando madres por culpa del estúpido frío.

Me puse el gorrito de mi hoodie sobre el gorro de estambre que ya tenía puesto en la cabeza desde antes.
Haberme rapado justo al principio de la época de frío no fue tan buena idea después de todo.

Traté de ignorar mi nariz estúpidamente fría, baje la cabeza para evitar los vientos helados que azotaban mi hermoso rostro, y seguí mentando madres.
Odio el frío. Lo odio.

Mientras caminaba lo más rápido posible (para llegar a mi calientito destino as soon as possible), pasé junto a un par de viejitas ridículas.
Sinceramente no tengo idea de qué estaban hablando (y tampoco me interesa), pero mientras pasaba al lado de ellas, no pude evitar escuchar un pequeño pero no por eso menos idiótico fragmento de su conversación:

- Es que no sé cómo Dios puede permitir que pasen esas cosas...
- Sí sí sí, ojala Dios no permita que vuelva a pasar...

Apabullado por haber encontrado tanta estupidez condensada en dos frases, me congelé en mi lugar.
Un par de segundos después, me di cuenta de que si no seguía caminando, iba a quedarme literalmente congelado en ese lugar; así que proseguí mi camino.
Odio el frío. Lo odio.

Metiendo mis enguantadas manos a mis bolsillos, proseguí mentando madres, ahora por culpa del frío, y por la estupidez ajena.

¿En serio creen que Dios permite o no permite las cosas?
¿En serio creen que un poder superior está 100% al pendiente de pendejadas triviales?

"Mi gato tiene la manía de afilar sus uñas en mi nuevo sillón de mimbre, ¡ojalá Dios no permita que vuelva a hacerlo!"
"Si no llego pronto a mi casa, mi sopa Maruchan se va a enfríar, ¡ni Dios lo permita!"
"No entiendo cómo Dios permite que el América haya empatado con el Guadalajara en uno más de los piterísimos partidos del piterísimo futbol mexicano"

Si ése es el Dios en el que ustedes creen, mis queridas viejitas estúpidas, entonces ahora entiendo por qué carajo la iglesia se está pudriendo en dinero mientras los curas violan niños alegremente por aquí y por allá.

De por sí la fe ciega me parece algo sumamente idiota y propia de la gente débil, huevona, y sin caracter que espera que un Dios invisible solucione todos sus problemas por arte de magia; pero aún así, pensar que ese Dios sólo se dedica a permitir o no permitir que pasen las cosas más irrelevantes en sus irrelevantes vidas; well that's just plain stupid.

El hecho de que Dios permita que la raza humana sea tan, pero tan pendeja, sólo nos demuestra que Dios no existe.
Es un hecho comprobado científicamente, creo que hasta salió en un capítulo de Mythbusters y toda la cosa. Ahí les dejo el dato nomás.

El frío me pone de pésimo humor.
No estoy acostumbrado a vivir tan lejos del Sol.

Odio el frío. Lo odio.

jueves, 28 de octubre de 2010

Gente izquierdosa

El día de hoy venía regresando de mi trabajo.

Sumamente cansado, con mucho sueño, y con un calor de la chingada; venía yo en el metro.
Como siempre, el maldito transporte público estaba atascado de gente.

Yo estaba tratando de transportarme a mi lugar feliz para no empezar a mentar madres por tener que convivir con tantas personas feas, apestosas y sudadas.
Repetí mi mantra personal ("algún día todos morirán en forma dolorosa") y traté de ignorar a la señora gorda que pasaba junto a mi, empujándome con su bolsa del mandado.

En la siguiente estación, una chica bastante linda se subió a mi vagón, y encontró un espacio desocupado cerca de mí.
"Awesome", pensé en voz alta, y ella me sonrío con un poco de vergüenza.

No es como si pensara intentar ligármela ni nada de eso, pero simplemente pienso que es más fácil tolerar la presencia de una chica de buen ver, que la de una señora toda sudada y con aspecto de haberse comido unas garnachas grasosas minutos antes.

Un par de estaciones después, un tipo de rastas mugrosas abordó.
En cuanto el metro comenzó a andar, el rastudo sacó un montón de papeles de su mochila, se aclaró la garganta, y nos deseó buenas tardes a todos los pasajeros.

Fuck me in the ass and call me Andrés Manuel, era uno de los tipos que venden ridículos periódicos izquierdosos.
O al menos eso pensé en el momento.

Un par de minutos después, los gritos del rastudo me hicieron saber que lo que anunciaba era un documental grabado por... no sé, supongo que él y sus compañeros rojillos de la facultad de filosofía.
Traté desesperadamente de subirle a mi iPod para no tener que escuchar su estúpida propaganda política, pero mis audífonos están tan jodidos que ya sólo funciona uno de ellos, así que aunque tenía el volumen al máximo, por uno de mis oídos iba a tener que seguir oyendo sus pendejadas.

"That's fucking great...", volví a pensar en voz alta mientras veía con odio al tipo que no dejaba de gritar.
La chica linda me sonrió con complicidad, como si me quisiera decir que ella también odiaba esas cosas.

El muchacho de las rastas gritaba que los medios manipulaban al pueblo, y que les lavaban la mente desde que eran niños para que después no pudieran liberarse de las garras del capitalismo.

Maldije mi suerte, y desée con todo mi corazón que el hada de los dientes se apareciera en ese momento y me regalara unos audífonos nuevos.

"... la Coca Cola se ha convertido en el agua del imperialismo, y representa todo lo que está mal con la sociedad..."

Desesperado, traté de juntar los cables sueltos que se salían de la base de uno de mis audífonos a ver si eso lo componía mágicamente.
Nada.

"... marcas como McDonald's y Kentucky Fried Chicken han hecho que los niños de hoy sean obesos y pierdan sus costumbres y tradiciones..."

Volví a mirar con odio al tipo todo mugroso, deseando que simplemente se callara y se fuera.
¿Qué no normalmente hacen su desmadre entre dos estaciones y después se largan?
Por alguna razon, este tipo llevaba más de 5 estaciones con su ruidoso showcito.

"... y lo peor es que los publicistas se revuelcan en dinero mientras nosotros tenemos que vivir en la pobreza por su culpa!"

Woah, wait, what?
¿Los publicistas se revuelcan en dinero?
Me quité los audífonos con una mezcla de incredulidad, risa, y coraje.

"... los publicistas son los que nos manipulan, y se alimentan de la ignorancia y el hambre de la gente..."

Vaya, qué curioso, si pudiera alimentarme de la ignorancia de la gente, estaría todo obeso, pero creo que no ha sido el caso.

"... se pudren en dinero en sus autos de lujo, mientras nosotros usamos el transporte público..."

Me llevé las manos a las bolsas y sólo encontré un par de monedas de 5 pesos.
Si eso es pudrirse en dinero, entonces déjenme decirles que es mucho más decepcionante de lo que ustedes creen.
Además, la última vez que chequé (que era en ese mismo momento), mi auto de lujo era compartido por alrededor de 200 pasajeros, y mi aire acondicionado no servía, porque hacía un calor de la chingada.

"Imbécil", murmuré entre dientes.
La chica linda me volteó a ver y dijo "sí, totalmente"
Volví a ponerme mis audífonos.

Un par de minutos después, el rastudo se nos acercó y nos ofreció uno de sus documentales piteros.

"Sólo 15 pesitos carnal, ándale, anímate, para que veas cómo nos manipulan"

"No gracias, yo soy uno de los publicistas que arruinan la vida de todo el mundo, y aunque me gustaría comprar tu peliculita y saber si estoy haciendo bien mi trabajo de robar almas; me temo que no tengo ni 15 pesos en la bolsa"

"¿Eres publicista?", me preguntó con su cara de estúpido izquierdoso.
"Ahá, y éste es mi auto de lujo"

"Con razón sentí que tu pura presencia me manipulaba", dijo la chica linda en un tono burlón.

El rastudo se nos quedó viendo, y después se fue sin decir nada.

"Imbécil", repetí.
Me puse mis audífonos jodidos y descompuestos, y proseguí el molesto camino a mi casa.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Racismo

Mientras más lo pienso, más estúpido me parece.

¿Qué caso tiene odiar a una raza en particular?
¿En serio podemos pensar que un ser humano, sólo por ser de cierto color, creencia, religión, raza, preferencia sexual, abo, o lo que sea; puede ser mejor o peor que otros?

¿No es bastante idiota predisponernos a odiar a un grupo de gente que cumple con ciertos patrones los cuales no controlan?

Sí, sí lo es.

¿Por qué negarnos la oportunidad de odiar a la gente, sin importar su raza?
¿Por qué asumir que ciertas personas son más estúpidas que otras simplemente por su color de piel, cuando el mundo nos demuestra una y otra y otra vez que practicamente toda la raza humana es igual de estúpida?

Yo por eso no soy racista, yo odio a todos por igual.

En mi pequeño mundito personal, todos son idiotas hasta que demuestren lo contrario.

domingo, 10 de octubre de 2010

Sorpresa sorpresa, odio a la gente

Hace rato estaba hablando con Rocketmail, como suelo hacer en las noches de ocio (that's what SHE said!)

Hablando un poco sobre lecturas de periódicos, sobre victorias de los Raiders sobre los Chargers, y sobre Enrique Peña Nieto; llegamos a la conclusión de que la gente moralista apesta.

En serio, ahora con todos esos pedos de las redes sociales, y los twitterses y demás mamadas, cualquier se siente como un líder de opinión, y todo el mundo cree que lo que tenga que decir es tremendamente importante y relevante; y entonces, evidentemente, se sienten con el derecho de regañarnos y decirnos qué hacer con nuestra vida, además de soltar frases pseudo-profundas de a tres varos que deberían de ser grabadas por Mariano.

Chequen nomás, el tipo de frases moralistas de cuarta que me encuentro por ahí:
Las faltas de ortografía y pendejadas extremas son producto de la fuente original, y han sido respetados para preservar la estupidez en forma adecuada.

"Que cosa mas sexy es oír a un hombre hablar apasionado sobre lo que quiere y sabe"
"No hay amor mas verdadero que el de los verdaderos amigos"
"Dicen que el hombre es un animal de costumbres ...mas bien de costumbre el hombre es un animal"
"No me gustan las introducciones casi en ningún sentido, prefiero irme sorprendiendo en el camino"
"Se que nada es gratis en esta vida pero si te piden un favor y tu solo andas condicionandolo y cobrandolo dice mucho de ti, q triste persona"
"Hoy es el "Dia Mundial del Corazón" aunque muy pocos lo tengan... feliz dia."
"Puedo no estar de acuerdo con Lo que dices pero defenderé con la vida el derecho qe tienes para hacerlo"
"Pensar demasiado tus actos o actuar sin pensar son ambos un lío, mejor disfruta el momento y punto"
"Nunca confíes en la palabras de una persona que no te ha demostrado antes con sus acciones que lo que dice es real"
"Es triste q la distancia entre el hombre común al chimpance sea menor a la distancia del hombre comun a Nietzsche"
"quiero felicitar a los paises que conducen la política mundial ... así que espero que alguna vez haya motivos"
"el Idioma, las fronteras, la piel, la política, la religión, no son el problema .... Los prejuicios, la ira y la ignorancia lo son"

Agh, podría seguir y seguir, pero no quiero matarlos de aburrimiento moralista.

¿Por qué?
¿Por qué la gente cree que puede decirnos cómo vivir, y lo que hacemos bien y mal, y que sólo ellos tienen la razón?

¡Es absurdo!
Todo el mundo sabe que sólo YO tengo la razón absoluta.

Odio a la gente moralista, y odio cuando tratan de educarme con sus principios éticos de cuarta.
Claro, podría no darle mucha importancia, y decirles que estoy de acuerdo con lo que dicen, pero entonces los dos estaríamos equivocados.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Y por eso no deben de venderme armas

El día de hoy me encontraba muy tranquilo, perdiendo unos cuantos minutos en la maravilla de los internets.

De repente, en uno de mis tantos viajes por las páginas inútiles y llenas de links diseñados para perder el tiempo, algo llamó mi atención:
Un extracto de una entrevista que le hicieron a Justin Bieber.

Normalmente, trato de evitar este tipo de noticias, porque pues... Justin Bieber es un pedazo de basura fabricado por Disney Channel, igual que los Jonas Brothers o Caballo Dorado.

Seriously, creo que sólo he escuchado sus canciones un par de veces, porque las pasan en lugares donde por equis o yé, yo estoy atrapado y no puedo escapar; pero... shit, ¡qué malo es!
La única canción Bieberesca que recuerdo, es una donde sólo dice "Baby baby baby baby baby" como por 4 minutos.
Igual de profunda que Monsieur Gaga diciendo "Po-po-po-poker face"

Podría seguir quejándome de cómo la música actual se está yendo derechito al hoyo, pero ése sería otro post.

De regreso a la entrevista de Bieber.

Lo que me llamó la atención, fue una frase que dijo nuestro querido pseudo-artista de cuarta, y la cual, sinceramente, me impactó de tal forma que ahora le deseo una muerte altamente violenta, a pesar de que yo soy budista*

La frase:
"Me siento como el Kurt Cobain de mi generación, pero la gente no me entiende"

Well, fuck me in the ass and call me Courtney Love, that's just wonderful.
No sé ni qué decir, tanta estupidez me dejó sin palabras.

Mañana voy a despertarme, y va a resultar que Gaga acaba de compararse con John Lennon, y Taylor Momsen dijo que su música es igual de buena que la de Janis Joplin.

Agh... en serio, creo que me va a salir una úlcera.

Cobain se está revolcando tan fuerte en su tumba, que va a revertir la rotación terrestre.

Esperemos que al menos Bieber decida ser como Kurt, y se vuele la mitad de la cabeza de un escopetazo.

Chinga a tu madre, mundo actual.


*El autor de este post no es budista realmente, sólo lo dice para sonar pacifista y sensual. Y le funciona.

jueves, 26 de agosto de 2010

De stalkers y stalking

Yo soy sumamente paranóico, creo que eso no es ningún secreto.

Seriously, creo que muchos de ustedes no tienen ni la menor idea de lo paranóico que soy; sobre todo en cosas de la interne'.
Supongo que es normal, después de haber tenido un par de malas experiencias con stalkers.
Fuck, una vez una stalker pudo decirme exáctamente cómo era la fachada de mi casa, y los coches que había afuera.
¿Cómo descubrió mi dirección? Eso es algo que me sigo preguntando.

Sea como sea, después de unas cuantas experiencias freaky, me he vuelto bastante cuidadoso con publicar cosas en internet.
La política de la empresa es jamás publicar nada referente a mi vida personal en la supercarretera de la información.

Es por eso que mi Twitter sólo está lleno de frases pendejas, mi Tumblr son simplemente cosas que me parecen graciosas, mi Facebook está en privado, y cada vez que publico algo en el überlog, le cambio los nombres a las personas involucradas.

Ah, y por si no lo habían adivinado, mi nombre real NO es Dexter Petrelli.
Ahá, mi vida privada es así de importante y relevante. Todo el mundo gira alrededor de mí, eso es obvio.

Yo sé que de todos modos cualquier persona con 5 minutos libres y tantito interés en averiguar cosas sobre mi vida real, lo va a lograr sin ningún problema, porque así funciona internet; pero sea como sea, me da un poco de paz mental saber que al menos no se los estoy poniendo TAN fácil.

Pero en fin, después de esa breve introducción, la cual no sabía que iba a escribir hasta que ya estaba escrita, creo que es momento de hablar de lo que realmente queria hablar:
Hoy en día, stalkear a alguien es algo sumamente fácil.

El otro día, iba caminando por la Roma, platicando con una amiga, cuando de repente me detuve y dije: "mira, ése es el coche de Chicalindaquemeponenervioso"
Mi amiga me volteó a ver, y me dijo "¿qué carajo, cómo sabes?"
Le contesté que en la escuela la había visto bajarse muchas veces de su coche, y me había aprendido las placas (en mi defensa, son unas placas sumamente fáciles de aprender: es la misma letra repetida 3 veces)

"¿Estás seguro de que es su coche?", me preguntó mi amiga.
"Ahá, además en su Twitter decía que iba a estar en la Roma llevando a su gato al veterinario"
"No mames Dexter, me das miedo, eres un pinche stalker..."

Y es que ese es mi punto del día de hoy, lectores imaginarios: yo NO soy un pinche stalker.
Estaba conectado en la mañana, y de repente mi ventanita de Twitter anunció que ella decía: "Voy a estar toda en la tarde en la Roma, porque voy a llevar a mi gato al veterinario, qué hueva..."

¿Acaso yo la busqué, porque no podía vivir sin saber qué iba a hacer?
No, no lo hice. Yo estaba viendo videos cagados cuando ELLA puso lo que iba a hacer, sin que nadie le preguntara.
Lo único que yo hice, fue ver un pop-up en mi Firefox.

Y es que así está la cosa hoy en día, lectores imaginarios: stalkear a la gente es mucho más fácil de lo que era antes, y en gran parte es por culpa de los stalkeados.

Yo sé que mucha gente tiene la compulsión de pretender que son populares, y por eso tienen que dejarnos saber a tooooodos lo mucho que salen, a dónde van y con quién; y no se dan cuenta de que a los demás NO nos interesa (con la excepción de Chicalindaquemeponenervioso, pero eso es caso aparte)

Cada vez que salen a la esquina, toman un chingo de fotos, y en el segundo en que llegan a su casa, las suben todas a facebook, para que veamos lo populares que son, gooei.

Después, hacen una narrativa pitera y mal escrita en Twitter, acerca de lo muuuucho que se divirtieron saliendo a la esquina con @unpendejo y @quienchingadosleimporta, #chelanecesaria

Abren un álbum en Picasa o Flickr para que todos puedan ver sus 400 fotos de la salida a la esquina, que resulta ser básicamente una sola foto, pero con mínimas variaciones de ángulo (porque toman una foto como cada 4 segundos)

Etcétera etcétera etcétera.

Ahora, no los voy a juzgar por ser tan patéticos y tener una vida tan vicua y triste (excepto que sí lo haré), pero nada más quiero que se den cuenta de algo:
Si alguien quisiera stalkearlos, sería absurdamente fácil.
Si alguien quisiera secuestrarlos, sería igual de absurdamente fácil. Ahá, I went there, caí en la psicosis colectiva de gente que tiene miedo de ser secuestrada.

¡Y ahora, con mamadas como Foursquare o Facebook Places, ya puedes avisarle al mundo dónde estás en ese preciso momento, con mapa actualizado por GPS y toda la cosa!
¡Yay, más pendejadas para bajar el IQ de las niñas ridículas!

Lo preocupante de todo esto, es que con Facebook Places, puedes taggear a otras personas que están contigo en ese momento.

Fuck me in the ass and call me Rita Maid, yo no quiero que nadie me dé tag.

¿Qué tal que falté al trabajo diciendo que fui a una convención budista, y una de mis amigas fresas y pendejas me taggea en una pulquería?
¿Qué tal que le dije a mi papá que iba a la biblioteca de la UNAM a investigar algo de mi tesis, y alguien me taggea en un bar de Tabasco?

Agh... en serio, creo que estoy muy viejo para las redes sociales...

jueves, 22 de julio de 2010

Pasado / Presente / Futuro

El otro día, Rocketmail me estaba ayudando con unas cosas que tenía que hacer.
Entre pláticas irrelevantes y comentarios pendejos, me dijo algo que poco después descubriría por mí mismo:
"Has cambiado mucho últimamente"

Normalmente la tacharía de loca, y le diría que está mal, y que la única verdad incuestionable es la que yo diga; pero cuando Rocketmail me dice algo, la escucho; porque por alguna razón, cuando esa mujer abre la boca, yo termino alcanzando alguna epifanía.
Es tremendamente molesto.

Vislumbrando una ligera crisis personal en el futuro cercano, yo le pregunté "¿Cambiado cómo?"

"Pues... no sé, antes decías muchas más pendejadas, eras como todo feliz y valemadres. Mira lo que escribías antes, por ejemplo. Eras un amargado total, pero daba mucha risa", me dijo.

"Ahá", le contesté.

"Y últimamente estás como mucho más emotivo. Como todo pseudo-profundo. Ha cambiado mucho tu estilo de escribir. Digo, seguramente es mejor, pero antes tenías frases más cool", agregó.

"Pues vete al diablo", fue mi respuesta.

En fin, cambié el tema antes de que la mujer siguiera comparándome conmigo mismo, porque si existe una persona en el mundo a la que jamás voy a poder ganarle, es a mí. Simplemente soy demasiado sexy.

Y el día de hoy, por fin me tomé el tiempo de leer algo de lo que escribía antes.
Fuck me in the ass and call me doctor Brown; Rocketmail tenía razón.

Antes escribía mucho más cagado.
Con el tiempo me he vuelto todo emo y ridículo.

Antes me quejaba de los pinches chinos culeros y su obsesión por conquistar el mundo.
Ahora sólo paso el tiempo cuestionándome qué diablos sigue, y hacia dónde me está llevando la vida.

Antes dedicaba posts enteros a odiar a la gente gorda y fea, y a insultar a todo el mundo.
Ahora sólo me quejo de lo raro que se siente enfrentar el mundo real, y salir de mi burbuja.

Antes me esforzaba en encontrar formas de hacer a los demás sentirse estúpidos.
Ahora mi atención se concentra en tratar de acoplarme a las estúpidas circunstancias que la estúpida vida me cambia cada estúpido tercer día.

Ha sido un año lleno de cambios, y me he tenido que enfrentar a muchas cosas que nunca vi venir. Aparentemente no soy tan Nostradamusesco como mis vaticinios me hicieron creer.

Evidentemente, mi forma de escribir ha sido afectada por todas estas cosas.
Supongo que realmente nunca me había puesto a pensar en eso... muchas gracias, Rocketmail.

En fin, debrayo.

Mi punto era que ahora que me di cuenta de lo emo que me estoy volviendo, voy a tratar de hacer mi mejor esfuerzo por no dejar que mi mariconez afecte lo que escribo.
Voy a tratar de regresar a ser el Dexter amargado y quejumbroso de antes.

Digo, nunca he dejado de odiar a los chinos, pero creo que ya llevaba un buen rato sin decir cuánto los odio.
La respuesta es mucho.

Voy a seguir tratando de definir exáctamente quién diablos soy, y qué carajo tengo que hacer ahora que ya tengo un pie puesto en la vida real; pero también voy a tratar de no dejar de ser quien era antes.
Sí, eso sí tuvo sentido. Léanlo tres veces de corrido y verán.

No le voy a dar gusto a Rocketmail; no señor.



PD: Te adoro, Rocketmail.

martes, 22 de junio de 2010

De ligeras decepciones

Durante varios meses (años, inclusive), estuve teniéndole miedo al momento en que terminara mi último día de clases, y tuviera que enfrentarme al mundo real.
El segundo en que cruzara la puerta de mi salón de clases por última vez, y sabría que ya iba a ser un profesionista licenciado (claro, obviando el proceso de titulación, el cual aún no hago).

Ese momento era algo que me tenía ligeramente paralizado.
Realmente tenía muy pocas ganas de terminar la escuela, porque en serio no quería convertirme en un adulto responsable.

Las personas que me conocen sabrán que pasé por una crisis existencial como pocas veces en mi vida (a menos que contemos la vez que me di cuenta de que habían descontinuado mi cereal favorito, o cancelado Heroes, o que me había quedado dormido antes de que empezara una película que quería ver)
Y ahora, todo terminó.

Ese momento llegó la semana pasada: presenté mi último examen, y firmé mi última calificación
Evidentemente me fue muy bien, porque soy lo máximo.
Pero en fin, debrayo.

Ahora por fin estoy parado en el mundo real, y permítanme decirles algo, queridos lectores imaginarios: el mundo real es altamente decepcionante.
Ni siquiera siento como que algo haya cambiado.

¿Dónde están mis responsabilidades adultas?
¿Dónde está la vida que me daba miedo?
¿Dónde están las cosas que tengo que abandonar porque ya soy responsable?
Todo sigue igual

Vaya... qué jodido. Yo esperaba que algún monstruo con varias filas de dientes me recibiera y me obligara a madurar, a cortarme el pelo, a rasurarme, y a vestirme como gente decente.

Y no; nada.

¿Acaso eso quiere decir que pasé los últimos meses de mi vida freakeandome sin motivo alguno?
Aparentemente sí.
Qué jodidamente decepcionante.

Fuck you all very much, quiero a mi maldito monstruo.

lunes, 17 de mayo de 2010

De mala suerte

Es oficial: tengo la peor suerte del mundo.

El otro día estaba quejándome de cómo odio ser pobre y tener que sufrir las consecuencias de mi pobreza.
Una amiga, harta de escucharme (supongo), me sugirió que si tanto me molestaba no ser millonario, me comprara el Melate.

Mientras me preguntaba qué tan buena idea sería gastarme mi poco dinero en eso, ella se volteó y me dijo "Creo que sólo tienes que hacerte una pregunta... ¿te sientes con suerte? Well, do ya, punk?"

Incapaz de resistirme ante una buena cita del señor Eastwood, accedí a comprarme el Melate.

No me lo gané.
Estadísticamente, eso demuestra que tengo la peor suerte del mundo.

Verán, así es como funciona la cosa:

Yo tenía 1 en 32,468,436 posibilidades de ganar el Melate.

En teoría, suena descabellado pensar que yo esperara ganar, con unas probabilidades tan bajas, pero así no funciona el mundo.

Ese mismo día, yo me tropecé y me lastimé el pie.
(1 en 19 posibilidades de que eso pase)

Empezaría a llover, a pesar de que horas antes, el día estaba estúpidamente soleado y caluroso.
(1 en 8 posibilidades de que eso pase)

Le prendería a mi tele, y estaría el capítulo de Friends que más me caga.
(1 en 230 posibilidades de que eso pase)

Un señor vendiendo discos de Polo Polo se subiría al vagón de metro donde yo viajaba, y no me dejó escuchar mi música.
(1 en 32 posibilidades de que eso pase)

Me pegué en la nariz con la puerta de mi casa.
(1 en 4 posibilidades de que eso pase)

Se me cayó una moneda de 5 pesos a una coladera.
(1 en 60 posibilidades de que eso pase)

Una señora gorda me pidió la hora y no me dió las gracias.
(1 en 12 posibilidades de que eso pase)

Una paloma cagó y me cayó absurdamente cerca.
(1 en 53 posibilidades de que eso pase)

Perdí las llaves de mi casa.
(1 en 120 posibilidades de que eso pase)


Las posibilidades de que todo eso me pase en un sólo día, son de 1 en 20,491,370,496,000

1 en más de 20 BILLONES de posibilidades de que me pasaran tantas cosas malas, y me pasaron.
En cambio, 1 en 32 millones de posibilidades de que me ganara el Melate, y no me pasó.

Tengo la peor suerte del mundo, estadísticamente hablando.