Mostrando entradas con la etiqueta pendejadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pendejadas. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de marzo de 2016

Historias sin contexto

El otro día llegué a la conclusión de que si le quito el contexto a muchas historias de mi vida y nada más cuento el final; mis anécdotas son mucho más interesantes.

¿Quieren ejemplos?
You're DAMN right you quieren ejemplos.

"...y entonces tuve que decirle que mi amigo gay estaba teniendo un ataque de ansiedad, porque si me quedaba por otra cerveza ella iba a acabar destrozándome el coche, igualito a como le hizo a su ex cuando se metió heroína"

"...y me prometí a mí mismo que iba a ser la ÚLTIMA vez que me pondría la máscara de gato antes de entrar a su casa"

"...me desperté cuando sentí algo caliente en la pierna, pero gracias a Dios nada más era que se estaba orinando encima de mí. Si lo piensas, pudo ser mucho peor."

"...y vi que todo el lavabo estaba lleno de sangre, la regadera estaba rota y todavía había chingos de monedas en el piso; entonces decidí agarrar mis cosas y largarme de Berlín antes de que los demás se despertaran"

"...te juro que yo pensaba que ella me había llevado de regreso, pero resulta que yo nos estaba guiando. No tengo idea de cómo pasó, pero acabamos tirados en el piso comiendo pasteles de zanahoria hasta las 5 de la mañana"

"...y entonces sacó la botella de agua de ano y la puso en mi cama. Fue como... "¿pooooor?", ¿quién guarda una botella de agua de ano, ya sabes?"

"...no era el hecho de que fuera coreana, si no el hecho de que si no la perdía en menos de 5 minutos, iba a pensar que cabía en la Vespa"

"...y les dije que sabía tocar guitarra, pero tuve que hacerme el dormido las siguientes 4 horas para que no me obligaran a tocar Sugar Ray"

"...moraleja: Helado de toronja es un gran no-no cuando están en sus días"

"...cuatro calcetines. CUATRO. Y ninguno era blanco."

"...y cuando tiré mi cigarro en la calle me dijo "Tú ni fumas" y le dije "Pfft, estoy en Londres, perra"; pero ni así me dio de su café"

"...hasta después de 20 minutos fue que el de la cama de abajo se desesperó y gritó "IF YOU HAVE TO DO IT, AT LEAST BE FUCKING QUIET", y después de como cinco segundos de silencio todos nos cagamos de risa"

"...y no me moví. Nada, ni un poco. Tenía la teoría de que si no me movía no iba a hacer contacto visual conmigo; y pues sí, no pasó nada. Fue el elevador más incómodo de mi vida"

"...media hora perdido en la pizzería, ¿sabes? Y sin internet pues no había forma de hacer nada. De repente la vi salir de la cocina y fue como "fuckin' really?". Resulta que ella también se había perdido y acabó en la escalera de incendios"

martes, 23 de febrero de 2016

¿Qué pasó con "El cliente siempre tiene la razón"?

La siguiente conversación es totalmente verídica y se llevó a cabo hace menos de 6 horas en un local de piercings y tatuajes de la gran ciudad capital, porque fuck provincia.

Yo: Hola, vengo a perforarme.
Recepcionista: Ok, ¿dónde?
Yo: Son 2, una en la ceja pero como horizontal, y una arracada en el cartílago, encima de éstas *señala sus aretes*
Recepcionista: Ok.
Yo: ¿Aceptas tarjeta?
Recepcionista: No, sólo efectivo.
Yo: Ah va, ¿me puedes decir cuánto es de las dos para ir al banco a sacar dinero y regresar?
Recepcionista: Eh... a ver, espérame.

La recepcionista se va a la parte de atrás como 5 minutos, valiéndole verga la vida. Nunca regresa.
Al ratito sale un tipo estúpidamente tatuado, y asumo que es el perforador.

Yo: Eh... ¿hola?
Perforador: Hola.
Yo: Vengo a... ¿perforarme?
Perforador: Ok, ¿dónde?

Un poco frustrado, repito lo que ACABABA de decirle a la recepcionista.

Perforador: Ah... ok ok...
Yo: ¿Me puedes decir cuánto va a ser para ir a sacar dinero, porque me dijeron que no aceptan tarjeta?
Perforador: Sí... eh...
Yo: De las dos perfos.
Perforador: Es que la de la ceja no se va a poder.
Yo: ¿Poooooor?
Perforador: Porque la quieres como horizontal, y eso necesita una pieza especial.
Yo: ¿Ah sí? En internet decía que puede ser cualquier pieza de ceja.
Perforador: Ajá, pero pues es que es una pieza especial.
Yo: Oooook... ¿cuánto cuesta la pieza?
Perforador: Es que de hecho son 2 piezas. Son piezas microdermales entonces tienen que ir por adentro de la piel.
Yo: Ajá, pero yo nomás quiero una pieza. De las de ceja. De las que pones en la ceja, pero quiero que la pongas horizontal en vez de vertical, that's it.
Perforador: No no, son 2 piezas microdermales.
Yo: Ok, va, ¿cuánto es?
Perforador: Son microdermales. Son de titanio.
Yo: Ajá, ¿cuánto es?
Perforador: 550 de cada una, porque son microdermales.
Yo: Ajá, pero yo quiero una pieza normal.
Peforador: No, yo ahí nomás te puedo poner microdermal.

Volteo a ver a la morra que iba conmigo con cara de "Fuckin' really?

Yo: Ok, va, pues ya no quiero esas entonces; nada más quiero que me pongas otra arracada en el cartílago, encima de éstas *vuelvo a señalar las arracadas que tengo en la oreja*
Perforador: Ah... ok...
Yo: ¿Cuánto va a ser de ésa?
Perforador: Es que es cartílago, no te puedo poner arracada.
Yo: ¿Por?
Perforador: Porque no se pone arracada ahí; siempre se inflama y el cuerpo las bota.
Yo: Ajá... pero yo la quiero encima de las otras cuatro arracadas que ya me pusieron y que mi cuerpo no botó.
Perforador: No, ahí no te puedo poner arracada.
Yo: Tengo 4, claro que se puede.
Perforador: No, no se puede.

Vuelvo a voltear a ver a la morra que iba conmigo, sin poder creer que les esté valiendo verga todo lo que estoy diciendo

Morra: Sí se puede, ya tiene 4.
Yo: Se ha podido 4 veces, nada más quiero que me pongas la quinta.
Perforador: No, ahí no se ponen arracadas al principio. Tienes que ponerte una pieza recta y cuando cicatrice la cambias por arracada.
Morra: ¿Ves cómo tiene 4?, claro que se puede.
Perforador: ¿Dónde te las pusieron?
Yo: Aquí, en este mismo local. Siempre me perforo aquí.
Perforador: No es cierto, no te las pusimos aquí.
Yo: ¿Como para qué te diría mentiras?
Perforador: ¿Hace cuánto te las pusieron?
Yo: No mames, no me acuerdo, ¿un año?, ¿año y medio?
Perforador: Ahí está, no te las puse yo.
Yo: Ya sé que no me las pusiste tú, otro guey me puso estas 4 y quiero que tú pongas la 5.
Perforador: No se puede.
Yo: ¿Es neta?
Perforador: Es que tu cuerpo las puede botar.
Yo: No las va a botar. No las va a botar. No ha botado ninguna de las 4 exáctamente iguales a las que te estoy pidiendo que pongas.
Perforador: No me puedo hacer responsable.
Yo: No, yo me hago responsable, nada más te estoy preguntando cuánto cuesta que me hagas una perforación exáctamente igual a las otras 4 que ya me han hecho.
Perforador: No puedo.

Volteo a ver a la morra como por cuarentava vez y me empiezo a reír.

Yo: Va va va, pues si no se puede no se puede. Gracias, aprendí mucho de perforaciones hoy.
Perforador: Sí, de nada.

Voy a decir algo, pero mi morra me agarra y me saca de la tienda. Acto seguido, vamos a la OTRA tienda de piercings que está como a media cuadra y me perforan en menos de 5 minutos; y además aceptan tarjeta.

¿Qué coño pasó con "El cliente siempre tiene la razón"?
Yo sólo quería que un hombre tatuado y de rastas me pasara agujas por el cuerpo; ¿neta era mucho pedir?
Me caga este puto país.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Consejos para viajar por Europa

En algo así como mes y medio me voy a ir a viajar por Europa.
¿Por qué? Porque puedo.

Básicamente voy a mandar al diablo todo en mi vida y me voy a ir a conocer el primer mundo, donde la gente es bella, la arquitectura hermosa y todo es mejor y más brillante que en este país platanero.

El plan es irme un par de meses a viajar a la aventura, con mi mochila al hombro y quedándome en hostales y en los sillones de gente de buena voluntad; porque tal vez sea guapo, pero no soy tan rico como quisiera (aunque delicioso sí)

Estoy tremendamente emocionado por este viaje y creo que es algo que voy a poder hacer sólo una vez en la vida en este plan de fuck life, let's sleep on the park tonight and let's eat whatever I can get for half and euro tomorrow.

Como es de esperarse, me estoy apoyando mucho en mis amigos que ya han ido para que me den sus consejos de viaje y me pasen un poquito de su experiencia; para así poder sobrevivir más tiempo y en condiciones menos homeless.

Pero hoy me topé con algo maravilloso: 
Una amiga mía se enteró de mi viaje y se sintió ligeramente ofendida de que no le hubiera pedido sus consejos, ya que ella se considera una experta en viajar por Europa.

Cuando me dijo eso, quise contestarle "Perdón, sé que no te pedí tus consejos, pero es porque sólo has ido una vez, y fue en uno de esos tours de 2 semanas que las agencias de viajes le venden a la gente que sólo conoce la palabra Europa porque rima con Ropa y creen que ir de shopping y a la torre Eiffel ya es equivalente a haber vivido en un pueblo de Estonia por 5 años"

Sin embargo, decidí que era un choro muy largo, así que nada más le dije "Vas, hit me"

Estos, lectores imaginarios, son los brillantes consejos que ella me proporcionó, y que ahora tengo el placer de compartir con ustedes:

CONSEJOS PARA VIAJAR POR EUROPA, DADOS POR UNA PERSONA QUE FUE 2 SEMANAS EN UN TOUR, LO CUAL OBVIAMENTE LA CALIFICA COMO UNA EXPERTA:


- "Uy, ¿te vas 2 meses? Es súper poquito tiempo, ¿no? Bueno, te da así como tiempo de conocer lo básico y lo más turístico"

- "Pues mira, si quieres conocer las cosas más chidas y no solo las turísticas y famosas, vete a un hotel grande; porque afuera siempre hay tours y te llevan a conocer la verdadera vida local"

- "Es que 2 meses no es nada... ni siquiera te daría tiempo de conocer bien un solo país como España. Por cierto, en España se come súper. Yo comí en un restaurant junto a mi hotel de Barcelona, pero no me acuerdo el nombre. Eran hamburguesas tipo McDonald's"

- "Piensa bien lo que quieres conocer, para que conozcas lo que te interesa"

- "También piensa bien lo que vas a llevar para que lleves lo necesario"

- "En Europa llueve más que aquí. Piensa en llevarte un paraguas"

- "Si te vas a quedar en hostales, reserva desde aquí, porque allá creo que no te aceptan sin reservación"

- "Lleva una mochila para guardar tus cosas. No te separes de ella. Siempre sé precavido."

- "En Londres está la como calle esa que sale en una canción de los Beatles. ¿A lo mejor te da tiempo de conocerla?"

- "¿Tienes zapatos cómodos? En Europa necesitas zapatos cómodos"

- "No sé decirte si te conviene comprarte los pases de tren porque yo ya tenía todo mi transporte arreglado desde aquí. Deberías tener tu transporte arreglado desde aquí"

- "Lleva medicinas. O sea, piensa en las medicinas que necesites y llévalas"

- "Trata de comer 3 veces al día. Ya si no te alcanza, pues mínimo 2"

- "Creo que algunos hostales tienen lugares para lavar tu ropa. Úsalos para tener ropa limpia"

- "Conoce gente. Siempre es importante conocer gente"

- "Si quieres ir a la torre Eiffel, creo que ahí mismo puedes comprar boletos, pero deberías hacerle como yo y comprarlo desde aquí con la agencia de viaje"

- "¿Estonia? No, no conozco... pero no debe de ser tan importante porque entonces lo conocería"

- "No, espera, creo que Estonia está en África, por eso no lo conozco"

- "Holanda es bonito. En Amsterdam te puedes drogar. Si te quieres drogar, considera ir a Amsterdam"

- "¿Oye, y por qué nada más te vas 2 meses? ¿Por qué no te vas como 6 para conocer bien?"

- "Es más, si te puedes quedar allá, deberías"

- "¿Sabes qué deberías de haber hecho? Comprar un tour en vez de irte de mochilazo. En los tours conoces más"

- "¿Y ya sabes qué vas a hacer cuando se te peguen pulgas en los hostales? Digo, allá hay farmacias. Supongo que ahí venden algo para las pulgas"

- "¿Quieres consejos de lugares de shopping? Tengo muchos"

- "Mi consejo más importante es: Diviértete. Si ya te vas a ir hasta allá y nomás tienes 2 meses para disfrutarlo, entonces disfrútalo lo más que puedas"




Después de esta maravillosa plática de cerca de 40 minutos en la que lo único más útil que sus consejos hubiera sido encontrar una forma de volarme los sesos para dejar de escucharla, me despedí con un simple "Va, gracias"

¿Por qué le dije esto?
Porque "A ver, reina, los 15 días que pasaste allá (de los cuales, por cierto, decidiste utilizar la mitad en los centros comerciales que te recomendaba el guía que contrató tu agencia de viajes) no te convierten en la reina de Europa, pero no te quiero decir nada porque me da miedo que en serio creas que existe una reina de Europa" hubiera sido un desperdicio.

Pero bueno, si alguno vez viajo a Los Angeles, ahora sé que puedo pedirle consejos a ella, porque las 4 horas que pasó allá, sentada en el aeropuerto esperando su vuelo conector, seguro la convierte en la máxima autoridad de toda la cultura gringa-latina.

God, I hate my friends sometimes...

miércoles, 5 de agosto de 2015

Casi

En esta vida, hay muchas cosas que nos pasan porque nos esforzamos en conseguirlas, hay muchas otras que nos llegan sin que las busquemos, y hay todavía más que nos llegan sin que siquiera podamos entender de dónde vinieron y por qué aparecieron de la nada en un martes o jueves cualquiera y nos cambiaron para siempre.

Pero creo sinceramente que las cosas que más nos marcan, son aquellas que casi nos pasaron, pero al final no...


Cuando era niño, casi me fui con un señor que me llamó en un parque y me prometió juguetes; pero mi mamá llegó justo a tiempo para impedir que me regalaran un muñeco de Superman que estaba en ese coche azul cuya marca no recuerdo.

Casi le confieso amor eterno a mi mejor amiga, sin saber que el amor eterno de una persona de 13 años no dura más que un par de tardes llenas de lágrimas.

Casi me atropella una ambulancia por tratar de cruzar una calle con los ojos cerrados, probando de una vez por todas que nací sin poderes psíquicos.

Casi le pongo seguro a la puerta, casi no me hubieran encontrado.

Casi tiro a la basura ese ramo de rosas que cargué por toda la noche colonial, hasta que vi tus ojos viéndome y decidí que ese ramo te pertenecía.
Casi desearía haber corrido hacia el otro lado antes de que tuvieras la oportunidad tirar el ramo tú solita.

Casi me pongo los pantalones que tenían mi bolsita con marihuana el día que me paró el policía para revisar si todo estaba en orden.

Casi me detuve en la luz roja. Casi libro a ese microbús.

Casi decidí quedarme en mi casa aquella tarde lluviosa. Casi me evité conocer a la persona que me causaría más alegría y más daño en todo el mundo.

Casi me rindo antes de encontrarla. Casi no logro tirar mis paredes. Casi la detengo de salir a bailar con su mejor amigo. Casi me siento tonto de no haberme dado cuenta de lo que pasaba entre ellos.

Casi apagué mi celular antes de mandar ese "te extraño y no puedo vivir sin ti", el cual ahora suena tan ridículo como cuando un niño está aprendiendo a hablar y le dice tigre a un gato cualquiera.

Casi me escapé de mi casa para ir a perseguirla a Querétaro, hasta que la puerta hizo más ruido del que esperaba y mi papá me preguntó a dónde iba.
Casi me pierdo esa cena en el Sanborns con mis papás, en la cual pedí enchiladas y después regresé a dormir en una cama calientita, en vez de en un camión húmedo.

Casi decidí quedarme a estudiar en vez de irme a la playa. Todavía me pregunto qué hubiera pasado si hubiera decidido pasar mi examen en vez de estar en ese mar con las olas que me dejaron casi vivo.

Casi hubiera podido jurar que "vaho" era la palabra que más odiaba en el mundo, hasta que descubrí la palabra "adiós"


Y todavía, tantos años y tantos "casi" después, hay veces en las que se me olvida que siempre va a haber cosas que simplemente no pasan; y hay días en los que casi pienso que puedo volar.
Hasta que recuerdo que tú pensabas lo mismo, y casi te detuviste antes de hacerme esa promesa.

martes, 3 de febrero de 2015

De ser profesor

Hace poco, me encontraba yo comiendo con mi Noséquésomos, (¿novia?, ¿amiga?, ¿ex-novia?, ¿le-preguntaría-pero-odiamos-los-títulos?, ¿me-aguanta-y-eso-es-más-que-suficiente?, ¿it's-like-we-totally-love-each-other-but-we-don't-wanna-say-it-'cause-like-oh-my-god-the-same-thing-happened-to-Becky-and-now-she's-like-a-single-mom-you-guys?) cuando de pronto sonó mi teléfono.
Ella se burló de mi tono de celular (si me estás leyendo, fuck you, es un GRAN tono) y yo contesté, ignorándola, como hago con toda la gente que no sabe apreciar la belleza de una joya de ringtone.

Era un amigo ofreciéndome trabajo de profesor en una universidad de renombre (la cual no mencionaré, para que pueda seguir teniendo renombre a pesar de ofrecerle trabajo a gente como yo). Le dije a mi amigo que gracias y que iba a pensarlo.
Después de colgar, Noséquésomos me preguntó que qué pedo ('cause she's lovely and well-spoken like that) y le conté. Lo curioso era que esa oferta era la segunda así que me habían hecho en poco tiempo.

"¿Profesor?, ¿tú?", me preguntó ella.
"Mmhmm", asentí con la boca llena.
"¿Tú?", volvió a decir.
"Sí, yo", le aseguré, limpiándome la boca.
"Really?, ¡¿TÚ?!", preguntó, por tercera vez, hiriendo un poco mis sentimientos (si me estás leyendo, fuck you, podría ser profesor si quisiera)

Y es que aparentemente es difícil creer que yo puedo ser alguien que forme la mente de las generaciones futuras.

"¿Es difícil creer que yo puedo ser alguien que forme la mente de las generaciones futuras?", inquirí.
"No... no difícil. Me da un chingo de miedo, pero no es difícil"

Noséquésomos me preguntó si iba a aceptar el trabajo, y le dije que honestamente no creía, porque qué hueva lidiar con adolescentes y con gente pretenciosa de la generación que usa hashtags para TODO.

No sé si podría darle clase a personas cuya respuesta a "¿Por qué carajo te estás tomando una selfie mientras estoy hablando?" fuera "Ash, o sea, mega lol con su tipo berrinche, profi, qué oso que le esté dando una #Embolia de coraje a la mitad del #DíaAnahuac #SorryNotSorry #ThanksObama #SelfieStickMil"

"¡Pero piensa en las posibilidades!", me dijo Noséquésomos
"Elabora", dije para distraerla y que no se diera cuenta de que estaba viendo la carta de postres, mandando al diablo la dieta macrobiótica-mamadora que ella había decidido íbamos a compartir (si me estás leyendo, fuck you, nunca accedí a comer lo que tú comieras; soy un adulto y mi mamá dice que puedo tomar mis propias decisiones)

"Ajá. Si tú fueras su profesor, tendrías que calificar sus exámenes y leer sus ensayos"
"Creo que estás confundiendo posibilidades con responsabilidades...", le contesté
"Pero podrías hacer como... un torneo de estupidez, o algo"
"Elabora", le dije mientras ojeaba un pastel de queso con Oreo (si me estás leyendo, fuck you, las Lors NO son lo mismo que las Oreo)

"Cada clase podrías hacer preguntas difíciles y hacer como un torneo de las respuestas más tontas. Las 10 mejores del día ganan un punto, y son compartidas con el resto de la clase"
"¿Como slut-shaming pero... stupid-shaming?", pregunté.
"Exacto, y el ganador del mes se lleva un premio"
"¡¿Un premio como tener que usar uno desos sombreros con orejas de burro?!, ¡¿como en las caricaturas?!"
"Umm... yo pensaba en reprobarlo, pero sí, supongo que podrías hacer que usara uno desos somb---"
"IT MUST BE DONE!", grité. (Excepto que no grité, sólo lo dije en voz ligeramente más alta que la normal; pero pensé que ahorita era buen momento para exagerar)

Poco después llegó el mesero y pedí el pastel, lo cual hizo que el tema cambiara de "Juegos crueles que puedes jugar con tus estudiantes" a "¿Por qué chingados estás pidiendo un postre?, ¿no habíamos quedado en que íbamos a comer más sano?, nunca me pones atención, ¿verdad?"

Lo importante de todo esto, lectores imaginarios, es que aprendí una lección muy importante: si yo fuera mi propio estudiante, la respuesta que di a la pregunta del postre haría que tuviera que usar uno desos sombreros con orejas de burro... como en las caricaturas.

martes, 24 de junio de 2014

Epifanías de la vida

Hoy me di cuenta de que vivo en un mundo en el que la persona que alguna vez amé, le juró amor eterno al tipo moreno y feo con el que me puso el cuerno.
El mismo amor eterno que alguna vez me había jurado a mí.
Y lo mejor de todo es que ninguna de las dos veces resultó ser eterno, y probablemente ni siquiera resultó ser amor.

Miento; lo mejor de todo es que esa persona se puso gorda.
Ésas son las pequeñas satisfacciones kármicas que te da la vida.

martes, 1 de abril de 2014

De la muerte y sus tradiciones

Últimamente, por alguna razón que desconozco y que seguro tiene que ver con que el universo es un culero; un chingo de gente cercana a mí se está muriendo.
Digo, está chido, no voy a venir a llorar y a decir "ay ay ay, soy un gran marica que cree que la muerte es algo malo, ¡¿POR QUÉ DIOS, POR QUÉ ME CASTIGAS A MÍ?!", because fuck it, la gente se tiene que morir en algún momento; pero lo que me tiene intrigado es toda la serie de tradiciones que existen alrededor de ello.

I mean, I get it, al ser seres medianamente inteligentes, comprendemos que no podemos comprenderlo todo; y cosas como el "a dónde vamos" y el "qué hay después de que esto termine" nos acosan tremendamente porque pues no tenemos forma de conocer la respuesta, y eso nos da un chingo de miedo.
Lo entiendo, I really do.

Ahora, también entiendo que nuestra manera de "superar" ese miedo, o al menos de hacerlo parecer menos grave, es creando un montón de tradiciones y rutinas alrededor de la muerte; y cuando nos ponemos a pensarlo... well, it's really fuckin' weird.
(Sí, tengo muy presente el hecho de que hablo mucho en spanglish, deal with it)

Por ejemplo, ¿enterrar a nuestros muertos?
Totalmente normal, ¿no?
No, maldita sea.

¿Por qué demonios enterramos a la gente muerta?, ¿algún otro animal en la naturaleza lo hace? Por supuesto que no.

"Pero Dexter, existen estudios que demuestran que algunos elefantes se juntan en grupos y cubren a sus muertos con hojas de palma o de alguna otra planta cuyo nombre no recuerdo porque realmente no leí el estudio, pero me gusta repetir verdades a medias que escuché en algún lado solamente para llevarte la contra y hacerte enojar", escucho que dicen algunos de ustedes (en mi imaginación, porque realmente no los escucho, ¿saben?)
Well, fuck you very much, gente que me lleva la contra. Los elefantes no ENTIERRAN a sus muertos, simplemente les rinden cierta clase de uh... ¿reconocimiento?

Es como "ah, sí, ahí hay un elefante muerto, ¿qué tal si lo cubrimos con unas hojas para que no se vea feo estando ahí, todo muerto and shit?"
Al menos eso es lo que diría yo si fuera elefante, y estoy 100% seguro de que es lo que ellos piensan porque that's just how I roll; soy un elephant whisperer.

De regreso a nosotros humanos; ajá, supongo que es relativamente normal el hecho de enterrar a nuestros muertos, porque no podemos dejarlos ahí, tiradotes, apestando las calles.
Hasta ahí, estoy de acuerdo y me parece coherente; pero seamos sinceros, ¿no les parece ni REMOTAMENTE creepy el hecho de que los humanos tengamos un montón de lugares dedicados única y exclusivamente a ser terrenos llenos de piedras con letras, donde si excavamos uno o dos metros, nos encontremos con cientos de cadáveres guardados adentro de cajas?

Si respondieron que no, están mal.

Fine, ok, les concedo UNA tradición -relativamente- comprensible (aunque sigo pensando que ustedes están mal), pero analicemos otra:
Los velorios.

Y es que piénsenlo, ¿en qué momento llegamos a ellos?

Imaginen la primera vez en la historia en la que alguien dijo:
"Vaya, se acaba de morir mi mamá... ¿qué hacemos... qué hacemos? 
¡EUREKA! 
¿Qué tal si agarramos su cuerpo, le echamos un chingo de químicos para que no apeste, le maquillamos la cara para que no parezca muerta, después la metemos en una caja de madera (o de metal, no sé, no puedo decidir todo yo solo, amigos), metemos la caja en un cuarto, hacemos que un chingo de gente venga vestida de negro, abrimos la caja para que todos puedan acercarse al cadaver y ver lo maquillado que está, nos quedamos ahí un día o dos, platicando mientras tomamos cafecito, y después cerramos la caja y nos movemos en manada a ver cómo la entierran junto a muchas otras personas muertas metidas en cajas de madera (o de metal, seriously, ayúdenme a decidir)?"

Y el problema es que los que estaban alrededor, en vez de voltearlo a ver feo y decirle "No mames, pinche enfermo, lárgate de aquí y ve a maquillar a tu puta madr--- no, wait..."; le contestaron "¡A huevo, qué gran idea!"

Es más, como la evidencia no me dejará mentir, también estuvo el pinche metiche que escuchó la idea del primer pendejo, y además agregó:
"Woah woah woah, wait, ¿qué tal si además de todas las cosas que dijiste, también llamamos a un cura para que de una misa, ¡JUSTO JUNTO AL CUERPO MUERTO!, sería hilarante, ¿no?"

Y después, mientras todos asentían con la cabeza, dijo: "Y cantos, cantos cristianos, también hay que agregar un par de esos"

Una vez que todos los malditos enfermos estuvieron felices con sus ideas, llegó OTRO tipo (probablemente gordo; no sé por qué me lo imagino gordo) y dijo:
"Esperen... acabo de tener una brillante idea. ¿Qué tal si, después de que ya pasó todo lo que ustedes dijeron, dejamos que la gente se regrese a sus casas... no, esperen, déjenme terminar, soy un genio... y después hacemos que vayan a misa otra vez? No, en serio, escuchen, ahí viene lo brillante...
No tienen que ir a una misa... ni a dos... ni a tres...
Nueve misas, you guys, estoy pensando en nueve misas. Hay que hacer que la gente pierda nueve días de su vida en misas dedicadas al cuerpo enterrado en el piso. ¿Qué opinan?"

Seguro se hizo un silencio en el cuarto donde estaban todos los pendejos, y eventualmente alguien empezó a aplaudir con uno desos aplausos lentos.
Poco a poco los otros pendejos se fueron uniendo al aplauso lento y se pusieron de pie, mirándose unos a otros como si fueran las personas más inteligentes sobre esta tierra.

Yo sé que suena ridículo pensar que todo eso pasó alguna vez; pero miren a su alrededor y recuerden los velorios a los que han ido.
Yup, it happened.

Los humanos somos seres sumamente estúpidos y tenemos que crear un montón de tradiciones ridículas simplemente para tratar de evitar el hecho de que no tenemos ni idea de qué va a pasar cuando muramos.
Pero no se preocupen, porque, como siempre, yo tengo la respuesta:

Lo que va a pasar cuando mueran, es que sus familiares le van a entregar su cuerpo a algún desconocido que los va a manosear y a maquillar, y después van a estar en exhibición por un rato, como si fueran fruta en un mercado.
Y tal vez, sólo tal vez, exista la posibilidad de que algún joven con muy mal gusto y cero etiqueta social se tome una selfie junto a la caja en la que ustedes están tirados, all muertos and shit.

Perdón, abuela, pero las selfies son las selfies.

martes, 22 de octubre de 2013

La mejor escuela de cocina del universo

El otro día me encontraba yo viajando en Metrobús (porque de vez en cuando me gusta alegrar el día de la gente pobre con mi hermosa presencia en su vida); mientras sufría de las incomodidades del transporte público, estaba jugando mi juego favorito, llamado "Cuenta a los feos" que consiste en... pues en contar cuánta gente fea puedo ver. Por ahí del número 134, se subió al vagón una viejita.

Normalmente soy ególatra y pienso que nadie merece mi asiento porque yo soy mejor que todos (y por cierto, tengo razón), pero las viejitas son una excepción, porque no me gustaría ser viejita y que ningún patán me diera su asiento, así que me paré y le ofrecí a la señora que tomara mi lugar para viajar más cómodamente.

Como ya no estaba sentado, mi ángulo de visión cambió y pude encontrar a otros 14 ó 15 feos, pero también vi algo que me llamó mucho la atención: el anuncio de una escuela chafa llamada ASPIC, que ofrecía la carrera de gastronomía.
De por sí pienso que esta carrera es una burla y que sólo las escuelas piteras la ofrecen, pero esto era algo especial:
Verán, la foto principal del anuncio era ésta:


Ahora, yo sólo soy un simple publicista, entonces tal vez no logre comprender todas las sutilezas de la cocina, pero algo me dice que esto es UNA TOTAL PENDEJADA.

Por ejemplo: ¿por qué carajos está deteniendo unas frambuesas con una cuchara para mover la sopa? ¡¿por qué?!
¿Y por qué, si se supone que es una cocinera, está deteniendo unas frambuesas CRUDAS?

¿ESO ES LO QUE ME VAN A ENSEÑAR EN SU ESCUELA PITERA?
¿ME VAN A ENSEÑAR A AGARRAR FRAMBUESAS CRUDAS CON UNA CUCHARA QUE DEBERÍA USARSE PARA MOVERLE A LA SOPA?

Cuando me di cuenta de que estaba gritando enojadamente en mi cabeza, me dije a mí mismo "Calma, Dexter, eres muy guapo como para ponerte así por el anuncio chafa de una pseudo-universidad que aparte se llama ASPIC. Cálmate, relájate, compórtate y sigue viendo el anuncio. Seguro sólo la foto es mala, pero ofrecen licenciaturas de calidad"

So, seguí viendo el anuncio. Gran error.


Ok, ofrecen cuatro especialidades. Eso es bueno, ¿no?

Tenemos la especialidad de "Chef". Vaya, es la especialidad más genéricas del mundo, pero ok. Es como decir "Estudie plomería y le ofrecemos la especialidad de plomero"
Supongo que habrá algunas personas que estudien para ser Chefs y quieran ser Chefs, entonces... ok, no complaints there.

Después tenemos "Chef Patissier & Chocolatier", nice, nice. Es como si hubieran pensado "Tal vez decir Chefs no es suficiente. ¿Qué le gusta a los Chefs? ¡El francés! ¡Vamos a agregar palabras en francés a ver si caen algunos pendejos que nos paguen para que les expliquemos cómo pronunciar esas palabras que ni nosotros mismos entendemos"

A continuación tenemos "Chef Internacional".
A estas alturas es como... seriously?, ¿quién estudiaría para "Chef" pudiendo elegir algo mejor en CUALQUIERA de las otras opciones que son menos genéricas y piteras?
"Buenos días señor, ¿cuál de las 4 opciones quiere elegir?
"La más culera y sin chiste, por favor"

Y por último tenemos "Chef Universal". ¿Chef... uni...versal?; what the fuckin fuck?
Alguien POR FAVOR explíqueme la diferencia entre "Chef Internacional" y "Chef Universal"
¿En Chef Universal te enseñan a cocinar platillos típicos de Júpiter y de la tercera luna de Alpha Centauri?
"Saquen sus libros, jóvenes, hoy vamos a aprender a cocinar Gorlaks fritos, un platillo tradicional de la galaxia Smortsian XVI."

Tomé un par de minutos más en recobrar la compostura. No podía creer que hubiera gente tan estúpida que cayera en las trampas de anuncios tan más chafas y malhechos, así que hice lo que cualquier persona decente y cuerda haría en esa situación:
Me metí a la página de internet del ASPIC para ver más cosas que me hicieran enojar.
And boy, did I find some shit...

Aquí están algunas de las fotos que ponen en su página. Fotos que ellos consideran lo suficientemente atractivas como para que alguien piense "Vaya, qué fotos tan más atractivas. Creo que quiero darles mucho de mi dinero y 4 años de mi tiempo con tal de que me dejen estudiar en su escuela, para cumplir mi sueño de ser Chef genérico y/o universal"

¿Cuántos estudiantes de Chef Universal con cara de estúpidos se necesitan para acomodar un perejil?

"Vaya, este Soylent no me está quedando lo suficientemente verde. Voy a reprobar mi materia de cocina Plutoniana básica..."

¿No sabe para qué sirve esta máquina? ¡Nosotros tampoco, pero por favor inscríbase a nuestra escuela!

¡Estudie con nosotros y esta Chef agarrando una plantita mientras ve al infinito sin motivo alguno podría ser usted!

¡Pelea de langostas!

miércoles, 18 de septiembre de 2013

De cuando te enfermas

Estos últimos días, una gripa mutante atacó mi hermoso y ya no-tan-joven cuerpo.
Pero no fue una desas gripas cualquieras, las cuales puedes ignorar sin ningún problema mientras sigues viviendo tu vida sin más inconveniente que el ocasional moco o la tos con un par de flemas; no señor, la gripa que me dió fue una desas gripas culerísimas que necesita un nombre lleno de números para ser descrita, como la H1N1 o la G7T4, y ya ni hablar de la famosísima Y0L0.
Sí, fui atacado por una gripa experimental creada por el gobierno para arruinarle la vida a las personas guapas y de ojos verdes (al menos ésa es mi teoría, de acuerdo a la gravedad de los síntomas que he vivido en estos días)

Y fue debido a esta enfermedad endemoniada, que descubrí 2 cosas importantes:

1. Las medicinas normales no sirven para curar las gripas diabólicas (y es casi imposible encontrar obispos dispuestos a exorcisar a la gente hoy en día)
2. Estar enfermo y ser adulto son dos cosas que no hacen buena combinación.

Y es que piénsenlo, estar enfermo hoy en día tiene unas repercusiones que no tenía cuando eras niño.

Por ejemplo, cuando eras niño y te enfermabas, lo único que tenías que hacer era convencer a tu mamá de que REALMENTE estabas enfermo y no lo estabas fingiendo con tal de escaparte de la clase de educación física porque el profesor era un maldito sádico (váyase a la chingada, profesor Abraham); si tu mamá se daba cuenta de que en serio tenías gripa o whatever, ya estabas del otro lado.

El resto de tu día lo ibas a pasar descansando en tu cama, mientras veías todos los programas que normalmente te perdías porque tenías que estar en la estúpida escuela; así que tenías el chance de disfrutar Bananas en Pijamas mientras comías mucho cereal (que tu mamá te llevaba a la cama, claro), tomar todo el jugo de naranja que quisieras, y dormir cuando te cansaras de tanta tele y apapacho.

Sure, tenías el ocasional moco que quería arruinar tu mañana, pero fuck it, estabas demasiado feliz y calientito como para que te importaran unos cuantos síntomas piteros.
Además, seguro en ese momento tus compañeros estaban siendo violados con la mirada por el maldito sádico del profesor Abraham.
Fuck them, eso les pasa por burlarse de que estás chaparro.

Si de casualidad decidías salir de tu cama, era sólo para jugar Super Nintendo, mientras tu mamá te llevaba comida y ocasionalmente te preguntaba cómo te sentías, y después agregaba: "si en la noche ya te sientes mejor, pensamos si conviene que vayas mañana a la escuela", así que OBVIAMENTE no te ibas a sentir mejor.
Ah, y además te librabas de tener que bañarte ese día, porque mojarse es malo para la gripa (ok, lo admito, yo era un niño muy poco higiénico)

Era fantástico tener gripa cuando eras niño.
En cambio, tener gripa cuando eres adulto... well, fuck.

Tomemos como un claro ejemplo el día de hoy:
Me levanté sintiéndome como si hubiera sido golpeado repetidamente por el pene de 8 atletas negros en una orgía de jamaiquinos (es sólo una metáfora, no traten de leer entre líneas)
Desde ayer estaba enfermo, pero sabía que hoy iba a ser el peor día de toda mi gripa.

Pensé seriamente en quedarme en mi cama a ver Bananas en Pijamas, pero en primera, eso implicaría tener que levantarme para buscar el control de mi tele (porque mi mamá no me lo iba a pasar), y en segunda, creo que ese programa ya ni existe.

Además, aunque cada célula de mi cuerpo me exigiera quedarme a descansar, no podía faltar a mi trabajo, porque justo hoy era día de grabación de sketches para el programa de tele en el que salgo (porque por si no lo sabían, yo salgo en la tele) y pues mi productor no iba a ser tan comprensivo como lo era mi mamá hace muchos años.

Con dolor en todo el cuerpo, me bañé, vestí y todo eso, y tomé el metro para llegar a mi trabajo (váyanse al diablo, soy pobre y me vale madres); pero el antigripal que me tomé para poder sobrevivir hizo que me diera UN CHINGO de sueño, y me quedé profundamente dormido.
Estoy hablando de profundamente dormido. Podría haber sido violado en el metro y ni cuenta me hubiera dado.
I'm serious, soy güerito y de ojo verde; los violadores me encuentran irresistible.

De alguna forma, logré llegar a mi trabajo, donde pasé toda la junta de lectura de guiones tan dopado que bien podría haber estado en cualquier otro lugar y no lo hubiera notado.

Eventualmente, mi antigripal dejó de tener mucho efecto y todos los síntomas me regresaron de golpe: Mocos, cuerpo cortado, tos, dolor de cabeza, congestión nasal, y dolor de ano (tal vez lo último fue más culpa del metro que de la gripa, pero no estoy seguro)

El problema es que cada vez que me quejaba diciendo "Mamá, me siento mal...", una de mis compañeras me contestaba "No mames, Dexter, ya te dije 50 veces que no soy tu mamá, deja de estar quejándote"
Well fuck you, motherfucker; ya quisieras tener la suerte de ser mi mamá.

No voy a aburrirlos con el resto de mi largo largo día, pero involucró muchos kleenex, muchos muchos mocos, aún más quejas, todo un cocktail de pastillas y jarabes, y un bigote falso.
Es una larga historia, no quiero entrar en detalles.

Mi punto es (y perdón por haber debrayado, pero sigo un tanto dopado) que cuando eres niño y estás enfermo, todo el mundo se detiene para servirte y asegurarse de que estás cómodo y te vas a curar; pero cuando eres adulto, el mundo sigue girando y a nadie le importa lo mal que te sientas, porque tienes responsabilidades y más te vale cumplirlas.
Y de preferencia no contagies a nadie, porfis.

Tener responsabilidades apesta.
Ser adulto apesta.
Que ya no existan Bananas en Pijamas apesta todavía más.

sábado, 17 de agosto de 2013

De crecer estando loco

"La gente normal es muy aburrida"
Frases como ésa nos sirven de escudo a los pinches locos como yo, y tenemos que repetirla constántemente para poder creérnosla y dejar de maldecir nuestra suerte por estar tan trastornados.

Y es que, lectores imaginarios, tengo una confesión que hacer:
Este muchacho tan guapo y con ojos tan desgarradoramente verdes sufre de OCD (también conocido como trastorno obsesivo-compulsivo para los que no hablan inglés, pero pues c'mon dude, what's wrong with you? learn some fucking english, you beaner)

Mi OCD no es de los más graves que existen, pero de todos modos ha sido una molestia constante a lo largo de mi vida.
Por ejemplo, ¿han llegado cansadísimos a su casa, y lo único que quieren es encerrarse en su cuarto a ver una película y tomar una cerveza para relajarse y sentirse mejor?

Yo también, sólo que cuando llego a mi casa, tengo que empujar la puerta 3 veces para asegurarme de que esté cerrada, después tengo que prender la luz, apagarla y volverla a prender (porque la primera vez no cuenta), cerrar la puerta de mi cuarto (también 3 veces. 4 si es miércoles), y después sacar una cerveza de mi refri, pero asegurándome de que las otras cervezas no se hayan movido de su lugar, y si sí, acomodarlas todas de nuevo hasta asegurarme que todas apuntan exáctamente al mismo ángulo.

¿Qué es lo que pasa si no hago todo esto?
Absolutamente nada, pero mi cerebro se niega a entenderlo y me obliga a seguir todos estos rituales estúpidos que seguro me hacen ver más loco que el homeless que se la pasa afuera de mi trabajo y el otro día me ofreció un trago de su jugo de naranja.
Plot twist: el homeless NO tenía ningún jugo de naranja.

Siendo sinceros, siempre me he sentido avergonzado de mis conductas obsesivas, y he hecho mi mejor esfuerzo por esconderlas de todo el mundo. Creo que lo he logrado bastante bien, porque casi nadie se da cuenta de que estoy batshit crazy; excepto mi pobre novia, porque ella sí tiene que soportar todos mis quirks.
Afortunadamente, la mujer piensa que soy adorable a pesar de todo. Pobre ilusa.

Es feo, la verdad, saber que estoy defectuoso y es algo que no puedo controlar. Ni siquiera puedo culpar a mis padres, porque ellos son bastante normales.

No sé, creo que simplemente sentí que era momento de compartirlo con ustedes, porque a pesar de que no son tan pocas las personas que leen este blog, de todos modos lo siento un poco como un diario de quinceañera, donde puedo poner mis pensamientos pseudo-profundos y sentirme mejor conmigo mismo, para después ponerme a leer Tiger Beat y enterarme de cuáles son los gustos secretos de esos guapísimos chicos conocidos como One Direction.

Quisiera poder terminar con algún remate cómico y pretender que no acabo de ser una perra cursi, pero eso no va a pasar hoy, porque me parece de mal gusto manchar una confesión con algo que no viene al caso.
Como los curas, que manchan con semen las confesiones de los monaguillos. En el confesionario. I'm talking about illegal sex with underage boys.

¡Maldita sea, Dexter, prometiste que ibas a escribir un post completo sin burlarte de los curas pedófilos!
No sé por qué sigo confiando en ti...

miércoles, 31 de julio de 2013

De visitas papales

El otro día estaba sentado en el comedor de mi trabajo (cariñosamente apodado "La Godiniza") cuando de pronto la plática empezó a girar en torno a algo que no recuerdo, porque no estaba poniendo atención.
Para tratar de distraerme, voltée a ver una de las teles que están colgadas en el techo de La Godiniza, a ver si de pura casualidad encontraba algo interesante.
Debí de haber sabido que eso jamás iba a pasar, porque trabajo en un canal de tele abierta, así que todos los programas que pasan son pues... programas de tele abierta, lo cual hace completamente imposible encontrar algo interesante en las teles.

Anyway, resulta que lo que estaban transmitiendo en ese momento era la llegada del Papa a Brasil.
Well fuck me in the ass and call me Virgen María, sabía que debería de haber puesto atención a la conversación de mis amigos cuando tuve la oportunidad, pero ahora ya era demasiado tarde.
Nevermind that, ya no había vuelta hacia atrás, me daba mucha hueva preguntar de qué hablaban todos en la mesa, así que mejor seguí viendo al Papa Francis.

Lo primero que pensé fue "Carajo, pero qué cantidad de católicos ridículos, ¿acaso no tienen nada mejor qué hacer que ponerse a esperar a que llegue un tipo vestido de blanco?", pero después recordé que estaba hablando de católicos ridículos; OBVIAMENTE no tienen nada mejor qué hacer.
Para esos tipos, la idea de una tarde productiva es hincarse, juntar las manos, cerrar los ojos, y pedirle a su amigo imaginario que por favor resuelva mágicamente todos sus problemas, y que plisito los haga ganarse la lotería y cogerse a la vecina del 5B... pero hasta después del matrimonio, porfis no me metas al infierno, señor que vive en el cielo.

Pasaron los minutos, y por alguna razón yo no podía quitar la vista de las teles que transmitían la súper relevante visita del papa. Era como si mi mente se estuviera yendo poco a poco, como si mis neuronas estuvieran muriéndose y siendo reemplazadas por anuncios de Asepxia y de pomadas contra el pie de atleta.
Me empecé a embrutecer tanto, que era como si me estuviera volviendo religioso. Maldita sea, tele abierta, me rompes las bolas.

De vuelta en Brasil, la tele mostraba imagenes de un montón de niños gordos y ñoños, cantando canciones de salvación eterna, para cuando llegara el sumo pontífice (mejor dicho, el sumo pontifigay, amirite guys? ¿No?, cámara)
Por primera vez en muchos minutos, mi boca se coordinó con mi cerebro y pude hablar:
"No mames, qué hueva ser el Papa y que a todos lados que vayas, SIEMPRE te reciba un coro de niños gordos, ñoños y perdedores"

¿Qué puedo decir?, soy una persona sumamente elocuente.

Uno de mis compañeros comensales, el que se dedica a hacer videos de Vine, me dijo "Deberías de escribir un post de eso, Dexter"

"Maybe I will, maybe I will", pensé; así que le dije a mi amigo "Maybe I will, maybe I will"
Y pues heme aquí, escribiendo de ello, porque mi blog es una democracia ciudadana que acepta las sugerencias y los comentarios del pueblo.
Lamentablemente, ahora que llevo más de 6 párrafos, me doy cuenta de que realmente no tengo mucho qué decir al respecto, porque es difícil escribir todo un post acerca de un simple comentario sobre niños gordos y ñoños.

Así que, lectores imaginarios, el punto de toda mi historia, es:
"Hueva mil la religión y las visitas al Brasil, ¿no?"

Sí, ya sé que mi conclusión fue un asco, pero trabajo en tele abierta, ¿qué pueden esperar de mí?

martes, 16 de julio de 2013

Preguntas tontas

Hay pocas cosas que me ennerven más en esta vida, que cuando alguien te hace preguntas cuya respuesta es más que obvia.
Hace rato, por ejemplo, me encontré a mí mismo con la cabeza adentro de un excusado, vomitando mis entrañas en lo que se sentía como uno desos capítulos de la dimensión desconocida donde los órganos internos de la gente se voltean y acaban siendo unos monstruos con el hígado a la vista de todos.

Limpiándome el sudor frío de la cara, logré juntar lo poquísimo que me quedaba de dignidad para levantarme, mojarme la cara, enjuagarme la boca y salir de mi baño, deseando nunca haber nacido.

"¿Estás bien?", me preguntaron.
"No. Van 5 veces que vomito en la noche", contesté, con una cara de zombie que ni The Walking Dead podría igualar.
"Ah... ¿pero estás bien?", me volvieron a preguntar.

Si no hubiera estado tan cansado y jodido, me habría encantado decir algo como "Sí. Me encanta vomitar en la madrugada. Es uno de mis hobbies, junto al boliche y a fotografiar pájaros"; pero mi pálida y temblorosa realidad sólo me dejó contestar "...no"

"¿Te cayó mal algo?", fue la pregunta esta vez.
Demasiado cansado como para respondar o siquiera enojarme, sólo gemí y me tambalée hacia mi cama, donde una noche llena de sudor frío me esperaba.

Y ésa es la historia, lectores imaginarios, de cómo un apuesto muchacho fue atacado inmisericordemente por el malévolo vómito, sólo para después ser rematado por preguntas tontas, en un combo 1-2 de "fuck my life"

Maldita sea, te odio, cuerpo.

martes, 2 de julio de 2013

De indignación moral

Hace un par de días me encontraba paseando por un mall, desperdiciando tranquilamente el tiempo que podría haber estado aprovechando para hacer algo de provecho, pero que como era domingo no pensaba hacer, porque hasta el señor descansa en domingo, carajo.

Durante mi paseo, me topé con una tienda de juguetes, desas que hubieran hecho emocionarse a cualquier niño y gemir amargamente a cualquier padre que fuera arrastrado hasta adentro. Siendo la persona ociosa que soy, decidí entrar sólo a ver qué tanto han cambiado los juguetes desde aquellas etapas en las que yo era un niño y todo era mejor y más bonito que las cosas de los pinches niños de hoy en día.

Entre Barbies caras, muñecos de acción caros, pistolas de juguete caras y peluches caros; llegué a la única sección que podría tener algo que me pareciera remotamente entretenido: la sección de los juegos de mesa.
No es que yo sea fan destas madres, pero pues cuando ya no eres niño, los juegos de mesa son lo único que hay en una juguetería que no te parece ridículo e inmaduro. Bueno, al menos no TODOS los juegos de mesa te parecen ridículos e inmaduros.

Entre cuarenta y tres versiones diferentes de Monopoly y treinta y dos de Clue, encontré un juego que nunca antes había visto, y que me hizo detenerme y abrir mi boca en un gesto de sorpresa e indignación:


"La botella", en versión oficial.
I mean, en teoría este juego no tiene nada de indignante, ¿no?, todos nosotros hemos jugado esta madre en algún momento de nuestra vida puberta/adolescente, donde las hormonas son el piloto del vehículo llamado malas decisiones.
No sé ustedes, pero yo recuerdo no menos de 3 veces que empecé a jugar botella en una fiesta y me arrepentí casi inmediatamente al darme cuenta de que mis posibilidades de acabar teniendo que besar a una gorda culera eran demasiado altas (dígase, mayores a cero)

Pero sea como sea, y sin importar a cuántas gordas besé, (y por cierto, voy a negar haber besado a alguna hasta el día de mi muerte), el caso es que, WHAT THE FUCK? ¿"La botella" en la sección de juegos de mesa de una juguetería? ¡¿Una juguetería para niños?!

Look at the fucking thing! ¡Miren esa caja culera!
¿Realmente les parece algo que debería de ser considerado un juego para niños?

"No puede ser tan malo, a lo mejor es una versión inocente del juego puberto diseñado para encuerar a mujeres ebrias y crédulas", me dije a mí mismo, tratando de salvar un poquito de la poca fe en la humanidad que queda en mi cínico y hermoso cuerpo.
Me acerqué a ver la caja, para encontrar una señal de que yo estaba equivocado; de que mis ojos me engañaban y ninguna corporación sería tan culera y enferma como para venderle esta cosa a unos niños.

"Baile sensual", decía una de las secciones de la portada de la caja, al tiempo que mostraba la caricatura de una niña pequeña (y seguramente bien puta), bailando mientras se auto-toqueteaba.
"Vaya, creo que alguien se condenó al infierno con esto", me dije.

Voltée la caja, tratando de encontrar algún tipo de señal de que este juego era para adultos y sólo había sido puesto junto a un rompecabezas de las princesas de Disney por un desafortunado error.
"No apto para niños menores de 3 años, ya que pueden ahogarse con algunas piezas pequeñas", fue lo único que encontré.
Ah, vaya, menos mal; al menos la compañía pinta su raya en niños de 3 años. No vaya a ser que pase algo malo.

"Seguro estás exagerando, Dexter, como la vez que dijiste que ese pequeño grano que nos salió en la frente era Dengue, y seguro íbamos a morir en menos de 48 horas. ¡Pues aquí seguimos!, ¡vivos!, ¡¿qué dices a eso, exagerado?!", escucho que me reclaman.
Pues me temo que no, no estoy exagerando; miren una foto de la parte de atrás de la caja del juego para niñas putas:


Eso que ven, mis queridos lectores imaginarios, son las descripciones de algunos de los inocentes castigos que tendrán que cumplir si deciden comprar "La botella"
(Una vez más, quiero recordarles que es un juego dirigido a niños pequeños, porque el mundo es un maldito asco)

"Mucha ropa", "Baile sensual", "Trago" y "¡Besito, Besito!" son los perversos nombres de lo que nuestros niños tendrán que hacer para vender su alma a Satán, por culpa de este juego perverso.

Me sorprendió lo mucho que me indignó el hecho de que este tipo de mamadas estuvieran dirigidas a los niños de hoy. Supongo que eso explica por qué las pubertas son TAN putas.

No sé, a lo mejor me estoy volviendo viejo, pero en serio, este mundo es una hijoeputada...

En fin. Si alguien se pregunta por qué escribí todo este post moralista y culerón; quiero dejar claro que no tiene nada que ver con el hecho de que estoy harto de que se burlen de mí porque mi novia es estúpidamente jóven, por lo cual no usé este escrito para aparentar que estoy en contra de las niñas sensuales que andan con hermosos hombres de barba y desgarradores ojos verdes.

This is not the hidden agenda you were looking for, move along.

jueves, 30 de mayo de 2013

El metro

Ayer estaba escuchando a un amigo quejarse del tráfico de las horas pico, y como soy una de esas buenas personas que buscan solucionar los problemas de todos, le sugerí que mejor viajara en metro, a lo cual mi amigo me contestó que tenía miedo, porque nunca se había subido al metro y pensaba que se iba a perder o que la enorme cantidad de gente se lo iba a tragar y entonces iba a desaparecer sin dejar ningún rastro.
Al principio me burlé de él, porque pues ¿quién diablos nunca se ha subido al metro?, pero después traté de explicarle que no tenía nada que temer y que era muy fácil.

Para subirte al metro sólo necesitas comprar un boleto, lo cual es tan sencillo como entrar a cualquier estación y acercarte a la taquilla, donde la señorita que atiende va a estar hablando por teléfono y no te va a poner atención cuando le digas “un boleto, por favor”; después de que repitas la frase unas dos o tres veces, la señorita va a voltear a verte (por menos de un segundo) y te va a aventar el boleto de mala gana para después regresar al teléfono a hablar con alguien que seguramente es OTRA taquillera, porque sólo otra persona igual a ella podría pasar todo el día en el teléfono sin la menor preocupación por las personas a las que tiene que atender.

Ya con tu boleto en mano, vas a hacer fila para pasar los torniquetes, y vas a maldecir tu suerte por haber elegido la ÚNICA fila que no avanza, por culpa del señor cuyo boleto está siendo rechazado por la máquina, y el cual se niega a desistir, y va a volver a intentar meter el mismo boleto unas 6 ó 7 veces más hasta por fin conseguirlo y que toda la fila de personas detrás de él celebren su victoria con un suspiro desesperado porque ya es bien tarde.

Después sólo tienes que pasar al andén, donde las personas se convierten en animales al momento exacto en que abren las puertas del tren, y entonces las leyes de física se rompen por un momento para permitir que dos cuerpos ocupen un mismo espacio mientras todos bajan y suben al mismo tiempo.

Si tu suerte es buena y te encuentras a ti mismo adentro de un vagón, entonces ya simplemente tienes que esperar llegar a tu destino, mientras aprecias el agradable aroma de la axila del señor de junto a ti, y ruegas porque eso que te está tocando sospechosamente sea una mochila o una rodilla. Para acompañar tu travesía, Productos Importados pondrá a la venta algún disco con los 500 mayores éxitos de la cumbia, o del rock en español, o de Jenni Rivera, y los cuales podrás escuchar a todo volumen, gracias a una enorme bocina colocada en la mochila de un amable vendedor que heredó del Pípila la costumbre de cargar pesados objetos en su espalda.

Ya que el metro hizo su trabajo y tú estás en la estación donde tienes que bajar, lo único que tienes que hacer es dejarte llevar por el río de gente que te arrastrará gentilmente hasta la puerta, y después te aventará a tu suerte, dejándote sudado, aplastado y con unos recuerdos que nunca podrás borrar, sin importar qué tanto lo intentes.

Pero eso sí, a nadie le queda duda de que es mucho mejor pasar por todo esto, que tener que estar atorado horas en el tráfico de hora pico de esta hermosa ciudad.

jueves, 2 de mayo de 2013

De peticiones pendejas

¿Por qué las cosas malas le pasan a la gente inocente?

El día de ayer, me encontraba yo detrás de mi computadora, haciendo cosas que tal vez (o tal vez no) estuvieran relacionadas con encontrar la cura contra el cáncer, o tal vez (o tal vez no) fueran ver videos de perritos siendo adorables.
Independientemente de en qué gasto mi tiempo libre, el caso es que estaba muy en paz, sin molestar a nadie y sin meterme en cosas que no me importan.

De pronto y sin previo aviso, me llegó un mensaje de Facebook y el messenger se abrió de golpe en mi monitor, interrumpiendo mis videos de perri--- mi cura contra el cáncer.

"Dexter, ¿me ayudas con dos likes?", decía el mensaje que perturbó mi paz.
Well, fuck you very much.

Cuando vi el nombre de la persona que me mandó el ruego por unos likes, descubrí que era una grandísima pendeja de mi prepa.
Una grandísima pendeja con la cual no he hablado en más de 8 años.

¿Qué chingados pretenden, gente?
¿Creen que está chido no hablar con alguien por 8 años y de repente pedirles un favor, así nomás, sin siquiera saludar primero?

Don't get me wrong, tengo absolutamente cero interés en hablar con esta tipa, porque pues nunca me pareció la crayola más brillante de la caja, pero aún así, really?

Digo, tal vez estoy chapado a la antigua, pero si vas a pedir un favor, ¿no es de simple y sencilla buena educación el SALUDAR antes de ir de enchinchoso? (fun fact: acabo de descubrir que amo decir enchinchoso)

Anyway, por puro morbo entré a ver qué era lo que hacía que mi conocida se viera reducida a ponerse de rodillas y a mendigar likes a personas con las cuales no tendría contacto bajo circunstancias normales.

Sorpresa sorpresa, era un estúpido concurso de madres e hijos para ganarse una apestosa sesión fotográfica.
Fue entonces cuando recordé que mi conocida era una estúpida madre soltera que, hasta donde tengo entendido, ni siquiera sabe quién es el padre de su horrendo hijo.

No sólo contaminó el mundo trayendo a la vida otro niño más, sino que ahora además contamina las redes sociales mendigando puntos imaginarios para ganar un premio pitero.
Seriously, ¡¿una sesión fotográfica?!; ¿como para qué chingados le puede servir eso a alguien?

Aparte su engendro tiene como 1 año, a esa edad todos los niños son exáctamente iguales; si tanto quiere unas fotos, podría robarse las fotos de cualquier niño feo y decir que es el suyo; nadie notaría la diferencia.
O al menos a nadie le va a importar lo suficiente como para decir lo contrario.

Además, ¿no les parece sumamente triste el tener que andar rogándole a los demás para que te den likes y puedas ganar un concurso?
Si no les alcanza para una sesión fotográfica, NO HAGAN UNA SESIÓN FOTOGRÁFICA, tan simple y tan sencillo.
En México ya tenemos a suficientes personas pidiendo dinero en la calle como para además tener que soportar que también en internet anden de pedinches.

"Pero Dexter, ¡fotos gratis!", escucho que me dicen algunas de ustedes, probablemente las madres solteras y tontas.
No, ni mergas, esas fotos no son gratis; ustedes están pagándolas con su dignidad y auto-respeto. Now it's all gone, here's your free pictures, you pathetic little bitch. GTFO.

Don't get me wrong, no tengo nada en contra de las madres solteras; simplemente pienso que no es justo que por el simple hecho de que ellas no hayan sabido proteger su útero, los demás tengamos que sufrir las consecuencias de sus malas decisiones.

En fin, para no hacerles el cuento largo, creo que es momento de sacarle una conclusión a todo esto.

MORALEJA DE LA HISTORIA:
Espero que mi conocida y su hijo se mueran o algo.

Fin.

martes, 23 de abril de 2013

De reproducción humana

Hace unas horas tuve la desgracia de convivir con un niño.
Si en algo no me dejarán mentir las personas que me conocen, es en que odio a los niños con toda mi alma.
Son ruidosos, apestosos, siempre están embarrados de no sé qué chingadera pegajosa, arruinan todo lo que tocan, son completamente inútiles, si los dejas solos por más de 3 minutos son capaces de poner en riesgo su integridad física, y la gente nunca los hace responsables de sus actos porque "no tienen la culpa, son niños"
God, I hate those little fuckers.

Y lo que más me ennerva, es que en este país platanero cada vez existen más niños, porque los hombres son incapaces de cuidarse y de no preñar a sus mujeres horrendas y gordas.
Si no me creen, sólo respondan a esta pregunta: ¿Cuántos niños de la calle han visto en lo que va de la semana?
No necesitan contarlos, la respuesta es "demasiados"

Es por eso que siempre he dicho que reproducirse no debería de ser un derecho, sino un privilegio.
Lamentablemente, cuando lo menciono, la gente se indigna y empieza a decirme que los derechos humanos y que Hitler, y que bla bla bla.
La verdad es que nunca les pongo atención, porque estoy demasiado ocupado felicitándome a mí mismo por mis grandiosas ideas.
Dios, soy un genio. Y guapo, además.

En mi mundo ideal, todo el mundo sería químicamente castrado al nacer, y sería infertil por el resto de su vida a menos que REALMENTE quisiera tener hijos y fuera a su centro de salud más cercano para pedir una des-castración (memorandum para mí: mandarle a algún estudio Hollywoodense mi idea para la secuela de Farinelli).

Lo interesante viene aquí: la des-castración no se le entrega a cualquier pareja de futuros padres, no señor; tienen que ganársela.

Sólo obligando a la gente a pasar todo tipo de exámenes antes de poder engendrar a un apestoso feto, será posible reducir la sobrepoblación y preservar a los mejores especímenes de la raza humana.

¿Racista?
Sí, mucho. Deal with it.

So, ¿quieren tener un hijo?
¡Muchas felicidades!
Step right up...

EXAMEN #1:
Inteligencia básica.

Si usted y su pareja no tienen 105 o más puntos de coeficiente intelectual, reprueban el examen y son castrados permanentemente.
Es más, también serán asesinados en forma brutal por hacernos perder el tiempo haciéndoles exámenes a pendejos como usted.

Si logró tener más de 105 puntos, felicidades, step right up...

EXAMEN #2:
Conocimientos básicos.

Muy bien, es usted inteligente, ¿pero acaso está educado?
¡Boom! Tiene que pasar un examen sobre cultura general (excluyendo matemáticas, porque fuck that, nadie necesita las matemáticas EVER).

Afortunadamente, el examen no será muy difícil; sólo el equivalente a un examen de admisión para una universidad pública.
De un país primermundista, claro; no como los exámenes chafas de la UNAM que hasta los alumnos de las prepas públicas (desas culeras que tienen números en vez de nombre) pueden pasar.

¿Reprobó el examen?
Castrado permanentemente, y no sólo lo asesinaremos a usted, sino también a alguno de sus seres queridos y/o mascotas. Because fuck you, that's why.

¿Aprobó?
Felicidades, step right up...

EXAMEN #3:
Prueba económica-crediticia.

Ok, tal vez usted y su pareja sean moderadamente inteligentes y cultos, ¿pero acaso tienen lo necesario para mantener a un niño en la sociedad de hoy en día?
Nadie quiere tener que seguir pagando impuestos para mantener a los pinches huevones que siguen teniendo hijos inconsideradamente y viviendo del gobierno, así que esto se va a detener ahora.

Una inspección detallada de todas sus cuentas de banco deberá de ser suficiente.
Si tiene usted al menos un par de millones ahorrados, luz verde; pero si no los tiene, se hará acreedor a castración permanente (a base de patadas en las bolas o vagina según sea el caso), muerte de sus seres queridos y/o mascotas, y además su fotografía será divulgada a todas las listas de sex offenders, para que no pueda volver a conseguir un trabajo decente por el resto de su vida.

¿Obtuvo luz verde?
Felicidades, step right up...

EXAMEN #4:
Prueba con Pantonera.

Ser listo, culto y adinerado no es suficiente en el mundo de hoy en día.
Usted también tiene que ser blanco.

De nuevo, ¿racista, much?
Yes, now stop asking stupid questions.

Sonará culero, pero es por el bien de todos.
Si no me lo cree, recuerde usted la última vez que alguien lo asaltó. ¿Esa persona era blanca? Por supuesto que no; era morena.

¿Nunca lo han asaltado?
Bien por usted. Aléjese de todos los prietos que vea en la calle y nadie lo podrá asaltar jamás.

Anyway, el examen #4 será rápido y fácil:
El tono de su piel será comparado con diversos pantones, y si es más moreno que cierto estándar (un estándar bastante poco tolerante, debo agregar), usted será descalificado y se hará acreedor a todos los castigos del nivel #3, y además será obigado a trabajar de limpiaparabrisas, janitor, bolero, lavandera o alguna otra profesión que corresponda con su tono de piel.

¿Es usted lo suficientemente blanco como para reproducirse?
Felicidades, step right up...

EXAMEN #5:
Evaluación de belleza.

¿Alguna vez han visto a esos güeros feos y deslavados que parecen como si un camello los hubiera escupido a medio digerir?
No queremos a ese tipo de gente poblando la tierra.

Un grupo de jueces altamente calificados en belleza humana lo evaluarán a usted y a su pareja para determinar si son lo suficientemente hermosos como para merecer el derecho a traer a un apestoso bebé a este mundo.

Las buenas noticias son que si no pasan el examen, se les dejará vivir sin consecuencia alguna, ya que pues son güeritos y no merecen morir; sin embargo, no podrán tener hijos, porque no queremos más feos en el mundo.

¿Pasaron el último examen?
Felicidades, step right up...

Una vez concluídas todas las pruebas, se les des-castrará y se les permitirá tener hijos, siempre y cuando firmen un contrato comprometiéndose a no sacar en público a sus hijos hasta después de haber cumplido 5 años; porque nadie quiere tener que tolerar chillidos de bebé imbécil.

¿Lo ven?
En mi mundo ideal, todos los humanos serían inteligentes, guapos, cultos, y capaces de mantenerse a sí mismos, sin necesidad de ser parásitos de la beneficencia pública.

No lo mencioné, pero también se permitirán bebés negros (dije negros, no prietos), porque pues los blancos necesitamos que exista alguien que coseche nuestras sandías, baile nuestros raps, cocine nuestros pollos fritos y juegue nuestros juegos de basketball.
No se preocupen, los negros vivirán en áreas contenidas para que no contaminen al resto de la humanidad.

Also, como posdata; ninguna persona religiosa (sin importar cuál religión) tendrá derecho a reproducirse.
Queremos personas de ciencia y de razón, no de cuentos de hadas e historias de viejitas chismosas.


Si tan sólo yo pudiera ser dictador del mundo...

miércoles, 3 de abril de 2013

Nostalgia celular

No sé en qué momento los teléfonos celulares se convirtieron en pequeñas computadoras (bueno, ok, sí sé, fue en el 2007), y no sé si esté muy a favor de ello.

I mean, sure, es cool poder tener miles de canciones, videos, fotos, juegos y todo lo demás en un aparato que te cabe en la bolsa, ¿pero a qué precio?
¿Acaso no éramos más felices con los celulares de antaño?

Recuerdo perfectamente mi primer teléfono: un hermoso Nokia 3320, desos que TODO el mundo tenía porque eran baratos y estaban de moda.
It was fuckin gorgeous.

Me acuerdo de lo feliz que me sentía sacando mi celular en la secundaria, cuando todavía la mayoría de mis compañeros no tenían un teléfono, ¿porque pues para qué chingados quieres uno a los 14 años?
Para jugar viborita en las clases aburridas (a escondidas, claro, porque la peor tragedia sería que el profesor te cachara y te quitara el teléfono) y entonces te sentías extremadamente rebelde porque eras un chico malo que no estaba poniendo atención a su clase de matemáticas.
Evidentemente, los 14 años es una edad muy teta.

Mi Nokia aguantaba toda clase de madrazos, sin importar qué tan fuertes fueran. Juro por Dios que me mira desde abajo que ese celular era virtualmente indestructible.
Además, si prendías el vibrador y ponías el teléfono encima de una mesa, podrías jugar carreritas usando los tonos (monofónicos).
Era como si la diversión nunca terminara con los teléfonos viejitos.

Después las cosas todavía mejoraron con los primeros celulares con pantalla de 256 colores, y las primeras cámaras chafísimas.
Era lo mejor de dos mundos: la simplicidad adorable y la "modernidad" impresionante. Debo admitir que era impresionante en sus tiempos.

No sé, llámenme anticuado, pero la verdad es que recuerdo con mucho más cariño esos teléfonos viejitos y anticuados, que las mini computadoras que tenemos ahora. Como que no tienen la personalidad de antes.
Todos los teléfonos son iguales hoy en día: una pantalla grande. That's it.

Evidentemente hacen muchísimas más cosas, y sería difícil imaginar una vida sin ellos, pero eso no quita que cuando recuerdo mis primeros celulares, suspire con cariño, para después agitar el puño con furia mientras veo lo que venden hoy en día.
En mis tiempos los celulares estaban mejor hechos.

miércoles, 20 de marzo de 2013

El vagón de las mujeres

Para los habitantes de la Ciudad de la Esperanza (en mi humilde opinión, un nombre que sólo podría estar más equivocado si fuera "La Ciudad del no apesta a basura todo el tiempo"), no es ninguna sorpresa que el gobierno haya tenido que separar a las mujeres de los hombres, en cuanto a transporte público se refiere.

Después de quién sabe cuántos casos de tocamientos indebidos en el metro y los camiones; los políticos pendejos por fin decidieron hacer algo al respecto.
En vez de educar a la gente para que pues... NO toquen sexualmente a otras personas cuando no deben, mejor decidieron crear transportes especiales donde los hombres no fueran permitidos.

Es triste cuando tu gobierno decide que es más fácil vivir como animales enjaulados a tratar de educarnos y civilizarnos.
Sea como sea, ahora los primeros 3 ó 4 vagones del metro son exclusivos para mujeres (o lo que pasa por mujer en este país lleno de simios)

Cuando uno escucha de la existencia de semejante lugar, imágenes de supermodelos luchando con almohadas en un vagón de metro vienen a la mente. Lamentablemente, nada podría estar más alejado de la realidad.

Una desas veces en las que accidentalmente me subí al vagón de mujeres sin darme cuenta, descubrí que había chicas más atractivas en los vagones de hombres que en aquél sexista y discriminatorio lugar.

Recuerdo una vez en la que yo me dirigía a mi trabajo y tuve que subirme al metro muy temprano por la mañana.
En la estación en la que me subí, no existía vagón de mujeres, así que como siempre suelo hacer, caminé hasta adelante del andén para evitar subirme con toda la raza apestosa.
Cuando el tren llegó, mi vagón estaba casi vacío. Éxito.

Una o dos estaciones después, noté que sólo subía pura mujer, y todas se me quedaban viendo feo.
De repente descubrí que era el único hombre ahí, y que sin querer había acabado en la zona para mujeres.

Lo curioso de todo esto es que las pinches viejas gordas y horrendas me veían como si yo las fuera a violar, y nadie se me acercaba porque aparentemente me tenían miedo.

Dude, no mamen, ¿en serio?
Son las 8 de la puta mañana, vengo medio dormido y lo único que quiero es llegar a mi estúpida oficina para poder quedarme jetón en paz; ¿de verdad creen que tengo algún interés en toquetearlas?
¡Tengo estándares, carajo!

El problema de darles un vagón a las mujeres, es que automáticamente las haces creer que son objetos sexuales, cuando la verdad es que la mayoría no llegan ni a orangutanes.

No dudo que haya cabrones muy degenerados allá afuera, pero por Dios, yo soy güerito; todo el mundo sabe que los güeritos no andamos acosando chingaderas, cuando podemos conseguirnos cosas mucho mejores sin tener que andar de caliente desesperado.

Me hicieron enojar mucho ese día.
Quédense con su estúpido vagón de mujeres, porque estoy seguro que para muchas de ustedes, ésa es la única oportunidad de sentirse femeninas en todo el día.

Perdón, hoy estoy de malas.
Los quelo.

jueves, 21 de febrero de 2013

Del día en que me volví adulto

Algunos de los que me conocen podrán confirmarlo: una de las cosas que más me aterran en el mundo, es convertirme en un adulto aburrido y rutinario.
El prospecto de perder a mi "yo" inmaduro y divertido es algo que siempre me ha dado chingos de miedo.

De hecho, llevo un par de años luchando intensamente contra la inevitable realidad de que poco a poco estoy teniendo que entrar en regla y me estoy convirtiendo en un Godínez de 9 a 6.
It sucks, but there's pretty much no way around it.

Y la historia del día de hoy, lectores imaginarios, se lleva a cabo en algún día de finales del año pasado, en el que de golpe descubrí que ya era un adulto, y que las cosas no eran TAN malas como siempre las había imaginado.

Todo empezó en Facebook, donde comienzan la mayoría de las aventuras de las personas que tenemos que estar encerrados en un trabajo todo el día.
Sin motivo alguno, una de mis mejores amigas me empezó a mandar mensajes, diciéndome que estaba tremendamente aburrida en su chamba y que me extrañaba (and I can't really blame her, yo también me extrañaría si no pudiera verme todos los días)

"Pues hay que vernos, ¿puedes hoy?", le dije
"No, salgo bien tarde... ¿puedes mañana?"
"No, ya hice planes para cuando salga de aquí, ¿puedes el jueves?"
"No, porque también salgo tarde. O bueno, ¿nos vemos en la noche?"
"Mñeh"
"Ok, el jueves será"

Y así fue.
Yo sé, mis conversaciones son excesivamente interesantes, bear with me.
Al final, acordamos que iríamos a cenar a unas pizzas que estaban cerca de su casa, y que son tan buenas que podrías vender a tu primogénito con tal de poder comer una dulce dulce rebanada de cielo.

Cuando llegamos a las pizzas, el jueves en la noche, descubrimos que no aceptaban tarjeta, porque aparentemente siguen viviendo en el siglo XVII. Tal vez ése sea el secreto de su deliciosidad.
Como ninguno de los dos carga efectivo y no había ningún cajero cerca, decidimos que la mejor idea sería meternos al siguiente lugar que ofreciera comida y aceptara tarjeta de crédito.

Lamentablemente, ese lugar resultó ser Los Bisquets de Obregón.
"Fuck it", pensamos, porque pues ya hacía hambre y cualquier cosa era mejor que irnos a nuestras casas sin cenar.

Cuando nos sentamos, empezamos a ponernos al corriente de nuestras Godividas, y le informé a mi amiga que yo invitaba.

"¿Por qué? ¿Es una trampa?", me preguntó, demostrando una vez más que mis amigos me tienen una increíble confianza.
"No es una trampa; simplemente quiero celebrar que me acaban de dar un aumento, y ya hasta voy a tener a mi propia secretaria"

Iluso de mí, poco sabía en ese momento que mi secretaria iba a ser la mujer más gorda y pendeja que he tenido la desgracia de conocer en mi no muy larga, pero eso sí, muy apuesta vida.

Seguimos platicando de nimiedades en lo que se acercaba alguien a darnos un menú, porque Los Bisquets tienen un servicio tan malo que podría ser comparado con el desempeño laboral de mi secretaria.
Eventualmente, un mesero nos dio la carta de mala gana.

Me puse a ver todos los platillos, esperando encontrar algo que se me antojara, pero nada me llamaba la atención.
De repente, vi una foto de unos hot cakes que se veían bastante buenos.

"Carajo, mira qué chingones se ven estos hot cakes", le comenté a mi amiga, la cual estaba ojeando alguna de esas chingaderas bajas en calorías que come la gente flaca.
"Sí, se ven buenos", me contestó, dándome el avión más obvio de los 7 cielos.

"Es una lástima que ya no los pueda pedir, porque pues ya no es la hora del desayuno", agregué.

Fue justo en ese momento cuando algo me hizo clic en la cabeza, y después de un par de segundos de silencio me di cuenta de las cosas.

"No, momento, yo puedo pedir lo que se me pegue la gana. Es MI dinero y es MI comida. Ya estoy en edad de comer lo que se me pinche antoje en el momento en que se me pinche antoje", exclamé con voz autoritaria y sensual.
"Sí, ándale, pídelos", me dijo mi amiga, sin hacerme mucho caso.

De repente, me di cuenta de que ya no era un niño. Mis decisiones ya eran mías nada más, y yo era el que podía tomar el control de mi vida.
No sé en qué momento pasó, pero ya era un adulto.
De la nada me cayó el veinte, y de golpe dejé de sentirme niño.

Gano mi propio dinero (y la verdad no gano nada mal), puedo hacer mis propias compras, no tengo que pedirle permiso a nadie ni tengo que rendir cuentas.
Si quiero comprarme chingos de pendejadas y gastarme todo mi dinero en cenas que deberían de haber sido desayunos, es mi pinche problema.

El mundo estaba lleno de oportunidades, porque no tengo esposa ni hijos, así que todo mi sueldo es para mí solito.

It was a good day to be me.
Fuck, I'm incredible.

En fin, ésa es la historia de los hot cakes que me convirtieron en adulto.





EPÍLOGO:
Al final, ni siquiera me pude acabar los hot cakes, porque era muchísimo pan, y comer algo tan dulce a esas horas ya me cae pesado.
Fue justo en ese momento en el que me di cuenta de que no sólo era un adulto, sino que ya era un maldito anciano.
Ésa es la historia de los hot cakes que me hicieron sentirme viejo y débil.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Del día de San Valentín

No voy a mentirles, once upon a time yo también era desos que odiaban el 14 de febrero, porque fuck the system y maldita sociedad capitalista y levanten el puño contra lo establecido, y todas esas estúpidas cosas que los adolescentes piensan que tienen que decir para sonar cool y profundos.
Debo confesarles que en su momento, yo también fui adolescente (desos de pelo largo y playeras "rebeldes")

Después de varios años de despotricar contra todo lo que representaba el día del amor y la amistad, decidí que era mejor aceptarlo, porque pues siendo honestos es un día de sexo y chocolates, y pues, ¿quién podría odiar un día de sexo y chocolates?
Los estúpidos diabéticos vírgenes, that's who. Fuck those jerks.

Evidentemente, mi periodo de luna de miel con el 14 de febrero también llegó a su fin, porque sinceramente me aburro muy rápido de las cosas (y de hecho, en lo que llevo escribiendo este post, ya me distraje como 5 veces porque me es difícil escribir más de 2 minutos seguidos... actually, make it 6 times)

Hoy en día, me encuentro en un punto bastante neutro en cuanto a mis sentimientos por el día de San Valentín; porque pues... ¿acaso importa?; es simplemente un día como cualquier otro, pero con más gente vestida de rojo y más globos en la calle.
Además, siempre es increíble ver coches tapizados de post-its ridículos e imaginar la cara del dueño cuando se dé cuenta.
Sabes que tendrá que fingir que está feliz y que es un detallazo, pero que en el fondo estará mentando madres.

Tambíén está chido ver a las mujeres que ESPERAN que su novio/pareja/pobrediablo/abo se esfuerce en hacerles un día tremendamente especial.
Esperan que gaste chingos de dinero en flores caras, chocolates caros, regalos caros, cartas caras (en cuanto a precio de desgaste emocional se refiere) y hasta calcetines caros; todo con tal de que la princesa pueda presumirle a sus amigas vicuas que su novio la ama mucho porque se gasta dinero en ella.
Yo tuve una novia así hace unos años, y era tremendamente molesto.

Una vez me contó que una amiga suya cumplía años, y pues invitó a muchos a un bar/antro tremendamente caro.
Como siempre pasa cuando mucha gente va a uno de esos lugares, al llegar la cuenta todos se hicieron medio pendejos y faltó mucho dinero.
Mi entonces novia me dijo que el pendejazo del novio de su amiga había acabado poniendo más de 2000 pesos para poder pagar la cuenta.

"Pues qué estúpido", fue mi respuesta. Aparentemente, no fue la respuesta correcta.
Pasé las siguientes dos horas escuchando su explicación de cómo ese tipo debía de amar mucho a su novia, porque se había gastado mucho dinero en ella, y era obvio que la gente que gasta mucho dinero ama más a sus novias.
Hasta donde me enteré, pocas semanas después el tipo le puso el cuerno a la pendeja del cumpleaños caro.

Eventualmente corté con esa novia; o bueno, más bien ella me cortó porque yo era pobre y no tenía coche, y entonces decidió ponerme el cuerno con su mejor amigo, porque él sí podía ir a antros caros y pagarle su consumo.
Creo que fue una de las relaciones más enfermas que he tenido.

Aunque también tuve a esta otra novia, la cual sólo estaba conmigo porque nos parecía divertido ver cómo podíamos sabotearnos la vida mutuamente.
Pasamos cerca de dos años tratando de jodernos el uno al otro (quiero pensar que sin darnos cuenta racionalmente), porque cuando estábamos encabronados el sexo era más divertido (en especial en lugares semi-públicos).

Cuando el sexo regresaba a ser normal, alguno de los dos hacía algo estúpidamente estúpido para tratar de arruinarle la vida a la otra persona, y entonces provocar un pleito tan grande que volviera a inyectarle pasión a nuestro amor de preparatoria. Fun times.

Recuerdo una vez que la tipa me cortó para poder empezar a andar con un cabrón que me caía sumamente mal.
Cuando se empezó a besar con él en un lugar donde no había forma de que yo no los viera, decidí tomar venganza y empezar a andar con su mejor amiga (la cual estaba medio fea, entonces obviamente me dijo que sí, porque c'mon, soy tremendamente guapo)
Las cosas escalaron en el sentido de "a ver quién puede tener muestras de afecto público más cabronas", y llegó a ser tan quasi-pornográfico, que amenazaron con corrernos de las trajineras de Xochimilco por obscenidad en la vía pública.
Creo que fue cuando la policía nos regañaba a los 4 (mi novia y su nuevo novio, y mi nueva novia y yo), que descubrimos que realmente nos amábamos, así que botamos a nuestras nuevas parejas en ese mismo monento para volver a estar juntos ella y yo.
Fue una cosa mágica de amor verdadero.

Otra vez diferente, pero también en las trajineras, me ligué a una tipa muy fea, porque pues yo estaba ebrio y caliente, y el alcohol y las hormonas hacen que uno baje los estándares y los pantalones.
La pobre tipa fea no entendió que la cosa era desas cosas que son cosas del momento, y pues quiso enseriarse, a lo cual yo respondí como buen caballero y salí corriendo de ahí (metafóricamente, porque tengo pésima condición física y entonces no corro)

Pasé cerca de 2 horas sintiéndome mal conmigo mismo por haberla tratado así, pero después vi un espejo y me di cuenta de que la gente guapa no debe de sentirse mal por la gente fea.
Si lo pensamos bien, en realidad le hice un favor y soy un héroe.

Y es que, ¿se imaginan?, tal vez en este preciso momento, en algún lugar de... donde sea que se reunan los feos, aquella fea esté pensando en la vez que se agarró con un tipo sensual y ojiverde, que en un futuro tendría una impresionante barba güerita que lo haría ver aún más sexy que antes.

Tal vez justo ahora ella esté recordando esas trajineras del mes de... no sé, quiero decir noviembre pero no estoy muy seguro; y pensando en lo afortunada que fue de poseer brevemente la atención de ese muchacho que cambió su vida para siempre.
Who knows?, tal vez piense constantemente en aquella tardenoche mientras se emociona y le mete el dedo al pastel.

Y si lo pensamos, ¿acaso ése no es el verdedro significado del 14 de febrero?
El día de San Valentín se trata de pasteles y de amor, como dirían esos románticos a la antigüita.