viernes 6 de noviembre de 2009

Un post Halloweenesco que llegó un poco tarde

El día de hoy, me di cuenta de que las fiestas de disfraces todavía no terminan; lo cual me hace pensar que la gente está obsesionada con los disfraces. O con las fiestas. O con el alcohol. O con verme en sensuales situaciones donde yo me ponga ropa que normalmente no usaría.

Sea como sea, hoy voy a ir a dos fiestas de disfraces; a pesar de que Halloween fue la semana pasada.
Y si algo he aprendido en todas mis experiencias disfrazadas, es que la gente no suele ser muy creativa:
Enfermera, Michael Jackson, pirata (Johnny Depp, probablemente), el Güasón, Doctores, mujer en poca ropa, Conejita, y sobre todo; zombies.

Si alguien gritó "disfraces que TODO el mundo usa porque creen que son cool y originales", entonces ganaron el juego. Porque estábamos jugando un juego, ¿saben?

Pero en fin, ver a tantas personas con pésimos disfraces de zombies, me puso a pensar en los apocalipsis zombie, que, como algunos de ustedes saben, es una de mis mayores preocupaciones en la vida.

Y si algo me ha enseñado Hollywood, es que el amor verdadero triunfará sobre todos los obstáculos, sin importar la cantidad de situaciones graciosamente absurdas que la vida nos ponga enfrente.
Y además, triunfará en el último momento, cuando todos se habían dado por vencidos. No, algo nos hará darnos cuenta de cómo son las cosas en realidad, y entonces tendremos una emocionante escena de persecución, donde nuestra amada no sabrá que estamos justo detrás de ella, y nosotros tendremos pocos segundos para hacer notar nuestra presencia.
En el último segundo, lo hará, y explicaremos todo lo que tenemos que explicar, sólo para recibir un romántico beso a la mitad de algún lugar público, mientras una cámara gira a nuestro alrededor.

Y si he aprendido otra cosa de Hollywood, es que todos los apocalipsis zombie son iguales.
Así que el día que todo se vaya al demonio; lo hará en una forma tan cliché que duele.

Todo empezará con algún científico idiota, que hará cosas que no debería de estar haciendo.

"Oigan, deberíamos de mutar el virus del ébola, y combinarlo con un tipo de rabia para el cual no haya cura; después deberíamos de inyectar ese nuevo súper virus en un pedazo de carne cruda, y dárselo de comer a Josefino, el simio que tenemos enjaulado", dirá, el estúpido científico.

Evidentemente, Josefino se infectará con el virus más mortal que el mundo haya conocido.

Después, el científico, en vez de conservar a Josefino enjaulado en forma segura, y de preferencia en cuarentena; hará algo mucho más imbécil, como... qué se yo, tratar de jugar ajedrez con el chango (a pesar de los claros indicios de infección).
Josefino morderá al científico, porque eso es lo que hacen los changos con eborabia.

El científico, en lugar de matar al chango y suicidarse, como castigo por ser tan imbécil, decidirá ignorar los síntomas que empezará a padecer.

"Vaya, creo que estoy orinando sangre, y me parece que mi cabello se está cayendo a puñados. Además, tengo unas ganas voraces de morder a mis hijos. Hmm... creo que debe de ser toda la fibra que estoy comiendo en las mañanas", pensará el científico, condenándonos a todos al infierno.

Una vez que la enfermedad sea demasiado obvia como para seguir viviendo en sociedad, el científico por fin decidirá ir al hospital. Claro, ya será demasiado tarde, porque está a punto de convertirse en el primer zombie que la raza humana conozca.

Una vez en el hospital, el doctor, en lugar de poner al tarado en cuarentena, lo examinará de cerca. De muy cerca. Tan de cerca, que el zombie podría morderlo.

"Esa mirada asesina no es normal. Permíteme sacar mi abatelenguas y examinar tus dientes. Eso es, buen chico."
Todos sabemos lo que pasará después.

Una vez que el doctor fue mordido, arañado, y maltratado severamente; decidirá hacer lo que cualquier doctor responsable haría: correr por todo el hospital, mientras vomita, escupe sangre en los pobres inocentes que pasan junto a él, y muerde a quien se le acerque. Douchebag.

La infección ya está en proceso.

La noticia de un súper virus mutante se difunde por los medios de comunicación, diciendo CLARAMENTE que es en extremo mortal, y que convierte a la gente en zombies.

Todo el mundo se quedará en sus casas, con una escopeta apuntada hacia la puerta, haciendo todo lo posible por sobrevivir, ¿no?
No.

Todo el mundo sale de sus casas, para ver si sus seres queridos están sanos y salvos; ignorando el hecho de que podrían haberlo averigüado con una simple llamada telefónica.

Obviamente, con tanto tráfico en las calles, la infección se difunde mucho más rápido de lo que debería.
Algunas personas encontrarán a sus seres queridos infectados por la eborabia.

"Nicolás, todavía te amo, a pesar de que el virus está carcomiendo tus entrañas, y estás condenado a una muerte lenta y extremadamente dolorosa. El amor lo puede todo, saldremos de esto juntos; ven, abrázame".

Nicolás los moderá, y los contagiará.
Debieron de haberle disparado en la cabeza mientras pudieron.

La infección se empezará a propagar aún más rápido, y las personas que aún están sanas, empezarán a emprender un viaje hacia una "zona segura", asignada por el gobierno.
La zona segura resultará ser mucho muy insegura, y todos serán comidos vivos.

En poco tiempo, la epidemia ya incapacitó todo el mundo: ya no hay medios masivos de comunicación, y existen muy pocos sobrevivientes.

De alguna forma, unos cuantos de estos sobrevivientes (curiosamente, todos con personalidades diferentes pero carismáticas) se encontrarán, y decidirán buscar refugio.
Harán un pésimo trabajo.

"¡Miren, una tienda de armas con refugio antibombas lleno de comida! ¡Escondámonos ahí!"
"Pero mira... junto a la tienda de armas hay un McDonald's"
"¡Sí, escondámonos en el McDonald's, tiene un tobogan!"

Sorpresa sorpresa.

Una vez que están "refugiados" en el McDonald's, los sobrevivientes empezarán a pelear entre sí, tratando de establecer quién es el macho alfa. Habrá traiciones, y se crearán alianzas.

En lo que todos discuten para decidir quién es el líder de la bola de tarados, los zombies entrarán al lugar, rompiendo sus patéticas barricadas; y se los comerán a todos.

Fin.

Felicidades humanidad, perdimos ante un montón de zombies.
Ah, pero queríamos tener changos de mascotas.

lunes 2 de noviembre de 2009

Drácula se revuelca en su tumba

El día de hoy, estaba yo regresando del aeropuerto, a horas olvidadas por nuestro señor Jesús Cristo; cuando pasé enfrente de un espectacular que decía "Crepúsculo: Luna Nueva", en grandes letras rojas, colocadas justo debajo de una foto de como 4 o 5 tipos que se veían extremadamente parecidos el uno al otro.

"Puuuuuutísima madre... ya va a salir la nueva mariconada", pensé en voz alta, muy para el disgusto de mi señor padre, que por enésima vez, me dijo que no podía ir por la vida diciendo groserías en momentos al azar.

Pero mi punto se mantiene: señoras y señores, estamos condenados.
Condenados a tener que aguantar a un montón de quinceañeras pendejas hablar incesantemente acerca de lo magnífico y maravilloso que es Twilight, y de como si en este mundo existieran hombres como Edward Cullen, el amor verdadero podría vencer.

"Ah, si tan sólo todos fuéramos vampiros", dirán, con una mirada perdida y retrasada, mientras piensan que los vampiros son los seres más románticos de la creación del señor.

Pues déjenme decirles algo, queridas taradas:
Los vampiros NO son parte de la creación del señor. El señor odia a los vampiros.
En especial a Edward Cullen.

Y queridos lectores imaginarios, el día de hoy vengo con una queja más:

¿En qué momento los vampiros pasaron de ser algo oscuro, sobrenatural, misterioso, y cool; a algo gay, homosexual, puyeye, luliluli, mariposo, y AlejandroFernandezco?

¿Por qué de repente está de moda que te gusten los vampiros, sólo porque piensas que tienen que ver con historias de amor?

¿Por qué las quinceañeras se vuelven más y más estúpidas a cada segundo que pasa?

Odio Twilight.
En mi opinión, engloba muchas de las cosas que están mal con la sociedad actual:
Manipulación de la gente tonta, una obsesión con las relaciones amorosas, la metrosexualidad, el seguimiento de manadas, la gente andrógina, y Edward Cullen.

Y creo que parte de mi odio, es que simplemente no comprendo.

Digo, a través de la historia se han escrito miles y miles de libros mediocres, ¿no?
Entonces, ¿qué hace especial a esta horrenda serie de libros?
¿El hecho de que hablen de pseudo-vampiros?, ¿el mensaje aspiracional de "aunque seas diferente que los demás, tú eres especial y puedes encontrar el amor"?, ¿la cantidad desbocada de hormonas que se encuentran emanando de las pubertas incultas?

Y otra parte de mi odio, radica en que gracias a esas estúpidas películas/libros/porquerías; voy a tener que escuchar un montón de comentarios y reseñas que simplemente no quiero oír.

"Pero Dexter, ¿por qué no simplemente te alejas de las gordas darketas y emo que seguramente hablarán de eso TODO el tiempo?", se estarán preguntando.
Pues me temo que no es tan fácil.

Inevitablemente, por los rumbos en los que muevo, estoy rodeado de preparatorias, bachilleres, universidades de paga, centros comerciales, cines, y demás establecimientos que SIEMPRE están atascados con el tipo de gente que ama Twilight.
Me encuentro navegando solo, a la deriva, en un mar de idiotez humana.

Y creo que lo que más me duele, es que aunque la euforia por Luna Llena o como sea que se llame la película, va a terminar en un mes o dos, de todos modos voy a tener que seguir sufriendo a los vampiros gays por mucho tiempo más.

¿Se han dado cuenta de la enorme cantidad de cosas vampirescas que existen actualmente?
True Blood, Vampire Diaries, Supernatural, Ernest el vampiro, El hijo de drácula, Batman, Máscara de sangre, Vampnevermore, The man who sucked blood, etcétera.

Sí, tal vez me haya inventado muchos de esos nombres, pero mi punto se mantiene; ahora, está de moda alabar a los vampiros metrosexuales, y ser una gorda darketa.

Entre Twilight, Kanye West, Monsieur Gaga, y Taylor Swift; la juventud de hoy en día está caminando derechiiiito a la estupidez.

Muchas gracias por perpetuar la milenaria tradición humana de no usar el cerebro.

Ahora, si me disculpan, voy a recluirme en mi cueva, como todo el ermitaño amargoso que soy.
Despiértenme cuando se estrene la próxima película de Harry Potter.


Edit: La gente me toma demasiado en serio.

viernes 30 de octubre de 2009

Felices 23, querido Dexter

Y va siendo momento del típico post cumpleañero.

Como algunos de ustedes saben, mañana es mi cumpleaños; lo cual implica que el día de hoy voy a ponerme la enfiestada de mi vida, así que aprovecho este momento para escribir el post; ahora que mis neuronas siguen vivas y coleando.

Cada año acostumbro sentarme frente a este monitor, mientras reflexiono acerca de todo lo que me ha pasado en el año, y cuando termino, me siento aún más maduro e inteligente que antes.

Esta vez no.
Este año no tengo la motivación para filosofar, ni para hacerme el intelectual.

Lo único que quiero, es que estos 22 años terminen, a la de ya.

Siendo sinceros, mis 22 años no fueron los mejores de mi vida; au contraire, creo que probablemente fue uno de los peores años de mi aún corta existencia.

Si lo veo en retrospectiva, pasé gran parte de mis 365 años sintiéndome miserable, y sufriendo penas que ni siquiera eran necesarias.
Fue un año lleno de incertidumbre, desesperación, y situaciones que fueron menos que ideales; pero a fin de cuentas, aquí estoy, sentado frente al mismo monitor que el año pasado.
Sigo aquí.

Ahora, tampoco es como si TODO hubiera sido malo; porque este año también me divertí montones, y aprendí muchas cosas sobre mí mismo que no hubiera podido conocer si no hubiera sido por todo el drama que había en mi vida.

De todos modos, en estos momentos, lo que más deseo, es que mi número cronológico pase de 22 a 23, para poder empezar un nuevo capítulo en mi vida; completamente ajeno a lo que viví este pasado año.

Cuando sople las velitas del pastel que me lleven mis amigos (y que muy seguramente terminará embarrado en mi cara), voy a desear un nuevo comienzo: el comienzo de un año mucho mejor que el que acaba de terminar.

"When my smile gets old and faded, wait around, I'll smile again..."
Que este año sirva para probar que pase lo que pase, yo voy a ser feliz, de una forma u otra.

Váyanse al diablo, veintidos primaveras.

Felices veintitres, querido Dexter.

Se aceptan regalos, felicitaciones, y chicas sensuales.

lunes 26 de octubre de 2009

No está chido

Hoy es lunes, y odio los lunes.
Los inicios de semana me aburren y me dan una flojera tremenda.
Los martes son la onda, y posiblemente sean mi día favorito de la semana, pero los lunes son una mentada de madre.

Estoy en semana de exámenes, y odio las semanas de exámenes.
No me dan tiempo ni siquiera para pensar.
Normalmente tomo cualquier pretexto disponible para no pensar; pero las semanas de exámenes hacen que TENGA que pensar, sólo que en cosas que no son divertidas.

Ya va a ser mi cumpleaños, y odio mis cumpleaños. Envejecer me deprime.
Lo único que me hace sentir mejor, es que no hay forma posible de que el próximo año sea peor que el pasado.
Así bajara el mismísimo Godzilla de los cielos y aplastara mi casa; no podría irme peor que el año que está terminando. Así de grave.

Tengo frío, y odio tener frío.
Mi gente no está hecha para vivir tan lejos del Sol.
En serio, hay pocas cosas peores que andar por la vida temblando de pies a cabeza. Además me vuelvo aún más grosero e irritable que de costumbre.

No tengo barba, y odio no tener barba.
No sé por qué, si ya soy todo un adulto joven; soy incapaz de poder crecer una barba medianamente decente.
Mi caso es tan grave, que hasta Diego Luna tiene vello facial más impresionante que yo. Muero por tener una varonil barba cerrada.

Mi hermana se va a vivir al primer mundo, y odio que mi hermana se vaya a vivir al primer mundo.
Digo, chido por ella, pero me deja sólo y triste en un país tercermundista; sin el apoyo y consejo que sólo las hermanas mayores pueden ofrecer.
¿Ahora quién va a odiar a mis novias?
Seguramente todas mis amigas; pero nadie las odiará con tanta enjundia como mi hermana lo hacía...

Tengo bloqueo de escritor, y odio tener bloqueo de escritor.
Pocas cosas me hacen sentir más idiota que sentarme frente al monitor, viendo la pantalla en blanco, y no tener nada qué decir.
Lo único chido del bloqueo de escritor, es que me hace sentir escritor.

Ya cambiaron de horario, y odio los cambios de horario.
Se me jode todo el reloj interno, y me siento como golondrina borracha. Nunca sé si es temprano o si es tarde.
Lo peor es que estoy seguro de que el cambio de horario es una medida idiota inventada por algún gordo burócrata, con la única motivación de romperle las bolas a los demás.

Estoy de amargoso otra vez, y odio estar de amargoso.
Lo curioso es que realmente estoy feliz. No sé por qué me estoy quejando de todo.

Meh, cosas que pasan.

jueves 22 de octubre de 2009

Conversación aleatoria

Dexter [ Soylent Green is people! ] dice:
¿Ya tienes disfraz para el sábado?
Our Kid dice:
El sábado no voy a ir disfrazado
Dexter [ Soylent Green is people! ] dice:
¿Entonces vas a ir a la fiesta de disfraces sin disfraz?
Our Kid dice:
Sí, no tengo presupuesto y no tengo ganas de disfrazarme
Dexter [ Soylent Green is people! ] dice:
Vaya, tú sí que vives la vida loca
Our Kid dice:
I know
Dexter [ Soylent Green is people! ] dice:
No seas imbécil, sí tienes que llevar un disfraz
Te sugiero mi idea del disfraz irónico
Compras una playera de esas blancas, de a 20 varos
Y le escribes con sharpie "Sí, este es mi disfraz"
Our Kid dice:
Ja, lo haré
O mejor me compro un sharpie y la playera, y dejo que me escriban lo que quieran
Soy un pizarrón
Esa es hasta buena idea para sacar phones
Dexter [ Soylent Green is people! ] dice:
...
Te voy a dibujar un enorme pene
Our Kid dice:
Equis, no te puedo decir nada
Soy un pizarrón
Dexter [ Soylent Green is people! ] dice:
Un pizarrón con un enorme pene apuntándole directo al trasero


Será la mejor fiesta de disfraces de la historia.

lunes 19 de octubre de 2009

Si lo sabe Dios...

Tengo que confesar algo, lectores imaginarios:
No soy perfecto.

Les daré un par de segundos para que se recuperen del shock que seguramente les causó semejante revelación.

¿Ya?
Ok.

Sí, como les iba diciendo, me temo que no soy perfecto (but I'm damn close, though); tengo un par de defectos.
Uno de ellos, que por cierto, me ha causado algunos problemas durante el transcurso de los años; es que no soy muy bueno reconociendo mi propio límite en materias alcoholísticas.

¿Saben como existe una delgada línea que separa "estoy happy, y me la estoy pasando de poca madre" de "no mames, estoy bien pedo, creo que voy a vomitar"?
Sí bueno, yo también sé que existe, pero soy PÉSIMO ubicándola.

Muchos años de adolescencia me enseñaron que la mejor forma de no cruzar esa línea, es no beber; y es lo que normalmente hago: me abstengo de consumir bebidas embriagantes porque sé que soy malísimo tomando.
Sin embargo, de vez en cuando acabo en un lugar donde empiezo a beber, y se me pasan las copas.
Cuando eso pasa, normalmente mi noche acaba en vómito masivo. It's not pretty.

Y el día de ayer, precisamente, algo así pasó.

Verán: el destino me llevó a una fiesta, donde el atractivo era "la cerveza cuesta 1 peso".
Eso, combinado con que estaba viendo a muchos amigos que llevaba como 4 años sin ver, hicieron que yo pensara que unas cuantas chelas no iban a ocasionar daño alguno.

Atacando mi bolsa de morralla, empecé a consumir cervezas.
6 pesos después, yo ya estaba pisando esa peligrosa línea entre el "vaya, creo que mi conversación es más interesante que de costumbre" y el "Spring break! ¡Woooooo!".
Sí, se necesitan 6 cervezas para ponerme happy, soy un pésimo pésimo bebedor.

En esos momentos, me dieron ganas de orinar, así que acudí con presteza a mi baño más cercano. Una vez que mi vejiga estuvo libre de orines, me fui a lavar las manos, y cuando me vi en el espejo, noté que mis ojos son estúpidamente verdes.
Sorprenderme del color de mis ojos siempre ha sido mi señal para dejar de beber.

Salí del baño, y me puse a platicar con unas amigas; habiendo decidido abandonar el alcohol por el resto de la noche, antes de que algo malo pasara.

En eso, se me acercó mi amigo Tepoz, que también estaba en la fiesta, y me propuso algo.
"Vamos a tomarnos unos caballitos de Tequila", me dijo, en tono alegre.

Le mencioné que mis ojos eran muy verdes, y que por eso yo ya no debía de tomar más; pero me insistió, alegando que hacía muchísimo tiempo que no brindábamos.

Happy, y sin muchas ganas de refutar, accedí, todavía pensando que un par de caballitos no podían hacerme demasiado daño.

Empezamos a tomarnos caballitos de Tequila a lo estúpido, brindando por todas las pendejadas que se nos ocurrían.
En serio, soy un pésimo bebedor.

Después de un rato, regresé a platicar con mis amigas.

Y entonces me apagaron el switch.
La línea estaba cruzada.

La gente que presenció la escena, asegura que momentos después, yo ya estaba brincando de mesa en mesa, mientras gritaba "Spring break! ¡Wooooo!"

Lo siguiente que ocurrió es un poco borroso, pero recuerdo haber estado fuera del bar, caminando en forma errática, mientras un amigo me cuidaba para que no hiciera desvaríos demasiado graves.
Poco después, vomitaría mis zapatos.

Mis amigos decidieron que no era buena idea que yo me fuera a mi casa en ese estado, así que uno de ellos ofreció su hogar para ejercer de asilo político.
Una rápida llamada de teléfono después, mis padres ya sabían que no iba a llegar a dormir. Y también supieron que yo estaba bien mal, porque curiosamente se me ocurrió mencionarles que estaba bien pedo.
Sí, soy un pésimo bebedor, y tomo pésimas decisiones.

Hoy en la mañana, me desperté dándome cuenta de que la noche anterior, había perdido mi gorro favorito, toda la pila de mi celular se había agotado (misteriosamente), y además, también había perdido mi playera.
No tengo ni idea de cómo se pierden las playeras en las pedas, pero así pasó.

Le marqué a Tepoz para preguntarle si de casualidad no sabía qué demonios le había pasado a mis cosas, pero simplemente me contestó:
"No mames, yo me desperté en mi casa, pero sin cartera, sin lentes, y sin coche".

"¿Sin coche? Pero si ayer ni siquiera llevabas tu coche...", le dije.

"Y sin embargo, me las arreglé para perderlo", me dijo, con un tono que oscilaba entre la tristeza y la preocupación extrema.

"Vaya, qué buena peda", le dije, tratando de encontrarle gracia a nuestra situacion.

Poco después, le marqué a mi jefe para que pasara por mí a casa de mi amigo.

En el camino, me iba regañando severamente (y con toda la razón), diciéndome que ya no estaba chido que me pusiera borracheras así, y que no entendía por qué seguía haciendo este tipo de pendejadas.

Curiosamente, mientras me venía diciendo todas esas cosas, a mí me dieron ganas de vomitar. MUCHAS ganas de vomitar.

Parte de mí venía oyendo el regaño de mi señor padre.
Parte de mí tragaba saliva una y otra vez, tratando de mantener la compostura.
Parte de mí decía "concéntrate cabrón, ya casi llegas, ya casi llegas"
Parte de mí se preguntaba si vomitar por la ventana de un coche, a la mitad de un eje vial, sería un faux pas social.
Y parte de mí, pensaba "Caray, vomitar en el coche mientras me regañan por haberme puesto bien ebrio... si esto no me estuviera pasando a mí, lo encontraría profundamente jocoso..."

Y es por eso, lectores imaginarios, que el día de hoy tomé la decisión de no volver a tomar ni una sola gota de alcohol de aquí al 2010.

Cuando tome malas decisiones, quiero tener la certeza de que las estoy tomando en mis 5 sentidos.

martes 13 de octubre de 2009

Anuncio martusino

Hoy es martes Peruano en:

Cinco Minutos De Fama

Así que estaría chido si pasaran, leyeran, y dejaran uno que otro comment.

Thx.
Lovyoulongtime.

Atte:
La Gerencia