miércoles, 24 de octubre de 2007

Qué lástima...

Qué lástima que haga tanto frío.
Maldita sea... hace dos días hacía calor, y uno podía ser feliz saliendo con playerita y bermudas, y si cerrabas los ojos, podías imaginar que estabas en la playa. Se necesitaba de mucha fuerza mental para ignorar los cláxones, las mentadas de madre, la contaminación y la posiblidad de caer en un hoyo por caminar pendejamente con los ojos cerrados, pero al menos se podía.

Qué lástima que no tenga ropa más calientita.
Ahora tengo que salir con mi playerita y cagarme de frío. Uno pensaría que siendo más blanco que un pollo podría tolerar el frío igual de bien que la gente de países nórdicos, pero ya veo que no.
Y mi única chamarra está sucia. La mancha tenía un aspecto muy sospechoso, pero después de un par de lamidas, determiné que era salsa. Mmm... mancha de aspecto sabroso...

Qué lástima que ya vaya a ser mi cumpleaños.
La falta de regalos me deprime, el exceso de años me deprime más.
El hecho de que hay personas que a los 21 años ya son millonarias me deprime muchísimo.
La posibilidad de comer mucho pastel me alegra un poco.
La probabilidad de que el pastel no esté tan bueno me vuelve a deprimir.

Qué lástima que no tenga superpoderes.
Si mi vida fuera como en Héroes, todo sería más chido.
Quisiera ser como un Peter Petrelli, pero mucho más cool.
Lanzaría rayos por las manos y haría "pow!" y "woosh!"
Y después posaría en las fotos del periódico junto a Aquaman y al Papa.
Pero no Benedicto. Benedicto apesta. Usaría mis superpoderes para revivir a Juan Pablo II y a Pío VI, y los haría pelear hasta la muerte para ganar el título de Top Papa.

Qué lástima que no sea mi cumpleaños hoy.
Ya se me antojó un pedazo de pastel.

Qué lástima que no me gáné el melate.
Mi sueño de ser el dueño de un microbus equipado para fiestas tendrá que esperar.
Y la mesera que iba a contratar para servir bebidas a todos mis invitados no tendrá empleo por un rato más. Una mujer hermosa acaba de quedarse sin un sueldo chingón gracias a que Lotería Nacional no quiere que yo cumpla mi sueño.
Oh Farrabus... algún día...

Qué lástima que no tenga tarjeta de cliente cinépolis.
Con la cantidad de veces que voy al cine, ya podría pagar un Porsche con mis puntos cinépolis.
Qué lástima que sea tan tonto como para olvidar sacar la maldita tarjeta cada que voy al cine.

Qué lástima que no voy a la escuela.
Bueno... en realidad eso está poca madre.
Qué lástima que la mayoría de la gente vaya a la escuela, porque no tengo nada que hacer en las mañanas.
Excepto dormir. Sí... amo dormir... quisiera dormir ahora.

Qué lástima que no tenga ni una patria, ni una tierra provinciana, ni una casa solariega y blasonada, ni el retrato de un mi abuelo que ganara una batalla, ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada.
Qué lástima que me sepa ese poema... soy un nerd.

4 comentarios:

Andrea dijo...

Qué lástima que no te apellides Gates, o Slim, o Trump o Hefner.

Qué lástima que no seas genio y no hayas inventado youtube o google.

Qué lástima que no tengas el Farrabus y que no sepas que, de hecho, se puede alquilar el turibus para las pedas.

Qué lástima que cumplas 21 y no puedas celebrarlo en Las Vegas.

Sí... qué lástima. Qué lástima que yo no esté en NY enviándote saludos y felicitaciones desde allá. Eso SÍ que es una lástima.

La vida es injusta, y mientras más viejo seas, más culera se vuelve, así que ¡feliz cumpleaños adelantado!

andres dijo...

Chavos:
Det finns under, som man minns och undrar det trängtar för, där är under som en upptäcker likt sådan på det samma ögonblicket, som de ankommer på till honom.

Andrea dijo...

Papá:

?rednetne redop a av eidan euq ogla ratnemoc éuq araP

Ninja Peruano dijo...

Yarac sasoc euq ...sebircse em euq ol odneitne acnun semam on