miércoles, 16 de febrero de 2011

Intento de homicidio

A veces creo que mi familia trata de matarme.
Yo sé que suena a broma o a exageración, pero no, estoy hablando en serio.

Tomemos, por ejemplo, a mi hermana.
Hermosa, linda e inocente, ¿cierto?
Falso.

Un día cualquiera (de hace muchos muchos años), mi querida hermanita fue a una fiesta en una casa con un patio enorme, donde había un tombling puesto para que los niños se pusieran a brincar y dejaran en paz a sus madres.
Siendo el hermano pequeño que no tiene mucha opción en el asunto, yo también fui arrastrado a esa fiesta, sólo que mi mamá no me dejó brincar en el tombling porque sabe lo tremendamente torpe que soy, así que decidió que como soy un peligro para mí mismo, mejor me quedaba junto a ella en lo que se ponía a platicar con otras señoras.

Ver a mi hermana brincar en el tombling se veía tremendamente divertido, pero no dije nada.
Oh no, fue ella la que fue a convencer a mi mamá de que yo también quería brincar.

Qué linda, defendía a su hermanito, ¿no?
No.

Mi hermana también sabía lo torpe que soy, y sabía que el enorme y desproporcionado tamaño de mi hermosa cabeza, haría que eventualmente la física se encargara de hacerme caer del tombling y por consiguiente me partiera la madre.
Mi hermana trataba de matarme.

Afortunadamente, fracasó. Sólo salí de ahí con un hombro mucho muy jodido.
Sin embargo, los intentos de asesinato de mi hermana no terminarían ahí.

Años después (hace no tanto, por cierto), mi hermana decidió adoptar un gatito que se encontró abandonado en la calle.
Todo estaba bien, hasta que descubrimos que yo era alérgico a ese gato. No soy alérgico a los gatos en general, pero por alguna razón resulté alérgico a ESE gato.

¿Acaso éso hizo que mi hermana se diera cuenta de que la nueva mascota no podría vivir en la casa, porque provocaría mi muerte?
Hell no.
A nadie le importó un carajo que yo no pudiera respirar -en mi propia casa-, el gato se quedó varios meses.
Mi hogar se convirtió en una cámara de asfixia permanente. Sobretodo cuando el maldito gato se subía a mi cama.

De alguna forma, logré sobrevivir lo suficiente y el gato encontró un mejor hogar. Un hogar donde la gente puede respirar sin sentir que su nariz está en fuego.

Seguro ustedes están pensando: "Pero bueno, guapo y sensual Ninja, sólo mencionas un par de incidentes con tu hermana; éso no significa que tu familia trate de matarte. Eres demasiado guapo como para que alguien tratara de matarte..."
Ok, gracias por el cumplido, pero si lo de mi hermana no les basta para convencerse, entonces pasemos a los ejemplos que involucran a mi padre, el italiano.

Mi padre también trata de matarme.

Por ejemplo, un día azaroso, el señor italiano decidió que sería buena idea mover un sillón de un cuarto de la casa a otro. Evidentemente, el sillón pesaba mucho para cargarlo él solo, así que me llamó.

Resulta que el sillón no cabía por el pasillo que llevaba al cuarto destino, así que el italiano pensó que podríamos meterlo por la ventana. La ventana de un segundo piso.
Mi padre se colocó dentro del cuarto, porque su parte del trabajo era jalar el sillón con un mecate pitero.
¿Saben quién era el que tenía que cargar la mayor parte del peso y empujar el sillón hacia arriba?
That's right, good ol' me.

Después de varios minutos de empujar el sillón con todas mis fuerzas (porque si no, caería sobre mi cabeza, asesinándome), mi padre decidió que tomáramos un descanso, porque el mecate le estaba lastimando ligeramente su mano.
Mientras tanto, yo me quedé cargando todo el peso del sillón sobre mi cabeza, con nada más que mi instinto de supervivencia para no dejarlo caer.
Afortunadamente un primo llegó y me ayudó, así que el plan de mi padre fracasó.

El siguiente intento homicida de mi padre, consistió en hacer explotar el horno de la cocina cuando yo estaba a pocos metros de ahí.
Los detalles son confusos, porque lo único que recuerdo es la enorme explosión que hizo vibrar los cimientos de mi casa, pero pude haber muerto.
En defensa de mi padre y sus pésimos planes para matarme, esa vez el que salió más jodido fue él.
Pagó su ofensa con cabello quemado y una ceja perdida.

Sin embargo, a pesar de que mi padre y mi hermana han tenido sus ocasionales intentos de asesinato, la persona que más ha tratado de matarme siempre ha sido mi madre.
Debajo de su apariencia de hippie inocente, se esconde una... ¡mujer asesina! (ba dum psh)

Mi madre no tiene planes tan descarados como un sillón en la cabeza, o un gato venenoso; no no no, sus formas de tratar de sacarme de este mundo son más sutiles y delicadas.

Por ejemplo, cuando era niño, me llevó a una posada donde me hizo pasar a pegarle a la piñata una vez que ya estaba a punto de romperse. Evidentemente, la terminé de desmadrar.
TODA la fruta de la piñata me cayó encima (sin mencionar a la bola de niños que se aventaron encima de mí para apañarse el botín).
Como todavía era muy pequeño para poder gritar "¡Ay, naranjas en la cabeza!" y saber su significado, lo único que hice fue llorar desconsoladamente, mientras mi cabeza sangraba.

Tal vez fue ahí cuando mi madre descubrió que su intento había sido muy descarado, y que yo podría darme cuenta de sus intenciones, así que a partir de entonces se dedicó a ser más pasiva-agresiva.

Hace un par de meses, por ejemplo, mi madre observó con tranquilidad cómo me acercaba al refri, sacaba el cartón de leche contenido dentro, me servía en un vaso, sacaba un paquete de galletas de la alacena, me sentaba tranquilamente en mi silla, me preparaba a comer, y por fin le daba un trago al vaso de leche para después escupirla inmediatamente.

"Ah, sí, la leche está cortada desde hace una semana", dijo.
Well, thank you very much...

Ejemplo B:
Todo el que conoce mi casa, sabe que las escaleras que conectan mi cuarto con la parte principal del hogar son TREMENDAMENTE empinadas. De hecho, todas las personas que han entrado a mi cuarto siempre me han dicho "¿no te dan miedo tus escaleras?" o "¿qué pasa si llegas pedo?, ¿no te rompes la madre?"
True, mis escaleras son un peligro potencial, pero yo ya logré acostumbrarme a ellas. Ya que le agarras el modo, no es TAN difícil.

Bueno, mi madre se dedica a poner cosas en los escalones, como si fueran repisas.
El problema es que nunca me avisa que va a poner cosas ahí, y mis escaleras son tan empinadas que no se puede ver nada.
Además, tiene la costumbre de cambiar las cosas de lugar y de escalón, para confundirme más.

Incontables veces le he dicho que no ponga cosas en la escalera, porque me puedo tropezar y partir la madre.
Su respuesta siempre ha sido una de esas respuestas que sólo las madres te pueden dar:
"Pues mijito, mejor fíjate por donde caminas"

Fuck.

Recuerdo una vez en particular.
Era muy temprano, y yo estaba medio dormido.
Mientras bajaba las escaleras, de repente sentí que algo se me atoraba en los pies; hizo mucho ruido, y después salió volando.
Yo me asusté y perdí el equilibrio. Salí volando como 5 escalones y fui a aterrizar en el piso de mi sala.

Mi madre se acercó tranquilamente, y me dijo "¿por qué está mojada la alfombra?", después me vio tirado en el piso, y gritó "¡mira lo que hiciste!, ¡tiraste mi vaso de agua!, ¡ahora voy a tener que secar todo!"
Salió de ahí toda enojada, dejándome tirado y adolorido.


¿A qué se debe todo este post?
A que el día de ayer, mi madre volvió a hacer una de las suyas.

Eran alrededor de las 4 30 de la mañana, y yo seguía en la computadora, terminando unos trabajos que tengo que hacer.
Una vez que acabé, decidí que tenía mucha sed, así que quise bajar a la cocina.

Salí de mi cuarto, tratando de hacer el menor ruido posible (porque los pasillos tienen piso de madera extremadamente ruidosa) para no despertar a nadie.
En total oscuridad, caminé hacia las escaleras.
Meh, estoy tan acostumbrado a mi casa, que ya puedo caminar con todas las luces apagadas. Me sé la geografía de memoria.

Cuando iba a bajar el escalón que da a la pequeña salita del piso de arriba, me tropecé con algo sumamente duro. Cuestioné seriamente mi decisión de haber salido descalzo de mi cuarto.
Mi pie me dolió como pocas veces en la vida, pero de todos modos traté de recuperar el equilibrio y recargué el pie justo en la orilla picuda del escalón.

Fue una de esas veces en las que logras joderte los dedos y el talón al mismo tiempo.

Aún tratando de no hacer ruido, grité en silencio, con todo el dolor del mundo pasando por mi lastimado pie.
Me volví a tropezar con el duro objeto, que se había movido con el impacto.

"¡¿Qué pasa?!", dijo mi mamá desde su cuarto. Lamentablemente, la había despertado con tanto golpe.

"Nada... me pegué con... algo...", dije con voz sorda y adolorida, sentándome en el mueble más cercano.

"Ah sí, puse un taburete en el pasillo. Cuidado.", me contestó mi madre.
Yo no pude decir nada, porque estaba demasiado ocupado apretando los ojos y agarrándome mi destrozado pie.

"Creo que sería buena idea quitarlo de ahí", agregó.
"¿Tú crees?", le dije.

"Sí... sí creo. Buenas noches."
Volvió a dormir.

A veces creo que mi familia trata de matarme...

16 comentarios:

Vain¡lla dijo...

Compló fallido una vez más.
Y sí, si soy hermosa, linda e inocente.

NayoBlogger dijo...

Clasico ejemplo de familicidio, o como quiera que se le diga.

allizzia dijo...

Bah, hubiese sido mejor un piano en lugar de un sillón.

»»®ĶΔβẳŋ™«« dijo...

Ah esos padres Italianos...

Al menos tu madre tiene un toca más cool para asesinar.

Ninja Peruano dijo...

Nadie cometerá familicidio. Soy demasiado guapo.

KuDaKi dijo...

Tu jefa es la onda...

Ninja Peruano dijo...

She is.

@actvservidor dijo...

Lo bueno es que ya los conoces... a ellos y sus técnicas. Y como eres el NINJA -sí, guapo y blablablá-, tú sales siempre vencedor. Fin del cuento, Parker. xD

saluos!!

Ninja Peruano dijo...

No, mi madre siempre se sale con la suya, me temo.

Kariie-Soda dijo...

Leo tus ninjaventuras y me las imagino con monitos de anime :)
Que bueno que no te han matado, sino ya no habría historias cagadas tan bien escritas! :P!

Ninja Peruano dijo...

Muchas gracias, Kariie de mi vida, hace mucho que no sabía nada de ti.

Kyuuketsuki dijo...

Es que la gente no sabe apreciar a los que somos verdaderamente guapos. That's it. El sentimiento homicida provocado por la guapura insultante supera al provocado por el amor filial.

Sí, comparto tu dolor. Sí, mi familia también trata de matarme.

Ninja Peruano dijo...

Deberíamos de abrir un grupo de ayuda o algo...

B.J. dijo...

No ninja, hasta que te apuñalen entonces si debes desconfiar.

Ninja Peruano dijo...

Supongo que ése fue su propósito del 2011...

STELLA dijo...

A mi me dejaron encerrada en casa con la llave de gas abierta...que tristeza.

Te extrañé....algo asi.