viernes, 23 de enero de 2009

Mala noche

Creo que Jesús me odia.
Normalmente es mi valedor; mi chiles chiles, mi charolastra, mi pana, mi carnalito tres puntos rifa; pero últimamente no.
Lo peor es que no sé que hice mal...
Y el problema de que el mesías te odie, es que en tu vida empiezan a pasar una serie de cosas muy freaky.

Tomemos, por ejemplo, el caso de ayer en la noche:

Ayer fue un día bastante bueno.
Todo ocurría normalmente: me encontraba en casa de mi novia, jugando Rock Band, bajando canciones, discutiendo acerca de la importancia musical de distintos grupos, etcétera.
Fue un día normal, tirándole a bueno.

Y fue entonces cuando Dios decidió que me odiaba:

Primero, mis papás me hablaron, y me dijeron que me regresara a la casa lo antes posible, porque iba a haber mucho tráfico si me esperaba más tiempo.

"¿Eso qué? Yo ni siquiera tengo coche..." pensé; pero decidí hacerles caso, porque de vez en cuando soy buen hijo y escucho sus consejos; así que tomé mi camión.

Todo iba bien, pero como a la mitad del camino, se subió un payaso.
Si hay algo en este mundo que me aterra, son los payasos.
Neta, es una fobia, no me pidan que sea racional.

Como impulsado por una fuerza divina, el payaso se sentó justo adelante de mí; y yo no pude hacer nada.
Me hubiera cambiado de lugar, pero cuando estoy cerca de un payaso, me petrifico. No me puedo mover. Nada.

Pasé el resto del viaje inmóvil y callado, simplemente esperando que el payaso se bajara del camión; o que yo llegara a mi parada, lo que sea que ocurriera primero.

Unas pocas cuadras antes de que me tuviera que bajar, el payaso se levantó, y caminó a la salida del camión.
Y el culero decidió quedarse ahí. Sin moverse y sin bajarse.

Ya habíamos llegado a mi parada, pero yo no podía bajarme porque había un payaso aterrador estorbando la salida.
Afortunadamente, una cuadra después, el payaso abandonó el vehículo, y otra cuadra después, yo hice lo mismo.

Caminé hacia mi casa, con un poco de miedo, pero feliz de estar lejos de aquél ser montruoso.

Una cuadra antes de llegar a mi morada, me detuve en el cruce; y voltée a ver que no viniera ningún coche.
Venían tres.
Pacíficamente, los dejé pasar.

Ya, por fin, sin moros en la costa, seguí caminando hacia mi casa.
No había dado ni un paso, cuando algo me golpeó fuertemente.

Al principio no supe qué fue, pero sentí un dolor agudo en mi cara y en mi pierna (con la que estaba dando el paso).
Cuando recuperé el sentido, vi que era un imbécil en una bicicleta, a toda velocidad en sentido contrario.
Además, aunque me había pegado, el culero ni siquiera hizo por detenerse.

El golpe en la cara no fue muy malo: había sido con su mochila, y aparentemente no había causado mucho daño, fuera de voltearme la cara con el golpe.

El madrazo de la pierna, por otra parte...
Ése fue un poco más severo. Bastante más severo.
El hijo de puta me había pegado con la rueda delantera de su homosexual medio de transporte.

Y yo no podía caminar. Traté de dar un paso, y el dolor hizo que tuviera que sentarme a media calle.

Después de recriminarme a mí mismo por no haberlo tirado de su bici, me levanté y cojée hasta mi casa.

Después de contarle a mi progenitora que una bici me había tacleado, me senté a evaluar los daños.
No parecía muy malo, sólo había un extraño punto negro en mi pierna, un pequeño derrame alrededor, y dos rayas verticales (producto de la estúpida llanta de la estúpida bicicleta).

Lamentablemente, las apariencias engañan: aunque no se veía tan mal; me dolía como si me hubieran acuchillado. Y no era sólo el punto negro, era todo el músculo de alrededor.

Brincando de cojito, subí a mi cuarto; porque ya no podía caminar, la herida se había enfriado.

Todavía me duele un buen, pero creo que ya va mejorando.

Pero en fin, aprovecho este espacio para decirle algo al idiota que me atropelló ayer:
Espero que te viole un chivo.

A ustedes, lectores imaginarios, les digo:
Si están teniendo un mal día, piensen "hey, al menos no me ha tacleado ninguna bici".

Y a Jesús Cristo, le digo:
Podrás odiarme, pero no me preocupa, porque Yoshimi me protegerá, y no va a dejar que esos robots malévolos me derroten.

20 comentarios:

PeKe dijo...

Pero que gran hijo de puta, ojala le de sifilis.

Espero que te recuperes, pero que pierdas total habilidad con la pierna y no puedas tocar rockband drums.
No la verdad no, no te deseo ningun mal.
Solo espero de verdad que le caigas bien a cualquier otra deidad, para que te pasen cosas de todo tipo que yo pueda leer.

:)

Ninja Peruano dijo...

Aunque dicen que las desgracias son mas interesantes que una vida tranquila, no?

BeRiTa dijo...

oouuu!! uhm... no creo que haya tenido que ver Papá Chui, de repente es descuidado, pero nel... de tu desgracia yo culpo al payaso, de algún modo esa cosa tuvo que ver, lo sé!!! grrrr... los detesto yo también...

cuídese esa pierna! ^^

Ninja Peruano dijo...

O tal vez el problema fue que en sus ratos libres Chuy es payaso, y se sintió ofendido por mí...

Lorena Ceballos dijo...

Hace unos días no podía entrar a mi casa por que estaban dos malditos perros parados frente a mi casa... tuve que llamarle a mi hermano por teléfono para que saliera por mi... snif.. te comprendo!

y lo de la bici! ojalá puedas ver a un médico, y si eres bien macho y te awantas mucho descanzo!

Ninja Peruano dijo...

Y que pasó con los perros? Los atropellaste con una bici?

Creo que eso hubiera sido la solución...

Orland0 dijo...

Ojalá violen al hijo de puta, antes de que te recuperes, esas desgracias me recuerdas las frias noches diarias que tengo que pasar junto aún perro también muy hijo de puta.

Ninja Peruano dijo...

Pero los perros no son malos, sólo son un poco tontos.
Espero que a tu perro no le pase nada malo. Pero ojalá se vuelva más inteligente.

Odile dijo...

Querido Ninja, verdaderamente no creo que Jesús tenga nada que ver, posiblemente sea su padre recordando viejos tiempos, o algún serafín aburrido (o acaso crees que son lindos como los niños que pintan en las iglesias?)... mi voto personal es contra el payaso, todos esos seres deberian desaparecer del mundo.

Lady Vendetta dijo...

no manches, yo tambien tengo fobia a los payasos, es terrible porque ademas la gente no lo entiende, creen q lo digo en broma porque despues de todo es un payaso, a quien le asustan no? maldita gente, malditos bicicleteros putos, malditos payasos, malditos dias malos y... y bendito señor Jesus cristo porque si lo maldigo capaz que me hace compartir el transporte publico con un payaso

Ninja Peruano dijo...

Odile: Creo que el concenso general fue que el payaso tuvo la culpa. Pido disculpas a Jesús por haberlo involucrado.

Padawan: Así es, nunca maldigas a nuestro mesías, nunca sabes qué castigos sádicos pueda lanzarte el culero.

Miss Mac Lovegood dijo...

Uno más en la lista de payasofóbicos... a mí siempre siempre me hacen burla de eso, y se siente muy mal.
Por otro lado, cuando a esos que se burlan les va de la patada... se siente re-bien.

Pinches payasos feos!

Ninja Peruano dijo...

Hey, al menos en los blogs la gente no se burla...

Lenna dijo...

(no puedo negar que cuando vi el título de tu post Verónica Castro hizo presencia, ah que horror)

Espero que tu punto negro esté ya mejor...

Ninja Peruano dijo...

En realidad el título sí era una referencia a ella... caray... pero qué viejo me siento...

Rodrigo dijo...

Wey,¿ que no has visto mi ultimo post? ahí demuestro que es bien chido...

Ninja Peruano dijo...

No, pero lo leeré ahora mismo

Monsieur Pitirijas Mcloud dijo...

Literalmente se lo cargó el payaso miqueridisimo Ninja. Anímese que pudo haber sido peor y no creo que Dios lo odie tanto, está ocupado con los centroamericanos y en áfrica.

yohana dijo...

Naaa me han pasado cosas peores...solo fue un dia de mala suerte jejjej

chokö dijo...

por eso desde que le puse un altar a Yoshimi, he ha ido mejor.