lunes, 14 de abril de 2008

I had a dream...

Si de por sí mis sueños siempre se han caracterizado por ser extraños, creo que ultimamente han estado todavía peor...

El mes pasado soñé que era el goalie de un equipo de hockey, pero en vez de patines, tenía pescados en los pies. Lo peor era que perdíamos el super tazón. Ahá, porque en mi mundo onírico, el super tazón no tiene nada que ver con americano, sino con hockey en truchas.
Caray... ni en mis sueños soy bueno en deportes...

Y bueno, también está el sueño recurrente donde soy un participante de Jeopardy, pero todos los demás concursantes son zombies.
Zombies sumamente inteligentes.
Creo que se debe a todos los cerebros que comieron.

O esos sueños en donde salen todos mis traumas, y por algún motivo me encuentro en mi primaria/secundaria/preparatoria; y recuerdo que ese día era mi exámen final de física/cálculo/cocina (sí, en serio); y también me acuerdo de que se me olvidó estudiar.
Lo más frustrante es que siempre pasa algo; como por ejemplo, unos tipos entran con pistolas a matarnos a todos, o llega un tornado y empieza a destruir la escuela; y yo empiezo a correr y a correr, pero no puedo, y camino como Neil Armstrong en la Luna, rebotando en vez de avanzar.

El último de mis sueños bizarros, fue hace un par de días.
Yo estaba en una banda de Rock, y teníamos un concierto muy importante en menos de 5 minutos.
Yo iba por mi guitarra, pero un zombie (ahá, otro) me la quitaba y me decía que no, que yo no era el guitarrista, yo era el bajista.
Yo lo veía con ojitos de Bambi y le decía: "pero... pero... no quiero ser el bajista..."; el zombie me veía intrigado y me preguntaba que por qué no, entonces yo bajaba la mirada y le contestaba que porque los bajistas nunca consiguen a las groupies.
El zombie (que por cierto, se transformaba en un tipo vestido de traje naranja) me decía que tenía razón, y que podía tocar otro instrumento.
Entonces me ofrecía tocar el pandero.
Por alguna estúpida razón, yo aceptaba.
Ahí acabó mi sueño.

Puta madre, por fin logro estar en una banda de Rock, y acabo tocando el pandero...
No hay nada peor que darte cuenta de que hasta en tus sueños eres un perdedor.

Ah, y me acuerdo de otro sueño.
Era un sueño "estimulante".
Ahí estaba yo, copulando con una silla.
Síp, una maldita silla.

Pero ese no estuvo tan mal, era una de esas sillas reclinables, de cuero, y que dan masaje.

Hmm... pensándolo bien, creo que ha sido de mis mejores sueños "activos".

Así es señoras, cuiden sus muebles, porque Casanova llegó al pueblo.
¡Rawr!

7 comentarios:

Jvr dijo...

Híjoles, entre que te comes tu propio pellejo y copulas con un sillón, la verdad no sé qué decir.


Mmmm... "provecho"?

Jvr dijo...

Bueno lo del SuperBowl de hockey sobre truchas estuvo creativo de parte de tu subconciente.

Felicidades, subconciente ninja.

Andrea dijo...

Eeeew!! Yo no quería saber que te gusta copular con sillas!!

Por eso nunca entro a tu cuarto.

Fer, alias Nacha dijo...

Este ha sido el post más bizarro q te he leído.

Y como siempre estoy d acuerdo c Javier...cheers?

Ninja Peruano dijo...

Jvr: Hey, el sillón también puso de su parte. Es cosa de 2

Andie: No me gusta! Fue un sueño solamente.
Lo mío lo mío lo mío es Peter Petrelli.

Nacha: No lo es, piénsalo y algun otro debe de haber.

Andrea dijo...

Oyes por cierto ayer vi Jumper y ps sí me andaba quedando con los poderes del Jumpercito, eh??...

Hmmm...

Jvr dijo...

Fer: sí, ya me caíste bien tú sólo por estar de acuerdo conmigo.
Deberías invitarme a ver tu blog para ahora yo decir que estoy de acuerdo contigo, porque por ahora me recibe una amigable pantalla que hurañamante me dice que es el club de los no-javieres.

Chale, ya estoy usando esto como chat otra vez. Pero es que no encontré otra forma de comunicarme.