jueves, 12 de enero de 2012

Castigado por Facebook

Hace más o menos una semana, mientras pendejeaba por Facebook, descubrí que un amigo había puesto una nueva foto de perfil.
Normalmente hubiera ignorado ese hecho tan irrelevante y hubiera continuado con mi vida, pero esta foto de perfil en particular fue un poco difícil de ignorar.

Verán, mi amigo se había tomado una foto mientras pegaba la boca a un vidrio y soplaba fuertemente, para que se le inflaran los cachetes.

Ésta es la foto en cuestión:

Disculpen ustedes el pequeño tamaño de la imagen, pero es que no guardé la versión grande y la foto original ya fue borrada de internet.

Mis instintos de persona con demasiado tiempo libre se apoderaron de mí, y le dejé un comment que decía: "Sí sabes que voy a photoshoppearte un enorme pene en la boca, ¿cierto?"
Mi amigo se rió. La cosa pudo haberse parado ahí (sin intención alguna de doble sentido), pero mi calidad de troll no me dejó.
Acto seguido, tomé la foto y le photoshoppée un enorme pene en la boca a mi amigo. 
Una vez realizado esto, subí la foto al muro de Facebook de mi amigo. 
 Om nom nom!

Todos reímos sanamente and good times were had by all.
Not.

Al otro día, cuando me conecté inocentemente a internet, me di cuenta de que algo le pasaba a mi Facebook.
Cuando traté de conectarme, me mandó directo a una pantalla diciendo que una de mis fotos había sido borrada porque alguien la había acusado de indecente.

Wtf?
¿Quién carajo es tan persinado como para tener que ir por la vida acusando fotos ajenas de indecentes?
¿En serio alguien es tan perdedor como para decirle a papi Facebook que el niño malo está molestando y subiendo cosas feas?

Facebook me advirtió que dejara de subir ese tipo de archivos. Haters gonna hate.

Un poco decepcionado de que mi foto ya no existiera en el cyberespacio, recordé que el día anterior yo le había tomado una impresión de pantalla al perfil de mi amigo, en caso de que algo así pasara.
Evidentemente, subí esa impresión de pantalla a mi álbum de trolleos:

I'll take you to the candy shop...
 
Todos reímos sanamente and good times were had by all.
Again, not.

Hoy que me conecté a internet, me di cuenta de que algo le pasaba a mi Facebook -OTRA VEZ-

Resulta que una vez más, alguna persona puritana (y muy probablemente fea) me había acusado de subir contenido indecente, ensuciando sus puros y sagrados ojitos con algo tan sacrílego como un pene.
Si Facebook me seguía permitiendo cometer tal clase de pecado mortal, seguro la sociedad como la conocemos se derrumbaría.

Esta vez, Facebook me dirigió a una página donde se me explicaba que como era la segunda vez que cometía faltas a la moral, no podría compartir ningún tipo de contenido por las siguientes 48 horas.
Es decir, puedo pendejear por ahí, pero no puedo poner fotos, ni status, ni contestar mensajes, ni dejar comentarios, ni nada de nada.

Cuando intento poner un status nuevo, me aparece esta ventanita:

 All work and no play makes Dex a dull boy.

Y todo por culpa de alguna persona tan loser como para ofenderse con fotos ajenas (las cuales ni siquiera está obligada a ver, además)

De cualquier forma, me parece gracioso que Facebook me haya tomado tan en serio como para mandarme dos advertencias en menos de una semana. Gracias, Facebook, por darme a entender que mi trolleo es tan eficiente que la gente ya se está quejando de mí.

Aunque yal vez tengan razón; tal vez mi foto sí haya sido demasiado ofensiva. Aprendí mi lección. 
A partir de ahora, voy a subir puro contenido apto para toda la familia: